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15/04/2016 09:29 CEST | Actualizado 15/04/2016 13:34 CEST

La decoloración de la Gran Barrera de Coral: una llamada de atención para todos los océanos del mundo

En la Gran Barrera de Coral está teniendo lugar el mayor episodio de blanqueamiento coral que el mundo ha presenciado jamás. Los científicos, los conservacionistas y los operadores turísticos advierten de que este suceso señala que, a menos que algo cambie, se acerca el fin para los arrecifes de coral del mundo entero.

A continuación, se avecina una maraña de tentáculos que brillan en la oscuridad. Este coral presenta un color amarillento enfermizo y estridente, parece una pieza de decoración para peceras.

"Los corales son luminiscentes antes de morir", afirma con naturalidad Anne Hoggett.

Y no es que no le importe. Le preocupa muchísimo.

Los corales estresados adquieren un tono antinatural antes de decolorarse completamente. Imagen: Cayla Dengate

Ha vivido durante 26 años en Lizard Island, un parque nacional situado en la Gran Barrera de Coral y rodeado de atolones tan puros que han atraido a visitantes como David Attenborough, Sylvia Earle y todo biólogo marino que se precie.

Se puede apreciar la decoloración del coral que rodea Lizard Island desde el aire. Imagen: Dr. Dean Miller

Anne Hoggett se preocupa mucho por el blanqueamiento coral que está teniendo lugar este año, que se ha extendido de norte a sur por la columna vertebral de la Gran Barrera de Coral y que ha transformado a los que una vez fueron corales sanos en fantasmales esqueletos cubiertos de algas pantanosas.

"Algunos días no me apetece ni salir", se lamenta. "Para no enfrentarme a la muerte de un ecosistema que adoro".

Hoggett dirige el Centro de Investigación del Museo Australiano de Lizard Island junto con Lyle Vale, que ahora registra la muerte de los corales a los que ha visto crecer durante años.

Lyle Vale y Anne Hoggett viven en una isla de la Gran Barrera de Coral. Imagen: Cayla Dengate

"He nadado entre muchos de esos corales durante los últimos 26 años y cuando vi aparecer los primeros signos de estrés a principios de febrero, me angustié mucho", explica Vale.

"Unas semanas después, algunos de esos corales que habían vivido tantos años no aguantaban más, y el cambio se da bastante rápido y se quedan completamente blancos".

"Y te enfadas".

En el puesto fronterizo de la isla, están literalmente rodeados por el episodio de blanqueamiento coral.

Lizard Island está rodeada de arrecifes de coral. Imagen: Education Images/UIG via Getty Images

Al volante del todoterreno se encuentra Charlie Veron, el responsable de la identificación del 20% de las especies de coral del mundo, y el pionero en ecoturismo John Rumney, cuyas embarcaciones turísticas de Port Douglas albergaron algunas de las investigaciones más importantes de los ochenta y los noventa.

También está el doctor en Biología y director de cine Dean Miller —que grabó a rorcuales aliblancos para el documental de David Attenborough sobre la Gran Barrera de Coral— y el conservacionista de coral del Fondo Mundial para la Naturaleza (el WWF, por sus siglas en inglés) Rick Leck.

Aunque sean científicos, no tienen reparos en subirse en la parte de atrás de una camioneta o lanzarse de una barca para nadar entre corales.

No es la primera vez que estos científicos (y periodistas) viajan embutidos en la parte trasera de un vehículo de transporte de tropas. Imagen: Cayla Dengate

A medida que Veron fue cumpliendo años y siendo más respetado, las oportunidades para bucear se le presentaban cada vez con menos frecuencia.

"Los investigadores más jóvenes piensan que soy o demasiado importante o demasiado viejo", aclara.

Cuando le ves abrocharse el traje de neopreno y saltar de la parte de atrás de un barco, queda claro que no es demasiado viejo, eso seguro. Pero lo más importante es que es autor de un libro —publicado en 2009— que tuvo como consecuencia la celebración de una reunión de emergencia de la Zoological Society of London presidida por Attenborough.

Además, resulta que también es el primer fotógrafo reconocido de corales decolorados y fue presidente del Instituto Australiano de Ciencias Marinas.

Así que, cuando utiliza el término "extinción masiva", prestas atención.

Coral decolorado en Papúa Nueva Guinea. Imagen: Bob Halstead via Getty Images

La primera vez que Veron vio un coral decolorado a principios de los ochenta, pensó que estaba ante una nueva especie.

"Estaba nadando, trabajando con los corales de manera rutinaria y vi un coral blanco", explica Veron.

