El poder del coche eléctrico: bienvenido a la tecnología vehículo a red

La tecnología V2G puede tener la clave para la producción de energía en el futuro.

29/08/2017 10:51 CEST | Actualizado 31/08/2017 11:29 CEST

Es posible que no hayas escuchado hablar de la tecnología 'vehículo a red'​, también conocida como V2G (vehicle-to-grid) por sus siglas en inglés. Sin embargo, en los próximos veinte años se convertirá en algo habitual en nuestro día a día, y en unos 30-40 años podría transformar el concepto de energía de forma radical, haciendo de las gasolineras, e incluso de las estaciones de energía, un concepto del pasado.

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¿Qué es la V2G?

Piensa en cómo funciona la distribución de electricidad habitualmente. Cuando enchufas algo a la red eléctrica de tu casa, la energía procede de la red nacional que, a su vez, viene dada de estaciones de servicio que utilizan carbón, gas y combustible nuclear, además de fuentes de energías renovables como la solar o la eólica.

Es una red centralizada, con la energía fluyendo desde enormes centros hasta donde es necesaria. La tecnología vehículo a red transforma esta idea, ya que recoge la energía de un vehículo eléctrico y la redistribuye de nuevo a la red. Esto convierte a los coches en pequeñas estaciones eléctricas, dando lugar a sus propios ecosistemas energéticos.

Lo más efectivo es imaginarse la relación energética entre un vehículo eléctrico y una casa. La batería de los coches se carga en casa durante la noche (cuando la electricidad es más barata). Por la mañana, cuando el uso de energía es más caro, parte de la batería se utiliza para generar agua caliente para la ducha o para hervir en una tetera.

Los coches eléctricos utilizan la mayor parte de la energía de la batería para desplazarse, pero durante la tarde la energía restante fluye de nuevo hasta la casa para ayudar con la iluminación, la cocina, la televisión y demás. Cuando todo el mundo se va a dormir, el vehículo se recarga y el ciclo empieza de nuevo.

¿Qué puede ofrecer la V2G?

Obviamente la red eléctrica sigue siento algo vital, pero la V2G convierte el proceso en una conversación recíproca, haciéndolo más democrático. Por ejemplo, si la red está experimentando alta demanda en un momento concreto, los dueños de los vehículos tienen la opción de vender la electricidad que les sobre de nuevo a la red para ayudar si hubiese necesidad.

Mientras que el ciclo de distribución casa-coche-casa es la forma más práctica de entender los posibles beneficios de la V2G, esta es tan solo una de sus posibilidades.

Estamos empezando a contemplar las formas en las que la V2G podría operar en el futuro, especialmente combinándola con las redes de las futuras ciudades inteligentes y con el Internet de las cosas. Los aparcamientos de las oficinas podrían utilizarse para proporcionar energía al propio edificio y viceversa. Y en los gigantescos aparcamientos que rodean los aeropuertos, si todos los coches estacionados fueran eléctricos podrían utilizarse para abastecer redes locales mientras los dueños están fuera. Como compensación podrían recibir aparcamiento gratuito o créditos de energía.

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¿Cuáles son los obstáculos de la V2G?

La tecnología V2G estaría disponible ahora mismo, pero para que se convierta en algo habitual en nuestra rutina deben pasar una serie de cosas.

En primer lugar, es obvio que los vehículos eléctricos necesitan ser mayoría. Cuanta más gente se decida por estos coches, más impacto tendrá la V2G. Además, la demanda adicional de electricidad que surgiría como consecuencia de esto haría que la V2G fuese esencial para satisfacer tal volumen de energía y devolver parte al sistema. Los coches pasan el 95% de su tiempo sin encenderse, así que, teniendo en cuenta que estarán enchufados, ellos pueden suministrar a la red energía durante gran parte de la jornada.

Esto nos lleva a otra pregunta: ¿qué pasaría si la red utiliza energía de mi coche pero necesito llevármelo para un trayecto largo?

Aquí es donde cobran importancia los algoritmos para analizar los datos de utilización del vehículo. Esto permitiría entender y predecir el uso individual de un coche, así como el kilometraje diario y los hábitos de conducción, asegurándose de que haya energía suficiente para el desplazamiento o para viajes más largos de fin de semana.

También hay que tener el cuenta el hecho de que el tiempo en el que se puede cargar un coche se reducirá a medida que la tecnología avance. Los cargadores rápidos proporcionan a día de hoy una carga completa en cuarenta minutos. En el futuro, esto podría convertirse en segundos, lo que significa que aunque la red haya consumido toda la energía de tu coche, se podría recuperar rápidamente.

¿Cómo puede marcar la diferencia la V2G a día de hoy?

Investigadores de la Universidad de Aston han planteado distintos escenarios teniendo en cuenta el potencial de la V2G y han propuesto algunas hipótesis, como la transformación de un autobús urbano en un generador de emergencia durante un apagón nocturno.

De forma individual, es posible explorar formas que pueden convertirnos en autosuficientes energéticamente, utilizando energía solar o eólica para abastecer nuestra casa o nuestros coches, suministrando a la casa desde el coche, y al revés. Lo que parece fuera de alcance a día de hoy es una forma práctica de devolver la energía a la red.

Existe una certeza. La energía potencial disponible en los vehículos eléctricos es asombrosa. Es notable pensar que un coche, durante tanto tiempo uno de los malos en lo que se refiere al medioambiente, puede tener la clave para proporcionar energía reutilizable y que, en el proceso, convierta el mundo en un lugar más ecológico y saludable en el que vivir.

Electrify the World es una iniciativa de Nissan. Como pionera en vehículos eléctricos, Nissan cree en la necesidad de actuar ahora para un futuro más sostenible. Descubre más sobre estilos de vida inteligente y sostenibilidad.

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