Quienes fueron niños en la década de 1960 recuerdan una libertad particular: salir de casa después del desayuno y no ser localizados hasta que se encendieran las farolas
Sin móviles, sin GPS y sin supervisión constante: una generación creció pasando el día entero en la calle y muchos expertos creen que aquello enseñaba habilidades que hoy se están perdiendo.