"No sabía lo que era, así que le hice una fotografía. Volví a ese mismo punto unos meses después y ya estaba muerto. Pensé que algo lo había matado."

"Cuando estaba trabajando en Japón vi mi primer blanqueamiento en masa. Pensé que debían de haber vertido alguna sustancia química en el agua, todo estaba blanco".

Lo que Veron describía era un coral que había experimentado un cambio de temperatura tan brusco que había expulsado sus coloridas algas productoras de alimento y, como consecuencia, había muerto.

¿Qué es el blanqueamiento coral?

Los corales albergan en sus tejidos algas microscópicas —llamadas zooxantelas— que les proporcionan alimento y color.

Cuando el agua está demasiado caliente o fría, el coral se estresa y su metabolismo y su sistema reproductor se colapsan.

Llegados a ese punto, es incapaz de procesar el oxígeno producido por las zooxantelas, por lo tanto, las expulsa.

Si la temperatura vuelve a la normalidad, estas algas pueden volver a entrar en el tejido del coral, o, si no se han expulsado todas las algas, las que queden pueden mantener con vida al coral.

Si sigue habiendo temperaturas extremas y el sol sigue brillando, el coral muere.

No hay un umbral específico de temperatura que suponga directamente el blanqueamiento del coral, es más una cuestión de estrés acumulado.

Ha habido otras ocasiones en las que ha ocurrido este fenómeno de manera extrema en Australia: en 1998 y en 2002, dos años en los que hizo demasiado calor. Sin embargo, Vale y Hoggett se han dado cuenta de que las responsables del blanqueamiento coral en Lizard Island no son sólo las condiciones climáticas extremas.

"Lo que ocurre ahora es que todos los veranos nos encontramos con un poco de decoloración", revela Vale.

Coral decolorado en Lizard Island. Imagen: Cayla Dengate

Vale calificó al verano de 2015 a 2016 como un verano de "contratiempo doble": las condiciones climáticas típicas de verano sumadas a las condiciones del fenómeno El Niño. Esta combinación de factores hizo que se pudieran contar con los dedos de una mano las veces que llovió durante la época de lluvias.

Un arrecife de coral puede lidiar con un episodio de blanqueamiento coral al igual que un bosque puede lidiar con un incendio cada pocos años. La Gran Barrera de Coral puede soportar que se produzca blanqueamiento, pero lleva décadas haciendo frente a varias amenazas, tanto grandes como pequeñas: como el ciclón Yasi o las plagas de coronas de espinas, una especie de estrella de mar que se alimenta a base de coral, provocadas por la escorrentía producida por las granjas.

Las coronas de espinas pueden ingerir un metro cuadrado de coral al día. Imagen: Getty Images

John Rumney, de Colorado (Estados Unidos), ha trabajado en el arrecife como pescador comercial —antes pasaba varios días a bordo de un barco pescando y, después, ideó una operación turística—, pero nada le ha preparado para enfrentarse a la ruina de Lizard Island.

"Fue muy deprimente", explica Rumney.

"Ha sido el peor blanqueamiento coral que he visto en mi vida. Es muy difícil describir lo que sentí con palabras… Es algo que te encanta y es la razón por la que viniste aquí, es algo que te has pasado la vida compartiendo con la gente…Y pensar que está en situación de riesgo es algo nuevo para mí".

John Rumney quiere que los turistas que visiten el arrecife vuelvan a casa convertidos en defensores de la conservación. Imagen: Cayla Dengate

Rumney es único en una industria del turismo que, por lo general, no quiere disuadir a los cada vez más numerosos turistas internacionales que vienen a ver el arrecife.

El Aeropuerto Internacional de Cairns experimentó un aumento de pasajeros mayor que el de cualquier ciudad del país. El aumento de pasajeros se debe en gran parte a los turistas que vienen de China y a Japón. En 2014, 2,19 millones de personas visitaron el Parque Marino de la Gran Barrera de Coral al día y, en 2012, se calculó que la Gran Barrera de Coral generaba 5600 millones de dólares para la economía australiana y 69.000 puestos de trabajo de jornada completa.

El blanqueamiento coral supone un duro golpe para este negocio.

"La industria del turismo tiene miedo de admitir y discutir sobre este asunto tan delicado porque la publicidad negativa puede disuadir a algunos turistas; pero, si no lidiamos con ello, no vendrá ningún turista y la economía de ese sector se desplomará", explica Rumney.

"El asunto del episodio de blanqueamiento coral es preocupante, pero no todo está perdido: podemos cambiar nuestro comportamiento".

