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La desternillante historia de esta madre sobre las travesuras de sus hijos

"Normalmente, mis mañanas no incluyen amenazas de muerte, solo molestias o situaciones ridículas".

28/09/2017 09:38 CEST | Actualizado 28/09/2017 09:38 CEST

La loca historia de cómo pasó la mañana esta madre con sus hijos demuestra cómo de caótica puede llegar a ser la vida de los padres.

El pasado sábado 23 de septiembre la escritora Tara Wood publicó en Facebook la frenética mañana que había pasado el día anterior. La madre comienza la historia narrando que lleva un tiempo más ocupada de lo normal debido a que está cuidando a su perro, que resultó herido días atrás por un choque con un coche. La mañana de viernes empezó con un extraño olor a quemado, pero ninguna de las alarmas antiincendios de la casa parecía detectarlo por más que se iba intensificando. Preocupada, Wood se puso a buscar la fuente del olor, pero no la encontró hasta que llegó al cuarto de los juguetes, donde estaba su hijo Leo, de 9 años.

"Miré hacia arriba y vi un calcetín ―de Leo, cómo no― ardiendo y consumiéndose colgado de la lámpara", escribió en Facebook.

La madre tuvo que subirse a una silla y utilizar una de las muñecas de su hija pequeña para alcanzar el calcetín. A su hijo Leo parecía darle igual lo que acababa de ocurrir: "Se encogió de hombros y se limitó a decir: 'calcetín ardiente' sería un buen nombre para una banda de música".

Los padres deberían encontrar el humor de estas situaciones absurdas que te encuentras cuando tienes hijos.

Por desgracia para la mujer, el caos de la mañana no acabó ahí, ya que poco después del cuasi-incendio se dio cuenta de que su hija de dos años, Marigold, estaba cogiendo en brazos a una ardilla bebé en el jardín. La pequeña ardilla estaba muerta y la niña se negaba a soltarla, por lo que la madre tuvo que sobornarla con unos Doritos y una chocolatina.

"Le pierde su apetito, así que no tardó en soltar a la pequeña ardilla que tenía enrollada en la camiseta y me la dio. [...] Metí el cuerpo inerte del animal en una bolsa de basura, lavé a mi hija y cumplí mi promesa de los Doritos y la chocolatina. Todo esto y aún no eran las 7 de la mañana".

La desternillante historia de esta madre ya se ha compartido más de 52.000 veces. Pero, según cuenta al HuffPost EE UU, no es la primera vez que le ocurre una anécdota por el estilo. "Normalmente, mis mañanas no incluyen amenazas de muerte, solo molestias o situaciones ridículas", bromea.

A la pregunta de cómo llegó el calcetín a la lámpara, responde en los comentarios de su publicación que Leo pateó sus dos calcetines, pero no se percató de que solo uno volvió al suelo. También confesó que no pudo más que reírse cuando pasó el peligro y que espera que otros padres hagan lo mismo: "Mi consejo es que los demás padres sepan encontrar el humor que encierran estas situaciones absurdas que te encuentras cuando tienes hijos. Así es mucho menos estresante y mucho más manejable adaptarte a las dificultades y ridiculeces que surgen".

Puedes seguir las historias de Tara Wood y su familia en su Facebook (en inglés).

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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