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18/03/2013 21:05 CET | Actualizado 18/03/2013 21:05 CET

La crisis reduce en un 30% el número de familias que pagan por conservar el cordón umbilical de sus hijos

VidaCord

Durante siglos no fue más que materia desechable. Tejido ensangrentado que una vez nacido el bebé no valía para nada. La vida del cordón umbilical era de aproximadamente nueve meses. Ni más ni menos. En los años noventa llegó la revolución: se descubrió que la sangre del cordón umbilical era muy rica en células madre, así que ¿por qué no congelarlo y utilizarlo para combatir enfermedades sanguíneas?

Bancos de todo el mundo comenzaron a guardarlos —actualmente hay unos 600.000 cordones umbilicales almacenados en el planeta—, y pronto llegaron los trasplantes de cordón. El último caso hecho público en España es el de la presentadora de televisión Concha García Campoy, a la que se trasplantó el pasado 13 de marzo sangre de cordón umbilical para tratar su leucemia.

El debate de las células madre y la conservación de los cordones umbilicales llegó a España en 2006, cuando los príncipes de Asturias congelaron el cordón de la infanta Leonor. Ellos lo hicieron en EEUU, pero la 'moda' se propagó por España como la pólvora. Se abrió el debate: ¿Era conveniente pagar a un banco privado de células madre para conservar la sangre del cordón umbilical de los neonatos?

Miles de familias pagaron entonces, y siguen pagando, entre 1.500 y 3.000 euros de media por conservar los cordones umbilicales de sus hijos, con la esperanza de poder utilizar las células madre contenidas en la sangre para combatir posibles enfermedades desarrolladas en el futuro por el propio niño o por alguno de sus hermanos.

¿Qué ha pasado con esa tendencia? ¿Siguen las familias españolas pagando por congelar los cordones?

Lo cierto es que la crisis ha hecho descender entre un 25 y un 30% el número de familias que contratan los servicios de los bancos privados de cordón umbilical, según reconoce el presidente de la Asociación Española de Bancos de Células Madre, Mariano Alonso, en conversación telefónica con El Huffington Post. "Nuestro mercado está principalmente en la clase media y con la crisis es uno de los servicios que se quedan fuera", asume.

75% DE POSIBILIDADES DE ÉXITO

Según un estudio de Eliane Gluckman publicado en el New England Journal of Medicine, está demostrado que, en caso de enfermedad sanguínea, un trasplante de células madre del cordón umbilical requiere una menor compatibilidad que un trasplante de médula ósea. El trasplante de sangre de cordón tiene un 75% de posibilidades de éxito frente al 35% del de médula ósea. Eso sí, el estudio no habla de trasplantes autólogos (utilizar el propio cordón para el trasplante), sino del trasplante a terceros.

Pero los bancos privados de cordón van más allá, y además de anunciar en sus páginas web el éxito asociado a las enfermedades sanguíneas, destacan otro tipo de utilidades vinculadas al tratamiento de infartos, ictus o incluso reparación de cartílago dañado. "No son tratamientos científicamente probados, sino ensayos clínicos, y eso se lo dejamos claro a las familias. La ciencia no para de evolucionar y actualmente hay más de 700 ensayos clínicos con sangre del cordón abiertos en el mundo", explica Ángel Álvarez, director de VidaCord, uno de los bancos privados de cordón radicados en España.

tanques de almacenamiento

Álvarez es consciente de que desde la Organización Nacional de Transplantes (ONT), dependiente del Ministerio de Sanidad, no son muy proclives a la existencia de este tipo de empresas. Y se defiende: "Es cierto que según las estadísticas sólo uno de cada 5.000 niños padece leucemia, pero, ¿qué pasa si le toca a tu hijo? Mejor que esa familia haya conservado el cordón de uno de sus hermanos, con el que tendrá una mayor compatibilidad", explica.

"Nadie se mete con que la gente juegue a la lotería y, sin embargo destinar 1.600 euros a la congelación del cordón es, en ocasiones, duramente criticado", lamenta.

El director de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz, no es partidario de la congelación y conservación de los cordones por parte de bancos privados. Considera que el banco público ya dispone de 60.000 unidades almacenadas, una cantidad "más que suficiente" para cubrir la demanda actual. Por eso cree que no es necesario que las familias paguen "tal cantidad", aunque reconoce su derecho a hacer lo que les parezca conveniente.

"Hoy por hoy no está justificado científicamente que se guarde la sangre del cordón del propio niño para solucionar una posible enfermedad sanguínea que desarrolle en el futuro", subraya concluyente.

"Las células madre del cordón pueden usarse para tratar leucemias, linfomas y otras enfermedades de la sangre (sustituyendo al trasplante de médula ósea), pero la mayoría de estos trastornos tienen base genética y es muy probable que esa alteración esté también en la sangre del cordón", argumenta el doctor Matesanz.

Pese a sus críticas, Matesanz aclara que no existe colisión entre el banco público de cordones umbilicales de la ONT y los bancos privados. "Su funcionamiento está regulado por el Real Decreto 1301/2006 y tienen todo el derecho a realizar su actividad". El hecho de que las familias decidan congelar el cordón en estos bancos no perjudica al almacén público, pues de los 400.000 nacimientos anuales en España, se guardan sistemáticamente unas 5.000 o 10.000 muestras. "La oferta suple ampliamente a la demanda", precisa.

MUESTRAS COMPATIBLES

En cuanto al uso de esas células madre por parte de uno de los hermanos del donante, considera que entre las unidades almacenadas por la ONT es "perfectamente posible" hallar una muestra que sea compatible con el enfermo, ya que "hay una gran variedad de genotipos".

Otra de sus críticas es a la "vida útil" de esa sangre congelada. "Los bancos privados garantizan su congelación durante 20 años, pero todavía no hay experiencia suficiente para certificar el tiempo máximo de conservación", señala. La ONT repone constantemente las muestras de cordón antiguas por nuevas donaciones, asegura el doctor.

Frente al dilema están los resultados. En sus seis años de funcionamiento, VidaCord ha almacenado 15.000 unidades de cordón umbilical, de las que las familias no han requerido ninguna. En el caso de otras empresas como Bioteca, con 50.000 unidades almacenadas entre España y Portugal, ni siquiera están dispuestos a facilitar el dato de si alguna familia ha necesitado alguna de las muestras.

El futuro dirá sobre la idoneidad o no de que las familias inviertan por su cuenta en la preservación de los cordones... ¿Deben las familias españolas seguir jugando a la lotería? Sólo el tiempo dirá.

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