TENDENCIAS

Daniel Guzmán gana el Festival de Málaga con 'A cambio de nada'

25/04/2015 12:29 CEST | Actualizado 25/04/2015 17:12 CEST

La película A cambio de nada, dirigida por Daniel Guzmán, ha sido la ganadora de la Biznaga de Oro al mejor largometraje en el decimoctavo Festival de Cine Español de Málaga, según el fallo del jurado dado a conocer por su presidenta, Judith Colell.

Daniel Guzmán ha conseguido además el premio al mejor director por su primer largometraje, que ha logrado también el premio de la crítica.

El premio especial del jurado ha sido para Los exiliados románticos, de Jonás Trueba; el de mejor actor, para Ernesto Alterio por Sexo fácil, películas tristes, de Alejo Flah; y el de mejor actriz, para Natalia de Molina por Techo y comida, de Juan Miguel del Castillo.

Así lo han contado en Twitter:

ASÍ ES LA GANADORA

Daniel Guzmán ha debutado como director con este filme con toques autobiográficos y que, según ha expresado el propio actor, ha sido una forma de "soltar lastre". "Me he quedado en paz con muchas cosas mías personales", ha confesado.

Guzmán ha dicho que ha dedicado 10 años a sacar adelante esta película en la que "hay una carga no solo de trabajo sino emocionalmente", y ha expresado, con la voz entrecortada, que este "es uno de los días más importantes de mi vida, el más especial".

"Es una parte de mi vida, para lo bueno y para lo malo", ha señalado Guzmán, al tiempo que ha agregado que "gracias a esa parte soy la persona que soy ahora mismo, y tengo la personalidad y la inquietud que tengo por contar historias, porque las he vivido". Además en su caso, según ha confesado, "la realidad supera la ficción".

'A cambio de nada' narra la historia de Darío (Miguel Herrán), un chico de 16 años que vive en un barrio obrero de Madrid, y que disfruta junto a Luismi (Antonio Bachiller), su vecino y amigo del alma. Mantienen una amistad incondicional, se conocen desde que tienen uso de razón y juntos han descubierto todo lo que saben de la vida.

Ambos venden piezas de moto robadas a Justo 'Caralimpia', el dueño de un taller de barrio, un pobre diablo con aires de triunfador venido a menos, que intenta sobrevivir tapando sus propias miserias.

Cuando Darío se escapa de casa, huyendo de su infierno familiar y de la separación de sus padres, comienza a trabajar en el taller de 'Caralimpia'. Pronto conocerá a Antonia (Antonia Guzmán), una anciana que recoge muebles abandonados con su motocarro y junto a ella descubre otra forma de ver la vida. A partir de entonces, Luismi, 'Caralimpia' y Antonia se convierten en su nueva familia.

En palabras de Guzmán, el protagonista es "un niño que busca su lugar, su espacio y su atención". El director ha agregado que "ha sido duro", pero tiene claro que le gustaría "seguir haciendo cine, porque ha sido una experiencia muy gratificante".

Con relación al tema de la película, Guzmán ha indicado que "una separación siempre es traumática, pero si lo gestionas bien es algo normal que puede pasar en la vida". "En el fondo hay unos egos o unas disputas personales que lo que hacen es afectar a la felicidad del niño", ha añadido.

Asimismo, ha incidido en que, a su juicio, "lo que vives en la adolescencia luego tiene mucho que ver lo que eres en la edad adulta". "Yo para lo bueno y para lo malo le debo todo a mis padres", ha señalado.

Así, el director ha insistido en que para él "la adolescencia es una etapa fundamental, que da un valor y un material muy bueno para contar historias", al tiempo que ha agregado que ha querido narrar "una historia intergeneracional", entre la de su abuela, sus padres y él mismo.

Sobre la carga autobiográfica que tiene la historia de 'A cambio de nada', Guzmán ha sostenido que ha utilizado sus vivencias "para contar una historia, no para mirarme ni hacerme un homenaje a mí mismo, quiero huir de eso y que las experiencias que yo viví me valen para contar una trama que pueda emocionar, hacer reír y disfrutar a la gente".

REPARTO

Su intención, según ha explicado el director, era "contar algo de una manera muy auténtica y veraz", y por eso se ha rodeado de un elenco de actores noveles, como Miguel Herrán y Antonio Bahiller, y de otros consagrados, como Luis Tosar. "Es una película aparentemente muy sencilla, pero muy ambiciosa", ha precisado.

Entre los noveles está su abuela, Antonia Guzmán, quien ha afirmado que "lo que me daba miedo es que no se me quedara en la cabeza, porque ya con mi edad la memoria no es igual", y que durante dos meses se levantaba y se aprendía el papel. "Tenía tanta inseguridad por no sabérselo que creo que ya se lo ha aprendido para toda la vida", ha agregado el director.

Por su parte, Luis Tosar ha explicado que Guzmán lo llamó una semana antes de empezar a rodar, y ha asegurado que cuando leyó el guion "me encantó la historia". "Ha sido una cosa muy corta pero muy placentera", ha subrayado el actor.

Guzmán ha admitido que le daba "mucha vergüenza" llamar a Tosar para "un personaje pequeño en cantidad de secuencias pero muy importante en la película", porque "le admiro mucho y le tengo mucho cariño y respeto".

Al Miguel Herrán lo fichó a la salida del teatro. "Enseguida vi algo en su mirada, tenía ángel", ha señalado Guzmán. El joven ha asegurado que al principio no se creyó que fuera en serio, y lo ha definido como "una experiencia totalmente nueva e increíble". "Me leí el guion en una noche y terminé emocionado, algo que nunca imaginé. Es una historia que tiene mucha verdad, que te llega y se te queda", ha explicado.

Por último, el otro protagonista, Antonio Bachiller ha subrayado que "es una experiencia única, algo que no tiene comparación con nada, y por mucho que busques algo con qué compararlo no lo vas a encontrar porque vives muchas cosas muy intensas".

Y ADEMÁS...

Ve a nuestra portada Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter