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¿Eres el sexo fuerte o el sexo débil?

05/03/2017 09:58 CET | Actualizado 05/03/2017 09:58 CET
RUNGROJ YONGRIT | EFE
La halterófila española Lidia Valentín

Esta semana la palabra "sexo" se ha pronunciado y escrito más veces que nunca, y no precisamente para bien. Algunos todavía piensan que el sexo viene dado por lo que tenemos entre las piernas, ya sea vulva o pene. Otros siguen enfrascados en la idea de que un sexo es peor que el otro, por una extraña relación entre altura e inteligencia. Y los de la RAE ratifican esta ola reaccionaria negándose a retirar "débil" de la definición de sexo femenino porque todavía se utiliza en la sociedad... Sí, yo también he tenido que mirar el calendario un par de veces esta semana para asegurarme de que estamos en 2017.

Afortunadamente, hay personas que no se han quedado calladas ante estos hechos, como la eurodiputada Iratxe García Pérez que dio la cara por nosotras en la Eurocámara. Por lo visto, un troglodita recién salido de las cavernas, afirmó que las mujeres somos "más débiles, más pequeñas y menos inteligentes" y por ello deberíamos cobrar menos. ¿Significa esto que los hombres que sean más bajitos que una mujer tienen un coeficiente intelectual muy deficiente y no deberían cobrar nada? ¿O que Lidia Valentín, campeona de halterofilia, es débil porque tiene vulva? Ni se os ocurra buscar la definición de "sexo" porque os liaréis aún más. Según el Diccionario de la Real Academia, el sexo débil se refiere a las mujeres. Contra el inmovilismo de la RAE ha sido Sara Flores Romero quien se ha puesto en marcha, iniciando una petición en Change.org para que eliminen el dichoso adjetivo de la definición, que de momento no ha dado resultado. No se eliminará pero se indicará que es un uso despectivo. Quizás en la RAE también avalen que un hombre que se suicida saltando desde la ventana con su bebé siga considerándose el sexo fuerte porque se dice así de manera popular.

Llegados a este punto, es normal que nadie sepa ya si es el sexo fuerte o el débil, y mirar entre las piernas no nos da la solución. Así que he redactado este pequeño test, a modo revista Cosmo, para comprobar de qué pasta estamos hechos independientemente de que tengamos pene o vulva. Para hacerlo, sólo hay que macar las preguntas a las que responderías "sí". Espero que el resultado no os defraude:

  1. Necesitas dominar a otros para comprobar que eres muy fuerte (a veces en la tele, ganando pruebas físicas absurdas y en horario de máxima audiencia).
  2. No tienes reparo en mostrar tus emociones, lloras cuando alguien sufre y te emocionas cuando alguien es feliz.
  3. Vas andando por el metro con tu pandilla, pegas una patada por la espalda a una mujer y la estampas contra el suelo porque sí.
  4. Piensas en cómo va afectar a las demás personas algo antes de hacerlo.
  5. Cuando alguien te contradice, en lugar de informarte e investigar, rechazas e insultas a esa persona.
  6. En una conversación sabes escuchar, preguntas y te interesas por lo que opina tu interlocutor. No ocupas todo el tiempo de la conversación ni tampoco el espacio de otros viajeros en transporte público.
  7. Si en tu pandilla se ríen de alguien y le humillan, tú haces lo mismo para estar integrado/a.
  8. Tienes dudas. Crees en los términos medios. Intentas superarte porque crees que lo puedes hacer mejor.
  9. Buscas el éxito individual y el único valor que te interesa es el económico.
  10. Das importancia a la moral, la ética y la justicia.
  11. Piensas que el mundo está bien como está y no hay que cambiar nada (ni siquiera la definición de "sexo" de la RAE).
  12. Perteneces a un colectivo al que no se lo han puesto nada fácil a lo largo de la historia, que es sistemáticamente invisibilizado y dominado, y aun así, sigues luchando por conseguir un mundo más justo.

Si la mayoría de tus respuestas ha sido par:

¡Enhorabuena! Eres una persona empática, capaz de compartir, solidarizarte, escuchar y cuidar. Tienes unas cualidades que, lejos de convertirte en una persona débil, son buenas para adaptarse y sobrevivir. Tu perfil es el que hace perdurar a la especie, porque tienes conciencia de grupo. Luchas por lo que crees, buscas alianzas y no te vienes abajo en las dificultades. Perteneces al sexo fuerte. Aunque otros se empeñen en ponerte zancadillas, ¡no te rindas!: haces que el mundo sea un lugar mejor.

Si la mayoría de tus respuestas han sido impar:

¡Vaya! Parece que tienes una personalidad rígida y débil que se adapta muy poco a los cambios y las necesidades de los demás. Eres una persona individualista, egoísta e insegura. No te importa pisotear a otros para conseguir tus propias metas. Debes trabajar más la conciencia colectiva y la flexibilidad. Te crees que eres Tom Hanks viviendo en una isla desierta..., pero en realidad te pareces más a Wilson: la pelota inerte con cara de humano.