Seis frases que usan los maltratadores psicológicos para controlarte

Los maltratadores utilizan la ‘luz de gas’ para conseguir y retener el poder en la relación.

La ‘luz de gas’ es una técnica de manipulación muy utilizada por los maltratadores psicológicos que hace que las víctimas empiecen a cuestionarse su juicio, sus sentimientos, sus recuerdos y su realidad. Por su nateraleza sutil, a las propias víctimas les cuesta darse cuenta de lo que está sucediendo.

Los maltratadores utilizan la ‘luz de gas’ para conseguir y retener el poder en la relación. Erosionan la confianza de su pareja con el paso del tiempo haciéndole creer que su interpretación de los hechos es incorrecta, y cuanto más piensa en ello, más empieza a creerse la versión del maltratador.

“Las personas que no saben argumentar su punto de vista con autenticidad o ser fieles a su palabra recurren a la luz de gas como herramienta”, explica la psicóloga Shannon Thomas, autora de Healing From Hidden Abuse. “Recurren a tácticas como esta para generar confusión, y eso es un síntoma de la debilidad de su carácter”.

Este término tan abstracto proviene de la obra de teatro de 1938 Gaslight, de Patrick Hamilton (adaptada después al cine en los años 40), en la que un hombre trata de convencer a su esposa de que se está volviendo loca para evitar que piense en su comportamiento de maltratador.

Es también una táctica a la que recurre el maltratador para no asumir la responsabilidad de sus malas acciones, señala la psicoterapeuta Beverly Engel, autora de The Emotionally Abusive Relationship.

“Por ejemplo, acusarte de flirtear o de ser infiel puede ser una pantalla de humo para que no te fijes en lo que él sí está haciendo”, advierte.

Descubre las frases más frecuentes de estos maltratadores psicológicos y unos consejos para solucionar el problema.

1. “Eso nunca ha pasado”

Los maltratadores psicológicos que usan la técnica de la luz de gas dicen o hacen cosas que luego niegan para sembrar la duda en la víctima, expone la trabajadora social Lisa Ferentz, especializada en tratamiento de traumas.

“La víctima empieza a cuestionarse sus propios instintos y pasa a fiarse más de la ‘realidad’ creada por el manipulador. Cada vez se vuelve más dependiente de él”, comenta.

2. “Eres demasiado sensible”

Si intentas expresar que estás dolida o decepcionada por algo que ha dicho (como un comentario jocoso sobre tu aspecto delante de sus amigos), lo intentará minimizar quejándose de que estás haciendo una montaña de un grano de arena. El objetivo es hacerte sentir estúpida por tratar de defenderte a ti misma.

“Cuando el maltratador derrumba la capacidad de la víctima de confiar en sus propias percepciones, esta accede a soportar la conducta abusiva de su pareja y permanecer en la relación”, asegura Engel.

3. “Estás loca y no soy el único que lo piensa”

Con el tiempo, estos maltratadores psicológicos tratarán de hacer que sus víctimas cuestionen su propio juicio y lo utilizarán a su favor.

“Una vez que la víctima se queda sin autoestima, el matratador ‘confirma’ su peor temor: ’debe de ser verdad eso de que estoy loca”, comenta Ferentz.

El maltratador quizás también intente convencer a los familiares y amigos de la víctima de que es mentalmente inestable para desacreditarla y distanciarla de todos ellos.

“Difunden esas mentiras entre los familiares y amigos de la víctima para intentar aislarla más. De este modo, consiguen que los demás se pongan de parte del maltratador”, indica Ferentz. “Esto reduce las probabilidades de que alguien se crea la versión de la víctima; las desconectan de los recursos que las ayudarían a escapar”.

4. “Qué mala memoria tienes”

“Todo el mundo tiene pequeñas lagunas de vez en cuando y no se acuerda de determinados detalles de una conversación de hace tiempo. Eso es normal”, asegura Thomas. “Sin embargo, estos maltratadores psicológicos ponen en duda la memoria de su víctima en múltiples situaciones y niveles. Muchas veces lo consiguen porque la clave de la luz de gas es hacer que la víctima dude de sí misma. Cuando una víctima ya no se fía de sí misma, el maltratador la tiene completamente bajo su control”.

