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21/01/2020 20:27 CET | Actualizado 21/01/2020 20:27 CET

Isabel Díaz Ayuso, la Esperanza del nuevo PP

"Ayuso parece mejor gente, pero es de una ignorancia cósmica. Se sienta con alguien y como no sabe de nada, todo le parece adecuado".

Europa Press News via Getty Images

La operación Isabel Díaz Ayuso para convertir a la presidenta de la Comunidad de Madrid en la nueva Esperanza Aguirre ya está en marcha. El anuncio de que Miguel Ángel Rodríguez -MAR para los amigos de sus tiempos gloriosos, todopoderoso secretario de Estado de Aznar- es el jefe de Gabinete de Ayuso, visibiliza  la jugada y confirma una tendencia qué comenzó con la llegada de Pablo Casado y el desembarco de FAES, la antigua masa gris de Aznar: a los “míticos” Carlos Aragonés y Gabriel Elorriaga se agregó a Cayetana Álvarez de Toledo. Y Martínez Lasquetty y Rodríguez -a la sombra- tras Ayuso.

Ahora toca tomar posiciones alrededor de Díaz Ayuso, la presidenta de semblante ingenuo, que dice tantas boutades -o más- como las que soltaba Esperanza Aguirre en los tiempos de Álvarez del Manzano, cuando era concejal de Medio Ambiente –“no se puede permitir que los mendigos e inmigrantes ilegales sigan tomando el centro como un hotel”- y luego como ministra de Educación y Cultura de Aznar ¿recuerdan, aquello de Sara Mago por el Nobel Saramago (fue una leyenda urbana) o no tener ni idea de quien era Santiago Segura? Por no hablar de que Franco fue bastante “socialista”.

Esperanza no era sabia, pero tenía instinto, y era mala, malísima

 “Esperanza no era sabia, pero tenía instinto, y era mala, malísima. Se dedicaba a eso. Ayuso parece mejor gente, pero es de una ignorancia cósmica. Se sienta con alguien y como no sabe de nada, todo le parece adecuado. La de Aguirre era otro tipo de tontería, estaba muy segura de sí misma por sus apellidos Gil de Biedma y los títulos nobiliarios de familia. Esperanza tenía esa superioridad y trataba a todos cómo los ricos tratan a los guardeses de sus fincas, con una simpatía de clase. Ayuso, no tiene el pedigree de Esperanza ni la seguridad en sí misma”, apunta una diputada popular, amiga de Aguirre, con la que ha compartido muchos años en el PP. Hay que advertir que esta dama tiene peor hándicap que Esperanza en el golf.

Isabel Díaz Ayuso era Pecas en redes

Hugo Martínez Abarca, el diputado de Más Madrid en la Asamblea de la capital, piensa que “Ayuso es menos lista de lo que se cree. Le pasa lo que a Cristina Cifuentes, que se estrellan porque no miden sensibilidades y eso sí que lo hacía Esperanza Aguirre”.  El diputado no tiene en alta estima la formación ideológica de Ayuso, crecida en el PP a la sombra de Esperanza, dentro de su equipo de Comunicación. Es de sobra conocido que la actual presidenta de la Comunidad fue la community manager de Aguirre y le llevaba, además de sus otras redes, la de su perro “Pecas”. 

“Donde por cierto, demostró cierto humor dando protagonismo al perro”, explica un diputados socialista de la Asamblea, que conoce a ambas. “Ayuso no tiene ninguna formación ideológica, pero Esperanza tampoco la tenía en tiempos de Álvarez del Manzano, más allá de hablar bien inglés y ser pija. Se dio la patina con los años, cuando comenzaron a explicarla que podía ser Margaret Thatcher y le dieron algunas clases de lo que era ser liberal, algunos paper básicos de Pedro Schwart o Garrigues. Mientras y por ahora, Ayuso pertenece a ese grupo de cachorros del PP que se meten en vena a Federico Jiménez Losantos a primera hora de la mañana, y con eso tiran todo el día. Pero no han leído un tratado de política serio en su vida”, añade. 

Es curioso, porque de la influencia del mediático periodista al que sigue la  derecha y ultraderecha también hablan otros diputados de Madrid, porque “escuchar las barbaridades del personaje, es una forma de saber por donde van a ir las cosas en la Asamblea de Madrid y qué tipo de vocabulario y exabruptos van a manejar populares y los de Vox”. 

