ECONOMÍA

El rally bajista del Banco Popular en Bolsa

Razones de la debacle y consejos para ahorradores.

11/04/2017 13:40 CEST | Actualizado 11/04/2017 14:22 CEST
EFE
Emilio Saracho, presidente de Banco Popular.

Banco Popular pasa sus horas más bajas. Pese a que la entidad consiguió a mediodía de este martes estabilizar su presencia en las Bolsas, los analistas auguran nuevos vaivenes y una rebaja de la confianza en el valor, después de que su presidente anunciara que el banco necesita de una nueva ampliación de capital, que se sumará a los 5.400 millones de euros que el banco ha requerido de sus accionistas desde 2012, desde la crisis financiera mundial y con motivo de su fuerte exposición al ladrillo.

Al mediodía de este martes, el banco lideraba las caídas en el Ibex 35 con un retroceso del 4,3% y un precio por acción de 0,7 euros. La debacle fue aún mayor este lunes, cuando el valor cayó un 9,6% después de que Emilio Saracho, su presidente, anunciara que la entidad necesita una nueva ampliación de capital y, posiblemente también, una fusión. El mercado parece decirle a Saracho que no está dispuesto a poner un euro más y que de ampliación de capital nada de nada, por lo que la salida huele a fusión.

RAZONES PARA LA CAÍDA

Ladrillo sin digerir

Banco Popular es la entidad española más expuesta al problema de los activos y está sometida a una estrecha vigilancia por parte del BCE, que esta semana le ha pedido una política de saneamiento clara y efectiva. Popular acumula 35.700 millones de euros en activos problemáticos (19.600 son préstamos y 16.100 inmuebles adjudicados) con una cobertura del 46%, inferior a la media. Como el resto de bancos españoles, el Popular remitió el pasado 31 de marzo al BCE su exposición a créditos morosos y activos adjudicados, una herencia de la burbuja inmobiliaria por la que los balances de los bancos españoles aún acumulan 120.000 millones de euros.

Los que empujan a la baja

Los inversores bajistas poseen más del 10% de la acciones de la entidad, ellos son los que tiran hacia abajo del precio de un valor del que nadie se fía y caldo de cultivo para los inversores especuladores.

Ampliación tras ampliación

El banco ha tenido que hacer dos ampliaciones de capital en el último año, esta segunda aumenta el capital ampliado hasta los 5.000 millones de euros, la anunciada este lunes será además la cuarta en los últimos diez años. Emilio Saracho, presidente de la entidad, dio un paso más al asegurar que el banco se fusionará si es necesario. Ya en la presentación de resultados del 3 de febrero, el capitán del Popular reveló pérdidas cercanas a los 3.500 millones de euros en 2016.

El plan de choque planteado ha sido doloroso para el accionista, pero necesario para la entidad. La hoja de ruta que desgranó el nuevo presidente supone un severo plan de choque para salvar el banco y un espinoso camino para los accionistas, que han cargado con el derrumbe del precio de la acción, la supresión del dividendo, las pérdidas récord durante 2016 y un desfase contable de más de 600 millones en las cuentas del pasado año.

Más desajustes

La situación de Popular se agravó cuando el banco comunicó la revisión de las cuentas de 2016 y el hallazgo de desajustes por más de 600 millones de euros, que obligarán a realizar más provisiones y condenarán a la entidad a registrar pérdidas también en el primer semestre de este año, informa Cinco Días.

El reajuste de las cuentas, sin llegar a ser una reformulación ni una enmienda a la totalidad al ejercicio cerrado por Ángel Ron, anterior presidente, y vuelve por tanto a sembrar la desconfianza entre los inversores. Y, aunque el nuevo equipo, ha priorizado el saneamiento de la entidad, la caída en picado del precio de su acción denota falta de confianza entre los inversores.

Y un ERE

La entidad anunció un expediente de regulación de empleo, que finalmente alcanzará a 2.600 trabajadores mediante prejubilaciones y otras bajas voluntarias. Según ha informado el banco, este recorte de empleo supondrá un coste de 375 millones, pero a cambio espera ahorrarse entre 175 y 200 millones anuales.

Angel Ron llevaba como presidente del banco desde 2004, cuando se se hizo con el control del banco después de la renuncia de Luis Valls. El origen de la crisis actual está en los cambios de estrategia aplicados entonces por Ron: la compra del Banco Pastor, la alta exposición al ladrillo y el abandono de un perfil que había sido tradicionalmente muy conservador llevaron al banco a la situación actual. Estos son los últimos hitos de una crisis que el mercado anticipaba, coinciden los analistas especializados.

El futuro del banco pinta complicado y muchas apuestas pasan porque sea comprado por otra entidad. El mexicano Antonio del Valle, primer accionista individual del Popular con un 4%, estaría tratando de vender el banco, según la prensa especializada.

CONSEJOS PARA CLIENTES

. Si el banco decidiera fusionarse, los ahorradores deben tomarlo como una buena noticia. Permitirá a la entidad ser más eficiente y ofrecer mejores servicios.

. Serenidad: aquí quien más pierde o gana es quien juega a especular en Bolsa.

. Popular es el banco con peor consejo del Ibex, pero que haya tocado suelo solo significa que tendrá que subir. Por lo que es un buen momento para comprar barato y recoger algunas ganancias en el medio plazo.

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