5. “Siento mucho que pienses que te he hecho daño”

A primera vista puede parecer una disculpa, pero no lo es. Es otra forma más de rechazar su responsabilidad y culpar a la víctima por malinterpretar la situación, advierte la psicóloga B. Nilaja Green.

“La víctima puede empezar a creer de verdad que es demasiado sensible o irracional y pasar a confiar más en la interpretación ‘precisa’ y ‘razonable’ del maltratador que en la suya propia”, avisa.

6. “Si ya sabes cómo me pongo...”

Esta es otra frase común en un maltratador que usa la luz de gas. De nuevo, es una forma de escurrirse la responsabilidad por su comportamiento abusivo y, al mismo tiempo, de culpar a su víctima.

“La luz de gas implica retorcer los hechos para evitar culpas y responsabilidades”, explica Thomas. “Al decirle a la víctima que debería haber sabido lo que iba a pasar, el maltratador la culpa no solo por intentar plantarle cara, sino también por la reacción que ha provocado en él”.

Qué puedes hacer si alguien te está maltratando psicológicamente

En función del tiempo que lleves atrapada en esta dinámica tóxica, puede resultar “extremadamente difícil” salir de ella, asegura la psicoanalista Robin Stern en Vice. Pero es posible.

“El antídoto para la luz de gas es darte cuenta de que está ahí. Cuanto mejor te conozcas, más fácil te resultará escudarte de las falsas afirmaciones que hagan sobre ti”.

Haz caso a tu instinto

La luz de gas erosiona tu seguridad hasta el punto de no confiar más en tus instintos. Por eso es importante que no pierdas de vista tus sentimientos y emociones.

“Cuando sientas esa tensión en la boca del estómago o cierta incomodidad ante una situación concreta, no deseches el pensamiento solo porque otra persona te diga que lo hagas”, advierte Green. “Analiza esa sensación, porque podría estar dándote información importante sobre lo que deberías hacer a continuación”.

Guarda el historial de las conversaciones

De este modo, tendrás pruebas para contradecir a un manipulador cuando te diga que nunca ha dicho una cosa, recomienda Thomas.

También puedes anotar el resumen de tus conversaciones para ayudarte a discernir realidad y ficción.

“Cuando leas tu conversación, anota también cómo te sentiste. Analiza tus apuntes para detectar si ha intentado negar más de una vez tus experiencias reales”, recomienda Stern.

Plantéate llamarle la atención por su comportamiento...

“Hazle saber que te has dado cuenta de que te está manipulando”, recomienda Thomas.

Por ejemplo, si tu pareja te acusa de ser demasiado sensible, respóndele: “No, no soy demasiado sensible. Estoy reaccionando como reaccionaría cualquier otra persona a tu forma de tratarme y a las cosas que me dices”, o “No, el problema es que tú no eres suficientemente sensible”.

...pero ten en cuenta que, aunque lo hagas, su comportamiento probablemente no cambie

Solo porque le llames la atención no significa que vaya a cambiar de repente y empezar a validar tu punto de vista. Por eso mismo, Ferentz desaconseja la táctica propuesta por Thomas.

“Normalmente no tienen ninguna intención de cambiar, así que esperar a que acepten su culpa, se disculpen y cambien su forma de ser solo va a agravar sus abusos psicológicos y hacer que a ti te sea más difícil escapar”, previene.

Apóyate en tus amigos más cercanos, familiares o en un psicólogo

Pregúntale a algún amigo o familiar cercano cómo se sentiría si su pareja le hicera o dijera lo que te hace y dice a ti. Pregúntale también si han notado que actúas diferente desde que estás con esa persona.

“¿Te encoges cuando está a tu lado y coincides con todo lo que dice, aunque no esté en línea con tus valores?”, pregunta Green. ”¿Has dejado de parecer tú misma?”.

Muchas víctimas de maltrato tienen miedo de contarles a sus seres queridos los problemas por los que pasa su relación porque les preocupa enfadar a su pareja, advierte Engel. Pero es en esos casos cuando más urge buscar ayuda.

“En esta situación, pedir ayuda quizás sea la única forma de mantener el juicio”, sostiene Engel.

Si es tu caso, plantéate la posibilidad de acudir a un profesional especializado en casos de maltrato psicológico para buscar una salida.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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