"La columna vertebral de la Gran Barrera de Coral no tiene problemas y todo volverá a la normalidad si no vuelve a darse otro blanqueamiento en 10 años".

La Gran Barrera de Coral es la base de una enorme industria del turismo. Imagen: William West / Getty Images

El portavoz de la Consejería de la Industria del Turismo de Queensland, Daniel Gschwind, ha hablado con la edición australiana del HuffPost desde el arrecife de Agincourt, donde hizo un llamamiento a la moderación.

"El blanqueamiento coral que sufrimos actualmente es preocupante para la industria del turismo, pero hay que tener en cuenta el tamaño, la complejidad y la resistencia de la Gran Barrera de Coral", explica Gschwind.

"Es demasiado pronto para decir cuáles serán las consecuencias a largo plazo, si es que las hay, para los arrecifes que visitan los turistas".

"Una cobertura de prensa exagerada no ayuda a que el público entienda la situación y puede que amenace el futuro de la única industria que ofrece tanto beneficios de conservación como oportunidades económicas".

¿Cómo protege Australia a la criatura viva más grande del mundo —la Gran Barrera de Coral— mientras esta se recupera del blanqueamiento?

Es una pregunta que atormenta a Rick Leck, de WWF, mientras observa con sus propios ojos los corales decolorados de Lizard Island.

Rick Leck presiona al Gobierno Federal para que proteja la Gran Barrera de Coral. Picture: Cayla Dengate

Admite que ya no visita el arrecife tanto como antes, pero que está decidido a demostrar a los australianos por qué se tienen que preocupar por la supervivencia del arrecife.

"El blanqueamiento coral es el ejemplo más visible del cambio climático", opina Leck.

"No hay prueba más reveladora que un arrecife que ha sufrido blanqueamiento y presenta partes decoloradas y partes que aún conservan el color".

"El blanqueamiento coral de la Gran Barrera de Coral es la cara del cambio climático".

Leck sabe que puede parecer un problema sin solución, pero hay medidas que Australia podría tomar inmediatamente, como obligar al Gobierno Federal a hacer que el cambio a las energías renovables fuera más rápido, a dejar de utilizar fuentes de energía que producen emisiones de dióxido de carbono, a reducir la polución provocada por la agricultura y a parar el desmonte de tierras de la costa de Queensland.

"Los arrecifes de coral tienen una capacidad de recuperación asombrosa si no se ven amenazados por los factores que causan su degradación", asegura Leck.

"Si utilizamos fuentes de energía renovables, si reducimos la contaminación que llega al arrecife y si invertimos en sistemas que sabemos que pueden funcionar, el arrecife se recuperará".

"Es posible que tarde años o incluso décadas, pero se recuperará, y tenemos que trabajar en ello para lograrlo".

Cuando la cuestión es poner freno al calentamiento global para salvar el arrecife de coral, la pregunta es la siguiente: ¿qué pasará si se fracasa?

La mirada de Veron deja claro que lleva más de una década preocupado por la respuesta a esa pregunta.

Las respuestas de este hombre de mentalidad científica están llenas de sinceridad.

Charlie Veron insiste en que para poder proteger a los arrecifes del mundo, tiene que producirse un cambio. Imagen: Cayla Dengate

"Los arrecifes son los historiadores de la naturaleza: conservan fósiles en sus capas que pueden darnos mucha información sobre el entorno en el que crecen los corales".

"Y demuestran que los arrecifes de coral de todo el mundo han desaparecido de unas 20 a 35 veces en la historia del planeta debido al dióxido de carbono".

"No hablamos de arrecifes que un año sufren daños y al siguiente se recuperan, hablamos de que no habrá corales durante cientos de miles de millones de años".

"Lo que estamos viendo ahora es sólo el principio".

"Y los corales no serán los únicos afectados. Prácticamente un tercio de todas las especies marinas pasan alguna parte de su ciclo de vida en un arrecife de coral. Si se elimina un arrecife de coral, habrá consecuencias en todos los océanos. Mucho mayores de lo que podemos imaginar".

"Se trata de una extinción en masa y hay miles de razones para pensar que nosotros la estamos provocando".

"Existe el tiempo histórico y existe el tiempo geológico. Son conceptos completamente diferentes. Desde el punto de vista del tiempo histórico, este es el fin de los arrecifes de coral en lo que respecta a la raza humana".

"Creo que hay gente que, en unos años, por mucho que busque por todo el mundo, será incapaz de encontrar un coral. Así de grave es la situación".

El transporte a Lizard Island fue proporcionado por WWF Australia.

Este artículo fue publicado originalmente en la edición australiana de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Lara Eleno Romero e Irene de Andrés Armenteros.

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