Telemadrid, en el ojo del huracán Rodríguez

El nombramiento de Miguel Ángel Rodríguez como jefe de Gabinete de Ayuso “es una muestra de que la zafiedad y la leña al mono van a ser la línea a seguir, eso está claro. Están histéricos con Vox y no van a jugar a andar con florituras” apuntan las mismas fuentes del PSOE, quienes temen por lo que vaya a pasar en Telemadrid, una obsesión de Rodríguez.

Por esa conocida obsesión, Martínez Abarca se pregunta “¿cómo le habrá sentado a Ignacio Aguado, vicepresidente del Gobierno de Ayuso, la decisión de nombrar a Rodríguez?. Él fue quien contó aquello de que el padre de Aguado había tenido “mamandurrias” de Aguirre y desde luego, todos aquí sabemos que Rodríguez la tiene tomada con Telemadrid y sus actuales directivos. Veremos qué sucede ahora. Ella está esperando a que haya un mínimo fallo en las cuentas, la única forma que tiene de cerrarla”.

“Lasquetty no está ahí por Esperanza, sino por Aznar

Pero MAR no es el único rastro de las viejas influencias de Aznar y Aguirre con que cuenta la presidenta Díaz Ayuso. En su equipo ya estaba Javier Fernández-Lasquetty, el ex consejero de Sanidad que fue uno de los muñidores de las desastrosa privatización de Aguirre y que ahora ha regresado como concejal de Hacienda. “Le hemos mandado a la comunidad para que controle, porque a Isabel le falta seguridad y experiencia”, explican en el círculo más próximo de Pablo Casado.

“Lasquetty no está ahí por Esperanza, sino por Aznar, que ha tomado posiciones tras colocar a Pablo Casado al frente del partido”, advierte un miembro del PP, que compartió con Lasquetty y Miguel Ángel Rodríguez la toma de decisiones en el 11M en Moncloa.

Ayuso lo tiene todo para ser la Espe del siglo XXI

A poco que se emplee, y sin leer mucho, pero si escuchando bastante, Ayuso lo tiene todo para ser la Espe del siglo XXI, salvo el nombre. Esperanza no hay más que una -y la virgen claro- e Isabel, unas cuantas en la historia de España. Pero ya le encontrará Rodríguez un formato. “Lo que más necesita es no lanzarse a hablar sin saber, como cuándo dijo lo del concebido no nacido”, apunta otra colega de partido, a la que no le parece inteligente transmitir una imagen de desconocimiento.

“Le falta la seguridad que tenía Aguirre. En la Asamblea no la hemos visto más que en un debate largo, el de investidura. Pero más allá de que yo creo que es ciclotímica y que le afectan las meteduras de pata, lo cierto es que tiene un gobierno partido por la mitad con Ciudadanos. No debemos olvidar que ella fue una opción personal de Pablo Casado, estaba mucho más preparado Ignacio Garrido. La verdad, si la actual presidenta llega a ser una Esperanza Aguirre, me sorprendería”, comenta un diputado de la oposición.

Algunas de las colegas de partido de Aguirre no tienen ganas de entrar en batallas sobre si una es más lista y la otra más torpe. Ninguno de estos sesentones pone la mano en el fuego de que en unos años no verán a Isabel Díaz Ayuso disputándole el sitio a Casado o a quien le suceda. “Esperanza amenazó a todos, desde a Gallardón, pasando por Rajoy o el mismísimo Aznar. Y no había más que ver la cara de Alvarez del Manzano cuando le preguntaban por aquella rubia que le acompañó como consejera de Medio Ambiente” comenta, entre risas, una de las pérfidas y divertidas amigas de Aguirre.

“¿Sabes lo que le va a faltar a Ayuso? Un programa como “Caiga quien Caiga”, un Pablo Carbonell que le dé la oportunidad de demostrar que tiene sentido del humor, como lo tuvo Esperanza. Si esta chica aprende tablas y maldades, utilizando su supina ignorancia, puede salirles bien. Para eso, Miguel Ángel Rodríguez es un fichaje que no sabe lo que es la vergüenza. En nada” remata el socialista senior.

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