Meten esta nota por debajo de la puerta de un bar cerrado por descanso: para ver y no creer

Meten esta nota por debajo de la puerta de un bar cerrado por descanso: para ver y no creer

La empatía ya tal. 

El tuit de @soycamarero con la nota que dejaron bajo la puerta.X / @soycamarero

El descanso es uno de los derechos más sagrados de los trabajadores, a pesar de que en sectores como la hostelería es a menudo uno de los factores más peleados y más escasos.

A menudo, eso se debe a algunos hosteleros con pocos escrúpulos. Pero, en ocasiones, son también los clientes quienes se oponen y hasta se indignan por que los camareros y cocineros descansen.

Aunque cueste creerlo, el usuario @soycamarero ha publicado una nota tremenda que un cliente metió por debajo de la puerta de un bar que estaba cerrado por descanso del personal.

"Gente que ve cerrado el bar por descanso del personal y dejan notas bajo la puerta así", ha escrito el usuario junto a la foto del escrito.

Y en esa nota se puede leer: "Tenéis un horario complicado, pues la gente trabaja y los chavales tienen cole, y para un día que podemos venir (pues nos hemos pedido el día) con los niños que tenían cole... ¿¿¿Cerráis??? ¿¿¿Perdón??? Además, ¿me decís dónde tenéis el horario al público?".

El cliente acaba rematando de forma contundente: "Decepcionante. Ya no vendremos".

Infiltrados
Un proyecto de Ikea

El mensaje ha provocado gran indignación y un usuario ha propuesto una respuesta: "Es para plastificar la nota, enmarcarla y ponerla junto al horario de la puerta con una pequeña aclaración: 'GRACIAS POR NO VOLVER'. Nadie sabe quién la ha escrito, ya que no está firmada, así que solo se sentirá aludida esa persona".

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Rodrigo Carretero es Traffic Editor Manager en 'El HuffPost' y trabaja desde Madrid. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Periodismo por la Universidad Autónoma de Madrid, ha trabajado en 'El Día de Valladolid', en 'El País' y en las radios musicales del grupo Prisa. Puedes contactar con él en rodrigo.carretero@elhuffpost.es