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¿Quién dijo que el turismo rural no es compatible con la playa?

19/07/2013 07:30 CEST | Actualizado 17/09/2013 11:12 CEST

A estas alturas muchos estarán ultimando los detalles de sus vacaciones y planteándose el eterno dilema, ¿mar o montaña? Por fortuna la respuesta la tiene el turismo rural: ambas, la unión perfecta.

Si bien es cierto que el viajero rural se decanta sobre todo por las zonas de interior a lo largo del año, en verano el patrón se modifica. El turista rural en época estival busca conjugar el relax que le proporciona la montaña con la posibilidad de disfrutar de las maravillosas playas de la costa española. De ahí que la característica de búsqueda más popular en Toprural por estas fechas sea la de alojamientos situados "Cerca de la playa", lo que permite al viajero disfrutar del mar, pero manteniendo siempre su vinculación con el entorno rural. Esa conexión que invita a huir del estrés y la monotonía, viajando a un escenario en el que el tiempo discurre de manera más lenta. Es ahí donde reside uno de los atractivos del sector, pero no hay que olvidar el otro aspecto fundamental, huir de la masificación.

La España rural ofrece rincones increíbles y en todos ellos hay estupendas propuestas de alojamiento. Desde casas rurales con los últimos avances tecnológicos aplicados al hogar, hasta hoteles perdidos en medio del campo que se han sofisticado ofreciendo servicios como masajes, sesiones de spa, o talleres de yoga y pilates entre otros. Una amplia gama de opciones con encanto que no deja de crecer para el consumidor de turismo rural.

El perfil de viajero rural ha ido variando en los últimos años, pero hay aspectos que se mantienen inalterables. Hablamos generalmente de parejas o grupos (de familias o amigos) provenientes de grandes ciudades que buscan un destino de naturaleza que les permita practicar actividades al aire libre. Este tipo de viajero cada vez realiza más reservas online y, a pesar de que el precio suele ser un factor decisivo a la hora de reservar, también tiene en cuenta aspectos como el entorno y las características del alojamiento, así como las opiniones de otros viajeros publicadas en Internet.

Julio, un mes flojo

A pesar de que la combinación de mar y montaña, resulta muy apetecible, la actual situación económica por la que está atravesando el país no está favoreciendo al sector. En la Radiografía del Viajero Rural 2013, el 82% de los españoles afirma que la crisis ha afectado a sus vacaciones. Reducir la estancia media o la frecuencia de viajes al año, buscar un alojamiento más económico, o elegir un destino más cercano, son algunas de las soluciones adoptadas por el viajero rural para seguir disfrutando de unos días de relax, los que pueden claro. Un comportamiento que se ve reflejado en los niveles de ocupación. Las cifras recogidas para este mes de julio son un claro ejemplo. La ocupación no supera el 27% y, aunque hay que esperar a ver el impacto de las reservas de última hora (1 de cada 5 reservas), estaremos lejos de alcanzar los niveles de años previos a la crisis. Por eso el sector deposita de nuevo sus esperanzas en el mes de agosto, el mes de mayor demanda de turismo rural.

Este verano los viajeros rurales se decantan por el norte

El aire fresco del Cantábrico, los frondosos bosques de Navarra, las cálidas aguas del Mediterráneo catalán, y los interminables valles del Pirineo... serán un verano más los lugares favoritos de los viajeros rurales para pasar sus vacaciones estivales.

Al menos eso se concluye analizando los calendarios de disponibilidad de más de 9.000 alojamientos rurales españoles, que indican que la zona norte de España es la más demandada por los viajeros en verano. Y es que la brisa marina y el frescor del norte en esta época del año parece que tira mucho.

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