Huffpost Spain
BLOG

Los artículos más recientes y el análisis de la actualidad a través de las firmas de El HuffPost

Pilar Portero y Ana Cañil Headshot

Qué ganan Iglesias y Errejón si vencen Espinar o Maestre

Publicado: Actualizado:
PODEMOS PRIMARIAS
GTRES / GETTY
Imprimir

Las primarias por el puesto de secretario general de Podemos en Madrid son un pulso abierto por el control del partido. Solo puede quedar uno. O Iglesias o Íñigo. Y sus alter ego, Ramón Espinar y Rita Maestre, son conscientes de que la avalancha de votos de estos pasados días va a decidir algo más que quién dirige el partido en esta comunidad.

"En clave de disputa de proyectos y poderes, Madrid es determinante porque es donde más inscritos hay; lo que diga Madrid va a marcar la estrategia de Vistalegre. Es decir, va a ser esencial para marcar el territorio, antes de definirse el liderazgo en los próximos meses", advierte uno de los diputados más cercanos a Errejón.

En realidad, entre buena parte de los diputados de la Asamblea de Madrid y los concejales del Ayuntamiento, la batalla se observa con cierta distancia. "Ya sé que para la cúpula es una pelea por el poder pero es un factor distorsionador para los diputados de la Asamblea. Al final, la dirección que salga va a seguir teniendo 17 diputados, de los que varios somos independientes y no queremos que esto contamine ni nuestro trabajo ni nuestras relaciones", asegura una diputada que ha otorgado su voto a Ramón Espinar, más por "simple afinidad personal que por apoyar a Iglesias".

En el entorno de Carmena, hay preocupación por la continuidad del proyecto cuando, dentro de dos años, se convoquen nuevas elecciones; porque "Manuela no se va a volver a presentar, y esto se acaba como no haya una figura sólida" por "la lucha de egos", como reconoce uno de los 19 concejales de la alcaldesa.

"Madrid es determinante porque es donde más inscritos hay; lo que diga Madrid va a marcar la estrategia de Vistalegre"


Entre algunos de los dirigentes con una visión más equidistante de lo que está en juego, se palpa cierta tristeza por el enconamiento entre pablistas y errejonistas. "Lo que veo imposible es que se pueda recuperar el mínimo afecto entre ambas facciones para volver a trabajar juntos por la misma causa", vaticina un conocido concejal que un día creyó en Pablo Iglesias y en Íñigo Errejón y que teme que Rita Maestre pueda acabar contaminada. "Yo veo a los errejonistas con más energíam aunque son más maquiavélicos que los pablistas", concluye.

Si entre el ejército de Errejón la victoria tras el voto de los documentos, que coincidió con la sesión de investidura del día 27, fue ampliamente celebrada entre intervención e intervención, ahora cunde la duda sobre si la venta del piso de Ramón Espinar puede haber desencadenado un apoyo masivo al candidato de Iglesias. A falta de solo unas horas para conocer el resultado, estas son las tres consecuencias principales de la victoria de Rita Maestre o de Ramón Espinar que unos y otros señalan, casi coincidiendo, en apuntar.

Si gana Ramón Espinar:

  1. Se acelera la convocatoria de Vistalegre. "No hay que perder tiempo. En enero o febrero, como muy tarde. Hay que aprovechar el momento", apunta un próximo a Iglesias. "Si gana Ramón, quienes están más lanzados querrán más y lo verán como un preludio de Vistalegre", opina un hombre de confianza de Errejón.
  2. Se profundizará en el discurso de "somos la izquierda de verdad". "Se mantendrá el discurso, mirando internamente, desde una posición más moral, de autenticidad y compromiso con los principios de la izquierda", apuesta, convencido, un fiel a las tesis del equipo de Pablo Iglesias. La hipótesis nacional populista que agita Errejón se desvanecerá, "esa idea de que la gente no está en la concepción identitaria de la izquierda sino en la construcción del pueblo".
  3. Se buscará feminizar el equipo de Iglesias. Aunque Maestre y Tania Sánchez pierdan, "a Pablo Iglesias no le queda más remedio que introducir mujeres relevantes en su proyecto, más allá de Irene Montero". Es algo en lo que coinciden los círculos próximos a ambos dirigentes. Es una debilidad premeditada desde el principio que ahora se ha vuelto en su contra. "En una maquinaria de guerra, con una dirección que en principio estaba cohesionada, había que buscar palmeros frente a gente con más criterio porque no habría habido quien lo gestionase en caso contrario. Ahora, en cambio, no haber reaccionado a eso ha sido un error", apunta uno de los dirigentes que estuvo en la configuración del Consejo Ciudadano.
Si gana Rita Maestre:
  1. Operación reemplazo. Comienza la estrategia para cambiar al líder de Podemos. "Los errejonistas tienen previsto hacer un cierre, pasar página sobre el debate de las ideas y centrarse en planificar el reemplazo de Iglesias. Íñigo es muy dado a diseñar las fases en las operaciones. Fue él quién, tras las elecciones europeas, puso en marcha la segunda fase para laminar a los círculos y convertirlos en una especie de cooperantes de ONG", asegura un conocedor de los planes.
  2. Se retrasa Vistalegre. Es el supuesto que manejan algunos de los errejonistas, creen que " hay que dar más tiempo al aparato que controla Pablo a rearmarse, tras quedar erosionado por la derrota". Otros dirigentes opinan que "la actitud tan agresiva de gente como Monedero no augura nada bueno si gana Rita, aunque lo lógico sería que bajara la intensidad".
  3. Pablo Iglesias puede decidir irse. Ya amenazó hace justo dos años con abandonar, en la celebración de Vistalegre, cuando Pablo Echenique defendía un modelo organizativo alternativo al de la cúpula, entonces tan unida, de Podemos. Fue su baza para lograr un apoyo masivo, emulando al Felipe González que dimitió en el 79 tras rechazarse su propuesta de abandonar el marxismo en el XVIII Congreso del PSOE. "A largo plazo, Pablo Iglesias se va a tener que ir si gana Maestre. La actitud interna que tiene solo se puede mantener arrasando. Y eso que Pablo no tiene problemas en cambiar de rumbo. No hay más que ver cómo ha cambiado su actitud con Alberto Garzón: primero trató de humillarle y luego le cogió de socio. O con Izquierda Anticapitalista", apunta, desde cierta distancia, un excolaborador que ahora observa desde el Ayuntamiento.