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Dos horas con la escritora más vendida de España

Eva García Sáenz de Urturi publica 'Los ritos del agua', segunda parte de su exitosa trilogía.

14/04/2017 10:38 CEST | Actualizado 14/04/2017 11:18 CEST
Planeta
Eva García Sáenz de Urturi, en una imagen de promoción.

La cita es a las dos de la tarde para comer en el madrileño Hotel de Las Letras. Eva García Sáenz de Urturi —apellido nobiliario para una noble de las ventas— espera en la barra charlando con dos miembros de la editorial Planeta. Primer y único problema: el local cierra domingos y lunes. Hoy es lunes.

Todos los toman con humor y se improvisa una alternativa. Mucho mejor: un restaurante discreto en plena Gran Vía de Madrid. García Sáenz de Urturi —sonriente, confiada y habladora— encara una semana repleta de actos. El más importante es el lanzamiento de Los ritos del agua, segunda parte de la trilogía de la Ciudad Blanca, que sale a la venta al día siguiente.

- ¿Nerviosa?

La autora de El silencio de la ciudad blanca, del que se han vendido 100.000 ejemplares en un año, se han publicado 17 ediciones, se va a traducir al alemán e italiano y acabará convertido en película, mira al frente y esboza una leve sonrisa:

- ¡No! Para nada. No es la primera novela que publico...

Eva tiene hambre. Ha salido de Valencia a las siete de la mañana y no ha probado bocado: "Vamos donde sea, ahora mismo me comería un jabalí".

No pedirá jabalí, pero sí dará cuenta de un primero, un segundo y postre: crema de calabaza, sepia y un trozo de tarta. Después de la comida tiene organizada una entrevista y, al día siguiente, un acto en Vitoria, ciudad en la que se desarrolla la trama de su trilogía. Allí recogerá el premio a la alavesa del año.

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A sus 43 años atraviesa un momento dulce, reconoce mientras mira de reojo al móvil. No se aparta del aparato ni caminando ni comiendo. De vez en cuando mira de reojo la pantalla y, en cuanto tiene una duda, busca en su terminal. El móvil es una extensión más de su cuerpo y de su labor como novelista. No en vano, tiene más de 106.000 seguidores en Twitter y supera los 20.000 en Instagram. Pero esa historia, la de la importancia de las redes sociales en el mundo literario de hoy, se hablará durante el postre.

Eva pega pellizcos con ganas al pan mientras se arranca a hablar de Los ritos del agua. Como ya sucedía en la primera parte de la trilogía, la trama se sustenta sobre dos historias que difieren en el tiempo. La más antigua es necesaria para entender la que se desarrolla en la actualidad, una técnica (y una dificultad) que le ha estimulado durante la creación. "Escribir una historia lineal me aburre mucho. Me gusta exigirle al lector y combinar dos historias en momentos diferentes pero relacionadas entre sí. Me lo pasé pipa", reconoce.

La autora se acomoda en su asiento y habla sin ataduras: ventajas de que no sea una entrevista al uso, sino una una comida distendida. Eso le permite hablar a tumba abierta de Annabel Lee, una de las protagonistas de su último libro: "Es la muerte y la doncella, desvirga a los cuatro miembros de la cuadrilla, es la malota y ni siquiera se esfuerza en conseguirlo. Es un personaje muy potente, es muy creativa y está en otro mundo".

La conversación se desvía de forma natural hacia la festividad de Sant Jordi —el gran momento literario del año—, pasando por los regalos que cada uno hace a sus respectivas parejas ese día o de cómo Eva resuelve con su marido una semana como esta, en la que ni pisará su casa ni verá a sus hijos. La charla regresa a la literatura y al éxito (y en cierta medida la sorpresa) que supuso el lanzamiento, el año pasado, de El silencio de la ciudad blanca. La pregunta va dirigida a sus editoras:

- Eva fue la gran sorpresa del año pasado para Planeta, ¿no?

- "Sí, de lejos", responden al unísono mientras Eva agacha la cabeza y ataca su crema de calabaza.

A raíz de éxito en las librerías se abre un capítulo que da para muchas risas y no poco debate: la primera parte de la trilogía acabará —en lo que ya parece una evolución natural de un superventas— con su adaptación cinematográfica. Será una producción para Atresmedia que está dando sus primeros pasos y para la que aún no se han seleccionado a los actores.

Mientras esperamos al segundo plato, la conversación se convierte en una puja alocada sobre quiénes podrían encarnar a Kraken, el protagonista de la trilogía. En la mesa suenan los nombres de Eduardo Noriega, Rodolfo Sancho, Unax Ugalde —que es vitoriano— o Quim Gutiérrez. "El problema es que Kraken tiene que medir al menos 1,90 y tener buenos hombros", recuerda Eva, que puestos a soñar menciona al actor canadiense Taylor Kitsch como su predilecto para interpretar el papel principal.

EL LASTRE DE LA PRIMERA PARTE

En la segunda parte de la trilogía Eva tuvo que enfrentarse a un lastre heredado de la primera novela: la imposibilidad de Kraken de hablar. "Lo más cómodo para mí habría sido situar la segunda historia varios meses más tarde para que Kraken hubiera pasado ya toda la recuperación logopédica", reconoce. Eva dedicó horas a hablar con un logopeda amiga de su madre para que le detallara cómo es el proceso de recuperación del habla, sobre todo durante la fase de broca. "Lo que más me preocupaba es que no lastrase la historia, pero tenía que ser realista y que Kraken 2 arrastrase las consecuencias de todo lo que había pasado Kraken 1", apunta.

Solventado ese problema, lo que más le preocupaba era dar con la idea general de la historia, qué hay detrás de los asesinatos que se producen y por qué. "La novela va de buenos padres y malos padres, de la posibilidad que tienes de ser uno u otro. En la cuadrilla todos tienen un tipo de padre que les lastra".

Kraken no tiene padre, pero sí un abuelo que emerge como figura principal, aunque en la sombra, de la trilogía. En realidad no es una figura inventada, sino que está basada en su propio abuelo, ya fallecido. Antes de que lleguen los postres se permite dar el primer y último spoiler de la comida: por mucha edad que tenga, la saga terminará con el abuelo vivo. "Es eterno", zanja Eva mientras ataca una tarta que se dejará por la mitad.

Escribir una historia lineal me aburre mucho

Reconoce sin ponerse medalla alguna que es una de las escritoras con mayor éxito en las redes sociales. Está en Twitter, Instagram, Facebook... No en vano, en los agradecimientos de su última novela hay uno para todos sus followers. La pregunta es evidente.

- ¿Eres tú quien maneja tus redes sociales?

-"Claro, ¡quién va a ser, si no!", ríe mientras reconoce que uno de sus sueños es contratar un community manager "que se parezca a mí" porque manejar tantas cuentas le está costando "la vida".

Sáenz de Urturi gestiona sus perfiles sociales desde 2012 y conseguir una plataforma de lectores le ha costado muchísimo esfuerzo y tiempo. Rememora la iniciativa que lanzó en sus cuentas retando a leer 52 libros en un año —uno a la semana—, que le obligó a publicar cada lunes un mosaico con todos los libros que le habían enviado sus seguidores. Fue tanto trabajo que decidió no repetir, aunque sí sigue llamando a la gente a disfrutar de la lectura.

Eva sale disparada a una entrevista mientras la tarta se queda a medio terminar. Como la tercera y última parte de la triología, cuya redacción ha empezado y que retomará cuando concluya la promoción de Los ritos del agua. En su sitio queda como recuerdo un vaso... de agua.

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