El último número de la revista Nature está dedicado al estancamiento o incluso retroceso de la situación de la mujer en la ciencia. Las mujeres científicas tienen una clara desventaja para escalar a los puestos de máxima responsabilidad en la carrera investigadora, mientras que los colegas varones tienen más probabilidades de llegar cuanto más altos son los cargos.
Se discrimina a una gran parte de la población que no encaja con el modelo de trabajador plenamente disponible, lo que produce un efecto muy negativo sobre las oportunidades de las mujeres, pero además, está perjudicando la incorporación de cambios que modernicen y permitan modalidades flexibles de empleo de calidad.
La sentencia reconoce que los tribunales españoles no tomaron en cuenta la vulnerabilidad inherente a su situación de mujer africana, ni su estatus social, en un contexto en donde la apariencia física se utiliza como criterio para justificar las acciones de la policía en la supuesta defensa de la "seguridad pública".