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Día Mundial de la Salud Sexual: un reto asumido

05/09/2017 07:46 CEST | Actualizado 05/09/2017 07:46 CEST
Getty Images

"La salud sexual es un estado de bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. Requiere un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de toda coacción, discriminación y violencia". Al calor de esta definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Comunitat Valenciana, con unos meses de adelanto, se sumó este año a la conmemoración del Día Mundial de la Salud Sexual (fijado para el 4 de septiembre) con un proyecto integral pionero entre las comunidades autónomas. Así, el pasado mes de junio, con la presentación de la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva 2017-2021, el gobierno del cambio daba un paso al frente.

Este plan se ha sustentado, básicamente, en tres pilares como son la evidencia científica, los derechos de las personas y la perspectiva de género. Y se ha elaborado con la participación y el compromiso de todos los ámbitos sanitarios, las sociedades científicas y los colectivos sociales implicados. En suma, personas que representan una nueva concepción de la política sanitaria más inclusiva, humana, eficiente y con más igualdad. No puede ser de otra forma cuando la salud sexual integra el ámbito social, educativo (por ejemplo, se adelantará de 14 a 12 años la educación sexual) y laboral o cuando se asume el reto de contemplar la salud sexual en todas las etapas de la vida.

Para ello, además de esos tres cimientos a los que aludía, se han establecido unos principios rectores que pasan por potenciar los derechos sexuales y reproductivos de las personas, considerar, como se apuntaba, la salud como un continuo a lo largo del ciclo vital, centrar las actuaciones en las personas teniendo en cuenta la diversidad sexual y de género, los contextos socio-culturales y la diversidad funcional o garantizar la equidad en el acceso y uso de los servicios sanitarios. Todo ello, y no menos importante, con el consenso y el compromiso de los profesionales imprescindibles para su desarrollo.

No hay estrategia sin objetivos. Entre ellos están la reducción de las tasas de embarazos no deseados, de interrupciones voluntarias del embarazo o de las tasas de infecciones de transmisión sexual.

No hay estrategia sin objetivos. Entre ellos están la reducción de las tasas de embarazos no deseados, de interrupciones voluntarias del embarazo o de las tasas de infecciones de transmisión sexual, la mejora del acceso a los preservativos, sobre todo en contextos de vulnerabilidad, o a la anticoncepción de urgencia en la red sanitaria pública. Una atención a la anticoncepción que se prestará desde los centros de salud de atención primaria, en coordinación con los centros de salud sexual y reproductiva. También serán, dentro de esta nueva estrategia integral, los centros sanitarios de la red pública los responsables de normalizar la interrupción voluntaria del embarazo farmacológico y quirúrgico.

Normalización y mejoras para concretar en bienestar para la ciudadanía la voluntad política. Mejoras en el diagnóstico precoz del VIH o el virus del papiloma humano o en la atención a la transexualidad o para seguir garantizando el acceso a las técnicas de reproducción humana asistida a todas las mujeres sin discriminación por estado civil, orientación sexual e identidad de género.

No hay mejor manera de sumarse a la conmemoración del Día Mundial de la Salud Sexual que colocarla en primera línea de la agenda sanitaria. Así lo ha hecho la Comunitat Valenciana con un plan que es garantía de derechos al entender que la salud sexual y reproductiva es parte irrenunciable de la salud y el bienestar de las personas.