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La fórmula 1 y los bikinis

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Ha finalizado en Jerez la primera de las tres "tandas" de ensayos de fórmula 1, previas a la primera carrera del año, que tendrá lugar en Melbourne, el fin de semana del 17 de marzo próximo.

Estos ensayos previos me traen a la memoria una anécdota que viene a cuento.

Más o menos en estas fechas invernales, Firestone organizó una jornada de ensayos para sus neumáticos de fórmula 1 en el Circuito del Jarama. Si no recuerdo mal, fue en 1968 (¡lo que ha llovido desde entonces!), año en que se iba a celebrar en España la primera carrera de F1 puntuable para el mundial de la época moderna. Por entonces eran varias las marcas de neumáticos que competían: Firestone, Dunlop, Bridgestone... después llegaron Michelin y Pirelli. Para probar las nuevas cubiertas, vino al Jarama John Surtees con el Honda con el que ya había disputado el mundial el año anterior y con el que había ganado en Monza.

A la hora de comer, nos reunimos en el chalet del RACE un grupo de periodistas con el piloto británico que era ya toda una leyenda: siete títulos mundiales en motociclismo y campeón del mundo de fórmula 1 (en 1984 con Ferrari); algo que hasta la fecha no ha conseguido nadie y seguramente nadie va a lograr.

En un momento determinado de la charla, le preguntaron a Surtees si las pruebas que había llevado a cabo en el circuito le permitían aventurar las posibilidades del Honda en el mundial que iba a comenzar en el Jarama. La verdad es que por entonces el mundial daba comienzo el día 1 de enero en África del Sur, pero era la temporada europea la que realmente marcaba el inicio de la competición; en Mónaco y aquel año, por primera vez, en España unas semanas antes.

Surtees se puso a hablar de las interioridades de su equipo y de algunas modificaciones previstas en el Honda. Hablaba con la prensa con absoluta normalidad, contando lo bueno y lo malo, sin asesores de Comunicación y sin ninguna contemplación. A su lado, José María de la Herrán, como responsable de la Comunicación de Firestone, estaba encantado de que se dijesen cosas interesantes para los medios de comunicación: esa era su tarea. Y en un momento dado Surtees dijo algo así como: "Los ensayos previos a las carreras son como probarse un bikini: es mucho más interesante lo que se tapa que lo que se enseña". No se me ha olvidado.

Es cierto que la fórmula 1 actual no tiene nada que ver con la de hace 40 años. Cada equipo hacía las pruebas allí donde más le convenía y en las fechas que le parecían adecuadas. Ahora, todos los equipos se reúnen en un mismo circuito y en fechas predeterminadas y limitadas (tres en esta ocasión), lo que constituye por sí mismo otras citas mediáticas. Ahora hay un solo suministrador de neumáticos, lo que ha eliminado la competencia entre las marcas. Ahora, el equipo más modesto cuenta con un regimiento de ingenieros y una división de mecánicos y personal de todo tipo: desde psicólogos a nutricionistas; especialistas en logística, comunicaciones o marketing. En aquellos años, a Surtees no le acompañaban más de diez personas y el conductor del único camión del equipo era uno de los mecánicos. Firestone tenía otro camión cargado de neumáticos, con tres montadores de la filial en España. Todos ellos dormían en un modesto hotel de carretera, a pocos metros del circuito.

Nada más ajeno a mi voluntad decir que aquella época era mejor. Entre otras cosas porque unas semanas después, se mataba Jim Clark, conduciendo un fórmula 2. Los pilotos se ganaban la vida conduciendo cualquier cosa con cuatro ruedas (o dos ruedas, como Surtees). Hoy un piloto de fórmula 1 no hace otra cosa en la temporada que disputar 20 grandes premios, los tres mítines de ensayos... y miles de horas en el simulador. Son pilotos excepcionales, sin duda, pero pilotos de Playstation. Es sencillamente otra época.

¿Y cómo ha sido el bikini de Jerez? Pues la verdad es que más que bikini ha sido un traje de baño de la ursulinas, porque ha tapado muchísimo más de lo que ha enseñado. A ver si en Montmeló se deciden por usar las tijeras y nos enseñan algo más, que la afición está ya impaciente.

Comencemos por decir que este año 2013 es un año de transición hacia un cambio radical de la reglamentación técnica que va a entrar en vigor en 2014. Nuevos motores de 6 cilindros y 1.600 centímetros cúbicos (actualmente 8 cilindros y 2.400 c.c.), limitación en la cantidad de gasolina por carrera a 100 kilos (ahora 150 kg) y un sistema de recuperación de energía (el KERS) mucho más sofisticado y eficaz: el actual produce 60 kilowatios durante algo menos de 8 segundos en cada vuelta y el futuro producirá 120 kw durante 40 segundos por vuelta.

Por lo tanto, los departamentos de desarrollo de las escuderías más potentes están trabajando intensamente en los nuevos coches del 2014, en los que la aerodinámica ya no va a ser prioritaria; la prioridad estará en los motores. Así que para 2013, se han contentado con ligeras modificaciones en los monoplazas de 2012, trabajando especialmente en el famoso efecto Coanda para mejorar los apoyos aerodinámicos en el eje trasero; y en los alerones delanteros para lograr más equilibrio en ambos ejes y en calentamiento homogéneo de las nuevas Pirelli.

Precisamente el comportamiento de las cubiertas era lo que más interesaba desvelar en Jerez. Porque Pirelli tiene una nueva gama de ruedas para esta temporada. Teóricamente son ruedas con mayor desgaste, aunque no necesariamente con más "grip". Precisamente para probar las nuevas ruedas se había echado mano de Pedro de la Rosa en Ferrari. Pedro ha sido probador de la marca italiana de neumáticos y su experiencia podía haber sido muy positiva. Lamentablemente, una avería en la caja de cambios en el Ferrari redujo en muchas vueltas su trabajo.

Pero lo cierto es que Massa rodó más rápido que cualquiera de sus rivales. Con ruedas blandas y parece que con poca gasolina en los depósitos. Los Lotus también hicieron buenos tiempos con ruedas blandas y los Red Bull sólo rodaron con ruedas duras. Así que... mucho por descubrir. Pero al menos tenemos tema para comentar; aunque sean batallitas del pasado.