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27/05/2015 20:31 CEST | Actualizado 28/05/2015 00:03 CEST

Bacca hace al Sevilla otra vez campeón (3-2)

GETTY

Cuarta Europa League (para los nostálgicos, Copa de la UEFA) para el Sevilla, que reedita su victoria en el segundo título continental tras el conseguido el año pasado ante el Benfica en Turín.

Sufriendo y peleando un partido que, por el nombre del rival, podría parecer más fácil, el Sevilla se vio obligado a la remontada ante un Dnipro que plantó cara y no cejó hasta el final.

Los ucranianos se adelantaron a los seis minutos con gol de cabeza de Kalinic en un mal reajuste defensivo del Sevilla. Los de Emery, que pidió tranquilidad tras el tanto, se vieron obligados a remar a contracorriente nada más comenzar y el Dnipro demostraba por qué se había plantado en la final.

Comandados por un enorme Krychowiak, que contuvo el avance rival desde el medio del campo, y con el empuje de Banega y Vitolo, el Sevilla comenzó a apretar buscando el empate y lo consiguió antes de la media hora.

Un centro de Banega al área lo bajó Bacca de espaldas a la portería y se lo cedió a Krychowiak, que fusiló por bajo a Boyko, el portero del Dnipro.

Se hacía justicia tras unos minutos en los que el Sevilla mereció el empate e incluso el segundo gol, que subió al marcador minutos después tras un fantástico pase de Reyes a Bacca, quien recortó al portero y puso el 2-1 en el electrónico.

Cuando todo parecía que se marcharía al descanso con victoria hispalense, Rotan se lució con un libre directo que sorprendió al recientemente internacional Sergio Rico.

UN GUIÓN DISTINTO

La segunda parte tuvo un guión absolutamente distinto, con los dos equipos mucho más contenidos. El Dnipro comenzó mejor, porque el Sevilla no terminaba de encontrarse.

Reyes, que salvo el pase no había dejado grandes momentos de fútbol, dejó paso a Coke, liberando a Aleix Vidal, de inicio en el lateral, en la parte de arriba del ataque.

De esa manera, Emery contenía el ataque por la izquierda del Dnipro y lograba frescura con Vidal en el ataque. Pero por mucho que apretaba, el Sevilla no llegaba con claridad.

Los ucranianos, pese a que su entrenador buscaba el ataque con los cambios, se encerraban en su área conteniendo un resultado que probablemente pocos esperaban a mitad de la segunda parte.

Pero un fallo terrible en defensa permitió a Vitolo meter un pie para empujar la pelota hacia Bacca. El colombiano, vestido de héroe, culminó con maestría para poner el tercero y definitivo gol, entrando así en la historia de los goleadores ajenos a las estrellas y los focos que se llevan otros que suelen dar tan buenos resultados al Sevilla.

Un Sevilla que vuelve a ser un grande de Europa y que, como premio, jugará el próximo año en la Champions League.

La final de la Europa League, en imágenes

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