Alicia Sánchez Camacho, la presidenta del PP de Cataluña, demandará a la empresa de detectives Método 3 por el supuesto espionaje de una conversación suya con la novia de Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente de la Generalitat. La expareja sentimental de Pujol Ferrusola estuvo al corriente de un presunto caso de corrupción, según la versión de algunas informaciones periodísticas. El PSC, partido que podría haber ordenado esas escuchas, ha negado toda responsabilidad o relación con la empresa.

La demanda de Sánchez-Camacho será por esas "escuchas ilegales" a las que fue sometida durante un encuentro en 2010.

En concreto, presentará una demanda a título individual ante el juzgado contra Método 3 por su derecho al honor y a la intimidad, más una denuncia ante la Policía a nombre del partido para que investigue si hay "indicios penales".

En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Parlamento catalán, ha explicado también que reclamará a Método 3 acceder al libro de registro de la agencia para saber quién solicitó ese seguimiento y que se le pueda investigar.

ENCUBRIR UN DELITO

Además, la popular se reserva la potestad de emprender acciones legales contra quienes la acusen de encubrir un delito por no haber denunciado el contenido de la conversación que mantuvo con la exnovia de un hijo del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol.

Ha desvelado que ha accedido a la transcripción de la conversación de ambas que fue grabada, y que durante el encuentro insistió a Victoria Álvarez para que denunciase e incluso se ofreció para organizarle un encuentro con la Fiscalía Anticorrupción.

Cuando estalló el caso el pasado lunes, Camacho aseguró no recordar si le había aconsejado que denunciase, una versión que ha matizado este miércoles después de acceder a la transcripción, según ha dicho.

INFORMACIÓN "MUY IMPRECISA"

La popular ha sostenido que la información proporcionada por Álvarez era "muy imprecisa e inconcreta", y ha cargado contra los dirigentes de otros partidos que han aprovechado para acusarla de encubrir un delito.

"Son actuaciones absolutamente miserables que demuestran la calidad moral de muchos de los que ejercen la política", ha continuado Camacho, que ha asegurado que ningún dirigente del PSC se ha puesto en contacto con ella.

La líder del PP catalán ha avanzado también que pedirá que se analice las sedes del PP catalán y los domicilios de sus principales dirigentes para asegurarse de que no existen otros micrófonos instalados.

Ha lamentado que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no haya condenado la situación, después de que este miércoles, durante la sesión de control en el Parlamento catalán, le haya instado a presentar una demanda por las escuchas.