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Soy político, tengo 30 años y no soporto que una minoría que engaña ensucie la política

04/02/2017 10:10 CET | Actualizado 04/02/2017 10:10 CET
CHRISTIAN HARTMANN / REUTERS

¡Ya basta!

François Fillon es sospechoso de haber remunerado a su mujer y a sus hijos con dinero público por puestos de trabajo que nunca habrían ocupado.

Es un escándalo político. Uno más. Son demasiados ya.

Soy político. Tengo 30 años. Y ya no soporto que una minoría de políticos que hace trampas sin escrúpulos ensucie la política.

Tengo la convicción de que la avidez y el interés personal no son compatibles con la misión de un político al servicio del interés general.

Desde el anuncio de mi candidatura a las elecciones legislativas, afirmé que la ejemplaridad sería el primer pilar de mi campaña y para asociar los actos a la palabra entregué a la prensa mi historial de antecedentes penales limpio.

Hay que erradicar la corrupción de la vida política; de ello depende la supervivencia de la democracia representativa.

Ha llegado la hora de renovar en profundidad las prácticas políticas.

Hay que erradicar la corrupción de la vida política francesa; de ello depende la supervivencia de la democracia representativa. Estas prácticas individuales, cuando se repiten, repercuten en el conjunto de los políticos de la República y debilitan la reputación de quienes se comprometen con sus conciudadanos.

Yo no me reconozco en estas prácticas ni quiero respaldar estas actuaciones.

Se ha progresado bastante con las leyes de moralización de la vida pública. Pero hay que llegar más lejos.

Ser político implica sobre todo tener deberes. Por eso propongo, por ejemplo:

  • Que un político condenado en el ejercicio de sus funciones no pueda ser elegido
  • Que los parlamentarios y ministros estén obligados a publicar sus antecedentes penales
  • Que los parlamentarios tengan prohibido contratar a un miembro de su familia
  • Que los parlamentarios no puedan ejercer otro oficio durante su mandato para dedicarse al cien por cien a su misión y para no acumular su retribución a un salario

El contenido de las políticas es secundario cuando lo que primero destaca son los malos comportamientos. Hay que terminar con esto. Se trata de un proyecto a largo plazo.

A corto plazo, si dice querer a su país y a la República, que François Fillon retire su candidatura a las elecciones presidenciales. Le hará un gran favor. Sea o no sea culpable a ojos de la ley, lo que ha hecho es inmoral. Y la vida política, más que nunca, necesita ética.

Este post fue publicado originalmente en la edición francesa de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del francés por Marina Velasco Serrano

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