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12/11/2015 08:15 CET | Actualizado 16/06/2016 16:07 CEST

El diseño de tu casa es tu aliado para acabar con la suciedad

¿Tiene que ver cómo está construida nuestra casa para que sea más proclive a acumular polvo? ¿Influye el tipo de ventilación de nuestro hogar para que éste acumule más o menos suciedad? ¿Y los muebles con los que decoramos las habitaciones? Pasar con más frecuencia el trapo o el aspirador viene determinado por muchos más factores de los que podemos a priori imaginar. Expertos en arquitectura y diseño de interiores explican el porqué y dan sus recomendaciones al respecto.

Fue bajo el reinado de Carlos III, en pleno siglo XVIII, cuando comenzaron a formularse importantes renovaciones urbanas en algunas grandes ciudades como Madrid. ¿El principal objetivo? Combatir la suciedad de las calles. De este modo, se reconvirtieron las desiguales y estrechas callejuelas donde enseguida se agolpaba la basura en calles amplias y abiertas por las que corría el aire puro sin dificultad. Esta anécdota sirve para indicar cómo, ya en el siglo XVIII, los responsables de urbanismo comprendieron que a la suciedad no hay que atacarla en su acumulación, sino en su origen. Y lo mismo podría aplicarse hoy al interior de las casas.

1. PONLE BARRERAS A LA SUCIEDAD

Una de las maneras para evitar el desplazamiento del polvo es mediante cerramientos de cristal, un innovador recurso que divide los espacios de la casa en compartimentos estancos sin reducir la luminosidad y la continuidad visual. Sin duda, puede ser una buena forma de ponerle barreras al polvo, aunque hay que valorar primero si no nos condicionará en exceso la movilidad.

2. CONSTRUYE ESPACIOS FÁCILES DE LIMPIAR

La gran mayoría de los proyectos de viviendas actuales ya utilizan materiales resistentes al deterioro causado por la polución o la suciedad. La arquitecta Magüi González comenta al respecto que "efectivamente el diseño influye. O quizás, más que el diseño, los materiales. Cuando mis clientes me comentan que no quieren un determinado material porque se ensucia fácilmente, yo siempre les digo que no hay materiales que se ensucien más que otros. Lo que pasa es que en unos se nota más y, en otros, menos, pero están igual de sucios. Todos los espacios acumulan polvo por igual. No obstante, un espacio diáfano, sin divisiones y sin exceso de muebles, es más fácil de limpiar".

3. RENUEVA EL AIRE CONTROLADAMENTE

En la batalla contra el polvo, el arquitecto Daniel González Prieto tiene las ideas muy claras. "Como diseñador certificado de Passivhaus Institute, recomiendo siempre optar por esta filosofía. Este estándar apuesta por la creación de una envolvente con un aislante térmico continuo y una buena estanqueidad al aire. De esta manera, se presta especial atención a la colocación de las carpinterías exteriores. Una vez logrado un buen control del interior de la vivienda, gracias a esta envolvente, instalamos un sistema de climatización por aire con un recuperador de calor, lo que redunda en un ahorro de energía y dinero además de en una mayor higiene. Al tener la renovación del aire controlada, ya no tendremos tanta necesidad de abrir y cerrar ventanas, lo que evitará la entrada de polvo”.

4. UTILIZA REPELENTES AL POLVO

Daniel González comenta también que "en caso de no usar este sistema de ventilación y de optar por uno natural, siempre es más recomendable favorecer la ventilación cruzada. Ésta se logra teniendo en cuenta la distribución interior y la colocación estratégica de las ventanas, enfrentando unas con otras y jugando con su diferencia en altura, lo que favorece siempre la circulación del aire".

El experto también recuerda que "además de todas estas estrategias, tanto pasivas como activas, es recomendable el uso de acabados, tanto en el mobiliario como en los objetos de la decoración, que sean repelentes al polvo. Estos no lo eliminan, pero evitan su fijación".

5. GARANTIZA UNA CORRECTA INSTALACIÓN DE LAS VENTANAS

A la hora de diseñar un interior, la lucha contra el polvo puede resultar clave. Pilar Acebrón, de Interiorismo online, destaca que las ventanas representan un papel muy importante en esta batalla. "Las ventanas deben ser grandes, para que proporcionen una buena y rápida ventilación. Es imprescindible que cuenten con un buen sistema de aislamiento y que hayan sido bien instaladas, lo que impedirá la entrada de polvo cuando están cerradas, evitando que se acumule con facilidad".

6. VIGILA TUS HÁBITOS

Otro aspecto delicado a la hora de enfrentarnos al polvo son los muebles. "Los armarios deben estar siempre cerrados", aconseja Pilar Acebrón. "Muy ordenados y con compartimentos donde poder distribuir la ropa y los complementos, incluso mejor si están en cajas cerradas para evitar la acumulación de polvo".

CLAVES PARA MANTENER EL POLVO A RAYA

Pilar Acebrón resumen en estos puntos los básicos para luchar contra el polvo en casa:

— "Distribuciones abiertas con buena ventilación y poca acumulación de objetos y muebles para facilitar la limpieza".

— “Muebles de almacenamiento cerrados, tapicerías de cuero o lavables, sustitución de cortinajes difíciles de limpiar por cortinas ligeras lavables o estores.

—Y, finalmente, aspirar regularmente las alfombras, suelos y tapicerías. Donde más se amontona el polvo es en tapicerías y cortinas. Con sofás tapizados en cuero y estores de screen, se evita la acumulación de polvo”.

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