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Timos sociales: ¿vidas intensas?

13/01/2018 08:51 CET | Actualizado 13/01/2018 13:37 CET
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¿Se han dado cuenta de los eufemismos que se utilizan para mostrar como aceptable o beneficioso lo que en realidad perjudica al cuerpo y/o a la mente? El consumo de alcohol, de tabaco, el juego, los excesos, la agresividad, la venganza, humillar a otras personas y, sin embargo, muchas veces se muestran como algo positivo, un lado "canalla" admirable, en lugar de errores, conflictos que hacen sufrir y que es mejor resolver.

Es muy común, en los medios y fuera de ellos, describir la vida de algunos artistas y actores como intensa y glamurosa. A su público le atrae mitificar primero a alguien, para luego convertirse en su seguidor. Y no quieren ver en su ídolo defectos o debilidades. Y los propios artistas temen que sus problemas afecten a su profesión, de manera que procuran ocultarlos. Llega a calar de tal manera esta mitificación, que se convierte en una especie de espejismo colectivo.

El espejismo truncado

De pronto, de forma inesperada, salta a los medios el fallecimiento de un artista, artista que se suponía feliz, por sobredosis de estupefacientes, como la cantante Whitney Houston. O por suicidio, como el humorista Robin Williams. Y el público queda conmocionado. Son numerosos los casos entre cantantes e iconos del cine y la moda, véase Amy Winehouse, Kurt Cobain, Chester Bennington, Chris Cornell, Alexander McQueen, Lucy Gordon, Brittany Murphy, Brad Renfro... o los "míticos" Marilyn Monroe, Ernest Hemingway, Elvis Presley, Michael Jackson, Jim Morrison...,que han fallecido por sobredosis o suicidio. No decimos que a las personas de estos gremios les ocurra más que a otras, pero su carácter de personaje público mitificado es un importante factor que produce el shock.

La muerte por sobredosis o el suicidio evidencia que una persona a estado sufriendo intensamente, muy probablemente durante años. Sin embargo, tras la conmoción inicial, se suele decir que la vida de estas personas ha sido "intensa y apasionante". Casi parece que han aprovechado la vida más que el resto, cuando en realidad esos eufemismos se refieren a problemas con adicciones, episodios de violencia contra otras personas, excesos, conflictos judiciales e incluso abusos... Y en muchos casos, detrás hay, además, trastornos psicológicos como depresión, estrés, ansiedad...

Sería muy extraño describir la vida de un recluso con estos mismos problemas, como una vida "apasionante e intensa". En realidad, en ambos casos, famosos o no, iconos del arte o anónimos, debería decirse que han sido vidas llenas de sufrimiento, atormentadas o con excesos, excesos debidos a conflictos psicológicos.

¿De dónde surge la distorsión?

Independientemente de su talento y su buen hacer en su profesión, la mitificación de personas con relevancia pública es un error que surge de la búsqueda de valía personal y seguridad psicológicas, generadas artificialmente por la idea de ser especial por el hecho de seguir al "mejor" ídolo. Es evidente y muy intenso en adolescentes, con sus ídolos musicales o de otro tipo. Pero también en adultos, como ser forofo/a de un equipo de futbol o admirador/a de un personaje famoso/a.

Los perjuicios

Además de la incomprensión, e incluso crítica, hacia esas personas que según la sociedad han alcanzado el éxito y, sin embargo, no se sienten felices sino más bien lo contrario; está la distorsión colectiva por la que ser famoso, o tener éxito y dinero, es la condición necesaria y suficiente para ser feliz.

Que escaseé el dinero hace la vida más complicada, pero tener abundancia no es garantía de felicidad, no es suficiente para tener una mente equilibrada y ser feliz. La próxima vez que escuche de alguien aquejado de problemas con la droga, episodios violentos y suicidio, acuérdese de que esa persona ha sufrido mucho, no la mitifique por ser famosa, ni sueñe con emularla en esos aspectos negativos, más bien sea compasivo y procure no cometer sus mismo errores.

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