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El Barça y la independencia de Cataluña

06/01/2014 10:41 CET | Actualizado 07/03/2014 11:12 CET

A estas alturas puede decirse que a nadie escapa el hecho de que la hipótesis de la creación de un estado independiente catalán se ha instalado con fuerza en el debate político actual. Y, en este sentido, mucho se habla y se especula sobre las consecuencias de todo tipo -fundamentalmente políticas, económicas y administrativas- que tendrían lugar en caso de consumarse tal posibilidad. Obviamente, el ámbito deportivo no escapa a esta controversia y, en concreto, una de las cuestiones que más interés suscita a este respecto es la discusión, o el análisis, de las circunstancias que afectarían a la entidad deportiva sin duda más emblemática y representativa de Cataluña, el Fútbol Club Barcelona. Muy en particular, todo lo relativo a la posible participación del Club blaugrana en las competiciones oficiales españolas aun después de proclamada y reconocida internacionalmente la independencia de ese hipotético estado catalán, en el caso de que ésta llegara a producirse.

Tomando el hilo de esta cuestión, y con el ánimo de aportar un modesto punto de vista jurídico al debate, en las siguientes líneas trataremos de realizar un breve esbozo de los diferentes obstáculos (con especial referencia a los legales y administrativos) con que se encontraría el FC Barcelona en un Estado catalán independiente. Planteado este escenario hipotético, analizaremos tres posibilidades distintas: a) la creación de una liga catalana y la participación del Barça en la misma; b) la participación del club blaugrana en una liga extranjera, y c) la participación del FC Barcelona en la Liga española.

En este sentido, antes de comenzar es preciso aclarar que partiremos de una premisa común a los tres supuestos, cual es la de dar por sentado que, a partir del momento de su nacimiento como estado independiente, Cataluña dejaría de pertenecer a la Unión Europea. Aunque en la discusión existente ésta no es una consecuencia clara de la independencia, al menos para los favorables a la secesión, no deja de ser un escenario que debería ser tomado en consideración dadas las circunstancias jurídicas vigentes en el plano internacional. Así se desprende de la redacción actual del artículo 52 del Tratado de la Unión, que no incluye a Cataluña entre sus estados miembros. En cualquier caso, trataremos de prescindir, en la medida de lo posible, de cualquier consideración política o emocional, limitándonos a realizar un breve análisis de la situación a la luz de la normativa actualmente vigente, sin entrar a enjuiciar tampoco la posibilidad o conveniencia de la modificación de la misma.

Una primera hipótesis sería que el nuevo Estado catalán creara, como otros Estados similares, una liga propia donde participara el mismo FC Barcelona el Español y otros equipos (Girona, Tarragona, Lleida, Sabadell, Gramanet, Terrassa etc.). En principio, esta posibilidad no sería en absoluto un problema jurídico dado que como soberano, el Estado catalán podría ejercer su competencia para establecer una competición similar a la que existe en otros países.

Ahora bien, más allá de los problemas jurídicos quizá deberían tomarse en consideración otros posibles efectos que pudiera tener para el FC Barcelona el participar en la liga catalana. Con las reservas propias de lo que podría acontecer en un futuro incierto, no parece desorientado afirmar que el diagnóstico general es que sería una liga muy devaluada, lo cual afectaría posiblemente a los ingresos por derechos de retransmisión televisiva, fuente económica principal del FC Barcelona en la actualidad. No ya a largo plazo, sino a corto plazo esto podría suponer el probable éxodo de sus principales jugadores estrellas y en consecuencia, disminuiría el potencial económico y deportivo del Barça. Por cierto, en este supuesto también la liga española saldría perjudicada y desvalorizada. Es una posibilidad que las principales partes implicadas, la liga española (y sus equipos) y el FC Barcelona saldrían perdiendo respecto de la situación actual en la que se encuentran. En algún sentido, en un escenario así el FC Barcelona se redimensionaría a un nivel como ocurre con otros equipos punteros de ligas similares a la catalana (como el caso del Ajax respecto de Holanda o del Anderlecht respecto de Bélgica). Para algunos sería, como hemos señalado una pérdida, pero para otros sería una contrapartida asumible del proceso independentista.

