De imitar estrellas a convertirse en ellas

Las 'drag queens' han conseguido, por fin, el reconocimiento y respeto que merece cualquier artista o persona que se dedica a la cultura.
Una imagen de 'Drag Race'.
Atresplayer
Una imagen de 'Drag Race'.

Para contratar a Supremme Deluxe hay que contactar con Thinketers, una agencia de publicidad que lleva a famosos como Pilar Rubio o Alberto Chicote. Al igual que para contratar a Pupi Poisson o sus compañeras de Drag Race 1 hay que hablar con The Few. El formato de ATRESplayer está creando una nueva revolución en la forma de consumir la cultura drag, aunque sea de pago. A continuación, analizamos cómo se ha convertido este fenómeno en mainstream.

Chueca, la zona de confort

Muchas se han curtido en los pequeños escenarios de los bares y las calles de Chueca. Las primeras en actuar gratis en las fiestas del Orgullo y las primeras en casi todo. Algunas han dejado el ocio nocturno en busca de las nuevas oportunidades que les da el show business y el contexto de estar de moda. Una de ellas es el personaje de Nacha la Macha, cuyo actor José Ignacio Galán se retiró del LL Showbar de Chueca en 2021 para interpretar a Paco de España y ensayar para Malinche, el musical de Nacho Cano.

“Me siento ahora recogiendo los frutos de esa dedicación a mi profesión. Siempre he pensado que si soy buen artista no me podían limitar a existir solo en los locales de Chueca. Quería hacer teatro y muchas cosas más”. Nacha la Macha es, quizás, de las más mediáticas. Ha participado en programas como Ven a cenar conmigo, Sálvame o el Deluxe. Las cámaras también la entrevistan para hablar de Isabel Pantoja.

Otras compañeras siguen quedando en los bares, pero con un recorrido distinto. Chumina Power, por ejemplo, es ahora empresaria. En el barrio hoy se hacen tours como los Dragalada Drag Tour Madrid o brunches y bingos temáticos a 25 euros con actuación, como los de Lola 09.

Las marcas invierten en sus shows y las patrocinan

El Gran Hotel de las Reinas es otro ejemplo de este nuevo canon de divas. “Los artistas y, en especial, el mundo drag en estos tiempos que estamos viviendo somos más necesarios que nunca. Yo llevo muchos años actuando y apostando en el drag para hacer propuestas para teatro y no sabéis lo difícil que es llegar a estar en espacios así y la emoción que se siente de ver que cuando un espectáculo se produce la gente viene. Todo estos años siendo pesada hace que merezca la pena”, decía Supremme Deluxe en la última función de la primera gira, que tuvo lugar en Sevilla.

Patrocinadores, sponsors y colaboradores las acompañaron. Además, marcas de belleza han sabido valorar el potencial de estas artistas para crear tendencias y, por eso, están presentes como Beauty Partner en Drag Race.

Nacha la Macha, por ejemplo, fue la imagen de una empresa informática en 2019 durante una feria tecnológica en el Wanda Metropolitano. También ha trabajado para Kaiser Permanente y para Loewe.

Política y cultura al cuadrado

Siempre reivindican, como Killer Queen, que “el drag es política”. Y, por eso, siempre han sido las primeras activistas. Como muestra, ni que decir tiene la canción de Kika Lorace en 2015, Adiós Botella, para dar la bienvenida a Manuela Carmena y un Orgullo donde las canciones de Kika se convirtieron en un himno. O las de La Prohibida, que siempre lo fueron. Quizás, Amapola López es la madre de todas aquellas que defendieron que el drag es, además de política, cultura. Sus conciertos arrasan en Madrid o México. También actúa en eventos de marcas.

El transformismo también pide Memoria Histórica

Cuando Drag Marina homenajea al gran Ocaña en Drag Race 2 nos habla de Historia. Ocaña siempre quiso ser reconocido por su pintura (su colección la guarda el Reina Sofía), pero las entrevistas siempre se enfocaban en su faceta transgresora y en el morbo.

Nacha la Macha también nos habla de Historia cuando interpreta a Paco España. Valeria Vegas sabe mucho de Paco España y el Gay Club en el que actuaba, que abrió sus puertas en 1974 en los bajos del Hotel Nacional (Paseo del Prado 48, Madrid) y nos recuerda que a la gran artista Lola Flores no le gustaba cuando la imitaba en la obra Madrid Pecado Mortal, en el Teatro Muñoz Seca.

También fueron pioneras las artistas transexuales y transformistas de Emy y compañía (Milana, Chesare o Frankie Show), que alegraban las fiestas castizas de San Cayetano en la Calle del Oso desde 1985. Poco se ha venerado a Milana Rocío Vergara, que falleció en 2021.

Pero España no es solo Madrid, por mucho que algunos se empeñen. Las nuevas drags nos traen acentos de Canarias, Andalucía, Cataluña, Latinoamérica… Es una herramienta muy poderosa para seguir generando visibilidad, empoderamiento queer y diversidad frente a la heteronormatividad. La cultura mainstream ha comprado este discurso. ¡Y menudo caballo de Troya han metido!