Cree que entra en una papelería pero la sorpresa que se encuentra es mayúscula

Cree que entra en una papelería pero la sorpresa que se encuentra es mayúscula 

Había cosas de colores, pero no eran subrayadores.

  Tuit de @Zanediet@Zanediet

El tuitero Daniel (@Zanediet) ha contado a través de su cuenta en la red social X una divertida anécdota que ha vivido al entrar por error a un sex shop, pensando que se trataba de una papelería.

El creador de contenido, que es opositor a judicatura, ha contado que se dirigía a comprar subrayadores en Valencia cuando vio la tienda, que pensó que era "de manualidades por su estética minimalista, su colorido interior y el puzle del cartel", que ha afirmado que "insinúan que es una papelería".

Al entrar al comercio se dirigió hacia el dependiente y le preguntó: "Hola, ¿tienes subrayadores de Stabilo?". Fue entonces, tras verbalizar la pregunta, cuando se dio cuenta de que no se trataba de una papelería, sino de un sex shop.

"Mi mente se pone alerta: ¿eso de la estantería no parecen consoladores?. Miro a mi alrededor, en silencio. El dependiente aún no ha hecho contacto visual conmigo. Me quedo en silencio, en shock, petrificado. Doy una vuelta sobre mi mismo, y me doy cuenta de que no estoy en una papelería moderna y coquette", ha relatado el tuitero.

Tras darse cuenta de que estaba en una tienda erótica, el creador de contenido optó por decir la verdad, avergonzado. "Acepto mi derrota y decido humillarme aún más con la verdad por delante", ha manifestado.

"El dependiente me mira, y le digo: perdona, pero me voy por donde he venido. Pensaba que era una tienda de manualidades... o sea, de manualidades es, claro... jaja, pero venía a por subrayadores, perdón", ha continuado explicando el chico.

Finalmente, ha comentado de forma divertida que, tras sincerarse, decidió salir de la tienda, dejándose dentro "unos subrayadores que nunca existieron" y su dignidad, y les ha pedido a los diseñadores de sex shop que, por favor, pongan elementos fuera que resulten más identificativos.

"Unas tetas en el escaparate, un poco de lencería, unos leds sinuosos. Algo que nos avise a los despistados", ha bromeado.

Infiltrados
Un proyecto de Ikea

Esta graciosa confusión ha hecho estallar en risas a los usuarios de X, quienes han dejado comentarios jocosos sobre la falta de atención del tuitero: "El maniquí con arnés de la entrada. Daniel: Ah una mochila gótica para el portátil".