En el segundo supuesto, la participación del Barça en una liga extranjera, cualquier posibilidad de que el FC Barcelona participe en otra liga supone supeditarse a la normativa de la FIFA, cuya observancia es obligada para las federaciones que forman parte de dicha organización. Si el Estado catalán creara una federación propia, entonces, el FC Barcelona debería someterse a la normativa de la FIFA para formar parte de ella. Según los estatutos solo podrán ser miembros de la FIFA países reconocidos internacionalmente por la ONU. Por otro lado, debería atender a la normativa FIFA que fija la posibilidad de participación de un club de un país miembro en las competiciones de otro país como supuesto de carácter excepcional. A su vez, es factible pensar que tuviera que someterse a la normativa de ese país y no que tuviera un estatus diferente al resto de clubes de esa liga. Por otro lado, el FC Barcelona probablemente tendría que asumir las reglas de nacionalización de los países donde eventualmente jugara. Las comparaciones que recientemente ha expresado el Consell para la Transició Nacional deberían matizarse dado que a diferencia de Mónaco, sería extraño que Catalunya renunciase a tener una federación de fútbol propia. Y la comparación con los equipos galeses en la liga inglesa también debe ser puntualizada dado que Gales no es un Estado.

En el tercer supuesto, la participación del FC Barcelona en la Liga española, además de los problemas mencionados en el escenario anterior, habría que sumarle tres más: 1) la alineación de jugadores de nacionalidad catalana; 2) la circulación de personas y bienes a través de la frontera durante el desarrollo de la competición; y 3) la situación en que quedarían las categorías inferiores del Club. El primer problema radicaría en que los jugadores catalanes (si no hubiera doble nacionalidad) pasarían a ser jugadores extranjeros no comunitarios por lo que la posibilidad de ser alineados en los partidos oficiales se vería sujeta a las limitaciones impuestas por el cupo máximo permitido de jugadores de tal carácter.

Respecto del segundo problema, cabe decir que otra consecuencia de la hipotética creación de un estado independiente en Cataluña y su salida de la Unión Europea sería también el abandono del llamado espacio Schengen. De esta forma, y hasta tanto no se produjese una eventual incorporación de la Cataluña independiente al ámbito de dicho tratado, en el caso de que el FC Barcelona disputase la Liga española se daría la circunstancia de que, cada vez que el equipo azulgrana debiera viajar a territorio español para disputar sus partidos como visitante, la totalidad de sus jugadores, técnicos, directivos y aficionados que se desplazasen deberían cumplimentar los trámites y requisitos que en su momento se estableciesen para el cruce de la frontera (necesidad de pasaporte, visado, etc.)

Y por último, la participación de un Barça catalán independiente en la Liga española requeriría -al margen de una eventual modificación de la Ley del Deporte- la integración del Club blaugrana en la Real Federación Española de Fútbol y que ésta debería hacerse a través de alguna de las Federaciones territoriales que la integran, que obviamente ya no podría ser la catalana. Además de requerir la aceptación de estos dos organismos, en el supuesto de que fuera así, esto supondría que también arrastraría a la estructura de fútbol base del FC Barcelona que pasaría a integrarse también en la Federación española y en la autonómica que lo acogiera -razonablemente, cualquiera de las más próximas territorialmente, la aragonesa, la valenciana o la balear- ¿Y qué sucedería entonces? ¿Disputarían todos los equipos inferiores de la cantera blaugrana las competiciones oficiales organizadas en el ámbito de esa Federación autonómica? ¿O autorizaría la FIFA, en el ámbito de las "circunstancias excepcionales" a que refiere el artículo 80 de sus Estatutos, que el FC Barcelona pudiese integrarse, a la vez, en dos asociaciones miembros de aquella, radicadas en dos estados distintos?

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2014-01-02-headshot.jpgCoautor: Diego Molina Ruiz del Portal, Abogado. Ilustre Colegio de Abogados de Córdoba.