ECONOMÍA

Miguel Blesa, el preferente de José María Aznar

El banquero de referencia en España y amigo íntimo del expresidente del Gobierno se ha suicidado presuntamente este miércoles acosado por causas judiciales.

19/07/2017 11:28 CEST | Actualizado 20/07/2017 14:17 CEST
Europa Press

Auge y caída del banquero de referencia. Miguel Blesa ha terminado por bajar más allá de la vida. Quien sin experiencia en banca duplicó el tamaño de Caja Madrid y encumbró la entidad, el amigo íntimo de José María Aznar, su compañero en las oposiciones a inspectores de Hacienda y su asesor en la sombra, ha sido hallado muerto este miércoles en medio de una maraña de causas judiciales sobre su gestión.

A tres semanas de cumplir 70 años, se encontraba en una finca de Córdoba, donde solía ir a cazar y donde ha aparecido con un disparo en el pecho, en lo que parece un suicidio. Sus últimas palabras dejan sin embargo un poso de dudas. "Voy a mover el coche" fue como se despidió de los guardeses del lugar. El expresidente de Caja Madrid era aficionado a las cacerías y safaris, tenía más de 15 licencias de armas y varias escopetas y rifles.

Condenado por las tarjetas black, aguardaba la decisión del Tribunal Supremo tras el recurso contra la condena de la Audiencia Nacional a seis años de prisión por apropiación indebida del patrimonio de la caja al gastar casi medio millón de euros con una tarjeta opaca, las conocidas como tarjetas black. Pesaron sobre él otras causas relativas a los siete años (1996-2003) que ejerció la Presidencia de Caja Madrid, como el caso de las preferentes, sobresueldos en la entidad, la compra del Banco de Miami y préstamos fraudulentos a la aerolínea Air Comet de Gerardo Díaz Ferrán. Las dos últimas fueron sobreseídas, resoluciones por las que, según sus cercanos, guardaba expectativas sobre un desenlace judicial favorable también en el caso de las black.

DE PREFERIDO A PREFERENTE

El primer escándalo judicial que salpicó a Miguel Blesa fueron las preferentes, una pieza separada del caso Bankia que juzga a la anterior Caja Madrid, y quizá una de las mayores estafas de la historia financiera de España, que consistió en la emisión de acciones preferentes dando a entender que se trataba de renta fija cuando no lo era a inversores inexpertos que no pudieron recuperar su dinero.

Hasta la fecha, las cajas han devuelto hasta 9.000 millones por las preferentes, aunque todavía quedan cientos de casos por resolver. La última sentencia, de mayo pasado, obliga a Bankia a devolver 36.000 euros a una anciana enferma de Alzheime.

EL AMIGO DESTRONADO

Nacido en Linares, Jaén, el 8 de agosto de 1947, Blesa estudió Derecho en la Universidad de Granada, en 1978 ingresó en el Cuerpo de Inspectores Financiero y Tributarios del Estado, obteniendo el primer destino en la delegación de Hacienda de Logroño.

Allí compartió varios años de convivencia con José María Aznar, con quien forjó una estrecha amistad, que algunos consideraron clave para que Blesa llegara en 1996 a la presidencia de Caja Madrid, la segunda caja y la cuarta entidad financiera del país.

Pero antes de eso, en mayo de 1979 fue nombrado secretario del Gabinete Técnico del Ministerio de Hacienda, pasando posteriormente a ejercer el cargo de jefe del Servicio de Tributos de las Comunidades Autónomas (1981-1983).

Miguel Blesa le debía todo a José María Aznar. Pese a no tener ninguna experiencia previa en Bankia, él propició su salto definitivo a Caja Madrid, después de años en las quinielas a su Presidencia.

Afiliado al PP e íntimo del expresidente, Blesa se convirtió en el primer banquero de la reciente crisis financiera que pisó la cárcel y lo hizo en 2013, hasta en dos ocasiones, por decisión del juez Elpidio Silva, que investigaba la compra del City National Bank de Miami.

Casado en segunda nupcias con Gema Gámez, 26 años más joven, Miguel Blesa tenía una hija, Cus, y dos nietos de su anterior matrimonio con María José Portela. Su enlace en octubre de 2013 se vio oscurecido por la condena a cárcel del exgestor. Ningún miembro del PP, ni siquiera su gran amigo José María Aznar asistió al enlace, al que acudieron solo 150 personas de las 450 invitadas.

Ni siquiera su gran amigo José María Aznar, su compañero de oposiciones y con quien mantenía vínculos familiares más allá de la persona. Los correos electrónicos incluidos en el caso Bankia demuestran una relación de negocios con Alejandro Agag, el yerno del expresidente del Gobierno, para la adquisición de apartamentos en Nueva York.

CUESTIONADO JUEZ SILVA

El juez que lo llevó hasta en dos ocasiones intramuros de Soto del Real, Elpidio Silva, fue condenado a 17 años y medio de inhabilitación por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por su actuación en la instrucción del caso Blesa.

Desde 1996 hasta 2003 dobló la dimensión de Caja de Madrid. Sin embargo, con la llegada de la crisis económica salió a la luz la cara oculta de la entidad, con unas pérdidas cuantiosas por el negocio inmobiliario.

Pero el verdadero calvario de Blesa no comenzó hasta 2013, con una investigación judicial por posibles irregularidades durante su gestión en Caja Madrid. En el auto se hablaba especialmente de la concesión de créditos al Grupo Marsans, la compra del City National Bank of Florida en 2008 y la venta de acciones preferentes. A este proceso se le sumó otra investigación, en 2014, por el posible uso de tarjetas de crédito opacas, entre 2003 y 2012, para gastos personales por parte de él y de los consejeros y directivos de Caja Madrid.

ENTRE AGUIRRE Y GALLARDÓN

A la situación de crisis general se sumó en 2008 la presión por el control político de la entidad entre la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, ambos gobernados por el PP, con Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón, respectivamente, que se saldó con un acuerdo para sustituirle por Rodrigo Rato el 28 de enero de 2010.

Tras su salida de la entidad, Caja Madrid entró en un proceso crítico y de profunda reestructuración en el que se unió con Bancaja y otras cinco entidades y dio origen a Bankia.

Desde su retiro dorado, Blesa asumía estoicamente, como comentó en más de una ocasión a Efe, las demandas que se presentaban contra él, entre ellas una por la concesión supuestamente fraudulenta de un préstamo de 26,6 millones de euros al entonces presidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán para su aerolínea, Air Comet.

EL HOMBRE DE NEGRO

La publicación de más de 8.000 correos electrónicos enviados desde su cuenta personal de Caja Madrid, en los que se constataban algunos de los excesos cometidos desde su puesto, incluidas las tarjetas black, complicó aún más la situación judicial de Blesa.

Los directivos y consejeros de la entidad gastaron 15,25 millones en 13 años, incluidos los 436.700 euros de Blesa, por lo que el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu le impuso una fianza de 16 millones de euros para asegurar las responsabilidades pecuniarias.

Al no disponer de esa cantidad solicitó sin éxito a la aseguradora Mapfre que se hiciera cargo de la fianza, por lo que al final el magistrado ordenó el embargo de sus bienes y finalmente, tras dos años de diligencias, el juicio por las black comenzó el 23 de septiembre de 2016 y el 2 de febrero de 2017 quedó listo para sentencia, en la que fue condenado a seis años de prisión.

Lejos quedaban entonces el caviar y los Vega Sicilia con que se agasajaban los directivos de Caja Madrid o los tres millones de euros que cobraba el exbanquero al año. Durante los recesos del juicio por las tarjetas black se le veía comer sandwiches de la máquina.

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