BLOGS

9 ventajas de ser una oveja negra

14/04/2017 10:35 CEST | Actualizado 21/04/2017 07:22 CEST

Photo by Xandert at Morguefile_com

Parece ser que las ovejas negras eran menos apreciadas que las blancas debido a que su lana era peor valorada en el mercado. Y quizá ahí comenzara esa tendencia desgraciadamente tan humana a despreciar al que es diferente. Una inclinación quizá más frecuente hoy en día, cuando la propensión a confiar en la sabiduría colectiva, en forma de opiniones mayoritarias en las redes sociales, parece ser la base de cualquier decisión individual.

Sin embargo, es evidente que ni el cambio ni el progreso se basan en repetir lo que otros hacen. Y que ni las personas ni las organizaciones pueden evolucionar a base de hacer siempre lo mismo. Así que quizá sea el momento de reivindicar la importancia de las ovejas negras y de reclamar su lugar en el mundo. Y es que ser una oveja negra tiene sus ventajas, tanto a nivel individual como grupal:

  1. El pensamiento disruptivo hace que el resto del grupo se plantee cosas diferentes. El solo hecho de ver cómo alguien defiende una postura distinta moviliza el pensamiento grupal.
  2. Ser la única oveja negra en un rebaño de ovejas idénticas es sinónimo de exclusividad. Para bien o para mal, pero lo es.
  3. Los que luchan a contracorriente tienen un cierto halo de rebeldía que les hace parecer más atractivos.
  4. Quienes perseveran en una forma de ser diferente muchas veces ven cómo el mundo acaba dándoles la razón. Son incontables los inventos que, en origen, se rodearon de escepticismo y que finalmente acabaron popularizándose.
  5. Es mejor ser una oveja negra y ser fiel a uno mismo que traicionarse y ser como el resto del rebaño.
  6. Cuando ya se tiene el rol de oveja negra es mucho más fácil hacer lo que a uno le da la gana, porque todo el mundo lo interpreta como un síntoma más de su rareza.
  7. Ser una oveja negra permite sentirse parte de otros raros ilustres de la historia, como por ejemplo Tesla o Van Gogh.
  8. Las ovejas negras son más visibles. Es más fácil hacer llegar un mensaje a todo el mundo desde una tribuna notoria que desde la muchedumbre.
  9. Es la gente original la que mueve el mundo, no los clones de otros clones.

Con todo, y pese a sus ventajas, el gran problema de ser una oveja negra es luchar a contracorriente. El desprecio al diferente está tan cuajado en nuestra anatomía colectiva que incluso está presente en la literatura infantil: con el cuento de "El Patito Feo" los niños aprenden desde muy temprano que si uno es diferente corre el riesgo de ser maltratado por sus hermanos y hasta malmirado por su madre. En esas circunstancias casi nadie se plantea que tal vez de mayor será un bello cisne. Es más, es hasta posible que no quiera serlo. Y que se sienta bien siendo un pato. Feo, eso sí, pero único.

NOTICIA PATROCINADA