INTERNACIONAL

Mohamed el Baradei deja la vicepresidencia del Gobierno de Egipto

14/08/2013 18:09 CEST | Actualizado 14/10/2013 11:12 CEST
AFP

El vicepresidente interino de Egipto, Mohamed ElBaradei, ha presentado este miércoles su dimisión, a raíz de los violentos enfrentamientos entre manifestantes islamistas y fuerzas de seguridad que han causado al menos 149 muertos.

ElBaradei, premio Nobel de la Paz por su labor al frente de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), fue nombrado como vicepresidente tras el golpe militar que derrocó al presidente Mohamed Mursi el pasado 3 de julio.

ElBaradei ha remitido una carta al presidente, Adly Mansur, para anunciarle su renuncia. "Presento mi dimisión del puesto de vicepresidente y pido a Dios el altísimo que preserve nuestro querido Egipto de todo lo malo, y que cumpla las esperanzas y aspiraciones de pueblo", explicó El Baradei. "Ha llegado a ser difícil para mí continuar al frente de la responsabilidad de tomar decisiones con las que no estoy de acuerdo y de las que temo sus consecuencias", agregó.

En ese sentido, señaló que no es capaz de asumir la responsabilidad de una sola gota de sangre ante Dios, ante su conciencia y los ciudadanos, especialmente, porque estaba convencido de que la violencia era evitable. Advirtió de que "lamentablemente los que se benefician de lo sucedido hoy son quienes llaman a la violencia, al terrorismo y a grupos más extremistas".

"CONSENSO Y PAZ"

En el texto, el exdirector del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) apuntó que ha intentado defender en su puesto los principios de la Revolución del 25 de Enero, que derrocó al régimen de Hosni Mubarak en febrero de 2011.

"Creo que la estabilidad y la prosperidad solo se lograrán mediante un consenso nacional, y la paz social, a través de la creación de un Estado civil, en el que no se implique la religión en política", indicó.

Destacó que hay grupos que adoptan la religión como "un telón" y que tuvieron éxito en dividir el país tras alcanzar el poder hace un año, en referencia a los Hermanos Musulmanes, grupo en el que militó Mursi hasta que accedió a la Presidencia.

Apuntó que con el derrocamiento de Mursi esperaba que se pusiera fin a la polarización y que por ese motivo aceptó el cargo. Sin embargo, con el cambio de autoridades, "hemos llegado a un estado de polarización más dura y el tejido social está amenazado porque la violencia no trae más que violencia", lamentó.

Enfrentamientos en Egipto