Sánchez: “La amnistía no era el paso siguiente que quería dar, pero es coherente con la normalización en Cataluña”

Sánchez: “La amnistía no era el paso siguiente que quería dar, pero es coherente con la normalización en Cataluña” 

El presidente del Gobierno defiende la figura del verificador internacional en sus reuniones con Junts: "Si dos no se entienden, está bien que haya un tercero que les acompañe"

Pedro Sánchez, durante su entrevista en RTVE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha admitido este jueves que presentar una ley de amnistía para los implicados en el procés no era "el paso siguiente que quería dar", pero lo ve como "un paso coherente y consecuente con la política de normalización en Cataluña que lleva aplicando el Gobierno en estos últimos años". 

En una entrevista en el programa "La hora de la 1", la primera desde que fue investido presidente en el Congreso, Sánchez ha reconocido que "la negociación para la investidura ha sido muy compleja" y que la amnistía ha venido 'obligada' por "lo que pasó el 23-J". "En política, hay que optar entre las soluciones ideales o posibles. Cuando uno no tiene la mayoría absoluta, sólo quedan las soluciones posibles. O contábamos con un gobierno progresista cuatro años más para consolidar los avances que hemos conseguido, o entraba un gobierno de PP y Vox.  Y en un parlamento de 350 diputados, más de 50 estaban pidiendo la amnistía para superar un conflicto y para que la sociedad catalana se reencontrara. Y yo siempre he defendido que era necesario normalizar la situación en Cataluña", ha señalado.

Sánchez entiende que muchos ciudadanos puedan tener dudas con esta medida, pero cree que "acabarán aceptándolo", igual que ocurrió en el pasado "con la ley del divorcio o el matrimonio igualitario". "Les puedo garantizar que la ley de amnistía va a ser buena para la convivencia en Cataluña y todo lo que hagamos estará dentro de la Constitución", ha defendido. 

En todo caso, el líder socialista ha justificado sus pactos con Junts y ERC para frenar "la ola reaccionaria" que representa la ultraderecha. "El 23-J salvamos una bola de partido muy importante. En Argentina, un ultraderechista se ha hecho con el poder. En Holanda también han ganado. En Italia ya gobierna. Estamos siendo testigos de  gobiernos reaccionarios que cuestionan la violencia machista o banalizan la emergencia climática. Nosotros frenamos esa ola. Y, a partir de ahí, tuve que escuchar a los grupos y armar una mayoría parlamentaria estable", ha dicho. 

Sobre el diálogo con Junts fuera de España (Sánchez no ha querido especificar el lugar) y la presencia de un verificador internacional, el presidente del Gobierno limita esos encuentros a "reuniones de partidos" para tratar un "conflicto político" que "innegablemente existe". 

Además, ha defendido la presencia de ese verificador por la desconfianza mutua que existe entre los dos partidos. "Si dos no se entienden, está bien que haya un tercero que nos acompañe y que verifiquen que el acuerdo se cumple. Desde una absoluta desconfianza, nos hemos convocado para dialogar y para acordar", ha dicho Sánchez, al tiempo que ha admitido que estas reuniones forman parte de un "mecanismo excepcional". "La propia situación actual de ERC y Junts en el sistema político español es excepcional. Estamos reincorporando al sistema política a actores que desde 2017 negaron su participación en la gobernabilidad de España. Ojalá en el futuro no sea necesario", ha defendido.

Sánchez se pregunta si el PP apoya "los valores de Milei"

En la misma entrevista, Sánchez ha lamentado los ataques recibidos por PP y Vox en estas últimas semanas y ha criticado que los populares no aplaudieran ayer el discurso de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, en la apertura de la legislatura junto al rey. "¿Por qué no aplaudieron? ¿Qué no les gusta? ¿La mención a la ley de Igualdad? ¿El fin del servicio militar, que ellos mismos aprobaron?", se ha preguntado Sánchez.

Para el líder socialista, el PP tiene que definirse y decidir si está o no del lado de quienes "socaban las bases de la democracia". "¿Quieren estar del lado de los valores que defiende Milei en Argentina? De momento, en España, el PP ha elegido estar con la ultraderecha y articular gobiernos reaccionarios en algunas CC.AA", ha denunciado. 

Pese a todo, Sánchez ha se ha mostrado abierto a llegar a acuerdos con el PP y a tener "una mayor interlocución con la oposición en esta legislatura". "Si Feijóo deja la hipérbole y asume el resultado, puede ser una relación fructífera. Pero en el PP se ve que ha ganado el insulto frente al respeto, como demuestra que hayan elegido como su portavoz en el Congreso a quien dijo que yo tendría que salir escondido en un maletero de un coche. Nosotros no vamos a responder al insulto con más insultos o al ruido con más ruido. Vamos a contestar con respeto e, incluso, con algo de sentido del humor", ha señalado.

Loas a Calviño y "toda la suerte del mundo" a Montero

Por último, Sánchez ha anunciado que el Ejecutivo espera aprobar los presupuestos de 2024 en el primer trimestre del próximo año, ha deseado "toda la suerte del mundo" a la exministra de Igualdad, Irene Montero, sin responder a sus ataques en el traspaso de carteras, y ha admitido que ya tiene en mente el nombre del sustituto de Nadia Calviño si la actual ministra de Economía se convierte en presidenta del BEI. "En lo personal me va a costar porque ha sido una estrecha colaboradora en momentos muy difíciles", ha dicho sobre su vicepresidenta primera. 

Además, ha definido a Israel como "un país amigo" al que hay que "decirle las cosas". "Lo que hizo Hamás en Israel es deleznable. Pero Israel tiene que sostener sus acciones en base al derecho internacional humanitario. Y tengo francas dudas de que lo esté cumpliendo. Además, es evidente que tenemos que plantear una solución política para acabar con esta crisis y todo pasa por reconocer un Estado Palestino", ha concluido.