POLÍTICA

"Algo parecido al infierno": los debates del sábado se centran en la tragedia de Santiago (VÍDEOS)

28/07/2013 10:51 CEST | Actualizado 28/07/2013 10:51 CEST

Hay semanas que no son iguales a las demás. Sucesos que sobresaltan. Siniestros que rompen la rutina, como casi siempre que se rompe la rutina, para mal. Y que impactan mucho más de lo que pueda hacerlo un escándalo de corrupción o un proyecto gubernamental. Y esta, desgraciadamente, ha sido una de esas semanas.

Ya no hay más noticias, solo una: la tragedia de Santiago de Compostela, el accidente ferroviario que le ha costado la vida a 78 personas y que ha dejado familias rotas y un sentimiento mezcla de horror y solidaridad en el resto de ciudadanos. A los debates de los sábados, al menos en sus primeras horas de emisión, les sucedió le mismo: no hubo espacio para la crítica, para la vehemencia, para la pelea. Solo para el recuerdo, para el testimonio, para la escucha. Y hubo muchas voces en Telecinco y La Sexta distintas a las habituales que hablaban de cosas distintas a las habituales: de solidaridad, de ayuda, de unión.

Tanto ‘El Gran Debate’ como ‘La Sexta Noche’ dieron la palabra a los únicos que podían hablar del fatídico suceso: los que lo han vivido. Como Óscar Mateos, un guardia civil que viajaba en el tren accidentado, que ayudó a sacar a toda la gente que había en su vagón y que resumió la noche del miércoles como “algo parecido al infierno”. Mateos, quien contó cómo la fuerza del siniestro provocó que las maletas volaran y los asientos del tren se arrancaran, quitó hierro a su actuación: “En esas situaciones, uno tiene que mirar por el prójimo, no por uno mismo”.

Óscar viajaba con Cristóbal González, que desde el hospital enseñaba su billete de aquel día, considerándolo “una nueva partida de nacimiento”. Resultaba difícil no emocionarse escuchando cómo contó lo ocurrido el periodista Xaime López en la Cadena Ser, quien recordaba cómo la pista que daba acceso al lugar del accidente se convirtió “en un reguero de vecinos que bajaban a ayudar”. Como diría su tocayo Sardá más tarde, son momentos en los que los periodistas “hablamos como personas de verdad, cosa que no hacemos siempre”.

El testimonio de López era corroborado por víctimas que lograron salvar la vida como Susana Relaño, quien mostró a cámara los mensajes de móvil que cruzó con su marido: “Me ahogo”. “Aplastada”. Para, cinco minutos después, poder teclear el definitivo: “Estoy a salvo”. También hablaron algunas de las personas que ayudaron en la catástrofe, ya fueran profesionales o anónimos que no dudaron en echar una mano en lo que pudieran.

Como Basilio, un joven de 21 años que venía de visitar a la niña de 11 a la que socorrió, o el comisario jefe de la Brigada Judicial de A Coruña, Francisco Javier Gudiña, quien se dolió de la magnitud del suceso y reconoció lo terrible que le resultó tener que llamar a las familias de los fallecidos. Como afirmó el alcalde de Santiago, Ángel Currás ante las preguntas de Jordi González, “la vuelta a la vida será muy lenta”.

El presidente de la Xunta compareció en las dos cadenas. Alberto Núñez Feijóo admitió en Telecinco su impotencia ante lo visto y vivido la madrugada del miércoles al jueves y destacó la “eficacia y eficiencia” de todos los colectivos que trabajaron aquella noche y aun hoy. En La Sexta, lamentó que lo acontecido sea ya parte de nuestra historia y destacó la solidaridad de su pueblo. Algo destacable, sin duda, y más después de escuchar al bombero José Ramón Badiñas o a Abel Rivas, en pie a pesar de los duros días que llevaban y que se quitaban méritos afirmando que “todos los vecinos han tenido un comportamiento ejemplar”.

La ministra Ana Pastor también se puso al otro lado del teléfono y le contó a Iñaki López el desconsuelo en el que se encuentran las víctimas y la otra cara de la moneda: las desinteresadas muestras de generosidad en el sufrimiento. Respecto a la investigación en curso, no quiso precisar: “El Ministerio ha dado todos los medios materiales y humanos para que se encuentre la verdad y en eso están. Hay que dejar trabajar”.

Y en los debates catódicos parecieron escucharla, porque, en las tertulias que siguieron a esta sobre las posibles responsabilidades del accidente no hubo apenas salidas ni subidas de tono. Juan García, del sindicato de maquinistas, explicó en La Sexta que el conductor “es el último eslabón en la cadena de seguridad” y clamó contra aquellos que apuntan hacia él porque “aún no se han abierto las cajas negras”.

En Telecinco, otro compañero maquinista, Álvaro Aznar, se mostraba de acuerdo: “”Se están precipitando al culparle”. En el plató de Jordi González muchos le daban la razón. Herman Tertsch criticó que “ahora, de pronto, todos sabemos de trenes”. Y el gallego Antón Losada, que ha hecho ese trayecto en tren en más de una ocasión, rogaba prudencia. “No tengo prisa en encontrar a los responsables, sino que quiero una explicación sobre los mecanismos de seguridad”. Más dura estuvo Isabel San Sebastián, cuando recriminó al secretario de Manos Limpias que hayan presentado una querella contra el maquinista, así como contra RENFE y Adif: “Estáis utilizando la tragedia para daros publicidad”, le espetó a Miguel Bernad.

Ambos programas abordaron más tarde la próxima comparecencia de Rajoy acerca del caso Bárcenas. Y hubo los correspondientes encontronazos entre Elisa Beni y Edurne Uriarte, y las opiniones de Fernando Garea –“Va a rastras y un poco forzado”-, Marhuenda –“Va a desmontar las mentiras”- o Eduardo Inda –“Que pida perdón le resultaría ma´s rentable”-. Incluso Massiel, reconvertida en comentarista política, le habló al presidente del Gobierno desde ‘El gran debate’. La cantante, partidaria de que el PP agote la legislatura, pidió claridad en todos los asuntos “por arriba y por abajo”.

También Gay de Liébana volvió al plató de ‘La Sexta noche’ tras sus vacaciones en Menorca para explicar los últimos datos de la EPA y los 36.000 millones de euros en ayudas a la banca que el Estado da por perdidos. “Es dinero de todos los españoles que se han destinado a entidades que han ido a la bancarrota”, aclaró para el que aún no lo tuviera claro. Y aunque el debate continuó, la tragedia en tierras gallegas, como ha ocurrido desde el pasado miércoles, eclipsó al resto de la actualidad.