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Grupo de economistas Jorge Juan: "Los salarios de los jóvenes tienen que bajar"

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"No es verdad que si el PIB sube un 0,1% en vez de bajar un 0,1% todos vayamos a estar mucho más contentos y vayamos a bajar al bar o a irnos de vacaciones porque la economía ya se ha reactivado y todo vuelve a ir bien. Ese es un mundo que solo tienen en la cabeza algunos periodistas y políticos". Agárrense, porque ellos, el grupo de economistas Jorge Juan, creen que la crisis va para largo.

Los economistas Juan Francisco Rubio-Ramírez, José Ignacio Conde-Ruiz, Marco Celentani, Antonio Cabrales, Javier Andrés y Samuel Bentolila, vinculados con la fundación Fedea, acaban de escribir Economía de urgencia (Ariel). En el libro explican algunas claves de la situación actual de manera sencilla y sin profundizar, de manera que sea útil a los estudiantes de 16 años a los que preguntaron sus dudas antes de ponerse a escribir.

El Huffington Post habla con los tres primeros. Su visión no es reconfortante. Creen que los salarios deben bajar para que los jóvenes desempleados de la construcción encuentren trabajos sin cualificación. Consideran que o bien hay que subir mucho los impuestos o bien renunciar a la sanidad, educación y pensiones tal y como las conocemos. Por encima de todo, creen en una política de incentivos que sustituya a las leyes que garantizan prestaciones o sueldos iguales para personas con diferentes actitudes y méritos. También creen que Mariano Rajoy cobra poco (en "A") y que a Cristiano Ronaldo o Christian Bale se les paga lo que valen. Y que en España falta mucha y buena educación.

-Si el ciudadano medio supiese más de economía, ¿la situación ahora sería otra?

Juan Francisco Rubio-Ramírez.- Yo creo que sí. Podrían valorar las políticas, las promesas electorales con mucho más rigor y elegir mejores gobernantes.

José Ignacio Conde-Ruiz.- Si estuviesen mejor informados no se dejarían guiar tanto por el populismo.

Marco Celentani.- No estoy del todo de acuerdo. No se trata de educar mejor al público para que sepa más de economía, sino de que en los medios haya más educación económica.

-Que es una manera de decir que los ciudadanos tienen que saber más de economía.

Sí, pero no creo que sea trabajo de los ciudadanos profundizar en el conocimiento de la economía, sino de los medios. Por otra parte, los conocimientos de economía de los economistas y los políticos en España tampoco están avanzados.

Conde-Ruiz.- Los economistas hablan a veces con una seguridad de las cosas que no es científica y a veces confunden a medios y ciudadanos.

Celentani.- A mí me gustaría haber dado más respuestas en este libro. Pero la realidad es que no las tenemos y eso hay que decirlo también. Quien dice que las tiene miente o es ignorante.

-Visto desde la responsabilidad del ciudadano medio, ¿la burbuja inmobiliaria fue un problema de inconsciencia o de avaricia?

Conde-Ruiz.- La gente tenía una percepción, pero era difícil saber que había una burbuja o si los precios siempre tenían que subir.

Rubio-Ramírez.- Antes de la crisis nosotros hablábamos de estas cosas y casi todo el mundo estaba de acuerdo en que había algún problema con el precio de los activos y que el precio de las casas era demasiado alto. Pero muy poca gente dentro de nuestro círculo podía predecir que iba a pasar esto.

Celentani.- Uno de los economistas que acaba de ganar el premio Nobel, Eugene F. Fama, asegura que no sabe lo que es una burbuja. Y otro, Robert Shiller llevaba prediciendo la caída del mercado inmobiliario desde 1996.

Conde-Ruiz.- Yo cuando pido un crédito a un banco no tengo por qué anticipar que ese precio va a caer. Si se lo está dando alguien que está más informado que él, no tiene por qué desconfiar.

Rubio-Ramírez.- Y a veces, los economistas nos equivocamos. Yo, que soy economista, me compré una casa en 2007. El mejor momento [ríe].

Celentani.- Yo lo hice en mayo de 1996 en Madrid, cuando estaba en el mínimo. Confía en mí.

-¿Han tocado fondo lo precio de la vivienda?

Celentani.- ¿Y cuánto han caído? No lo sabemos exactamente y no hemos investigado sobre ello. Hay estimaciones que dicen que entre el 30 y el 50%. No creo que hayan tocado fondo, pero muy lejos no puede estar.

Rubio-Ramírez.- En el centro de Madrid no lo han hecho mucho, pero en la periferia más del 40%.

LOS SALARIOS DE LOS JÓVENES TIENEN QUE BAJAR

celentani -Ser mileurista ha pasado de ser una lacra a un lujo. ¿Por qué creen que los salarios de los trabajadores más jóvenes tienen que bajar?

Rubio-Ramírez.- Por la productividad. En general la gente joven va a trabajar en sectores que no tienen mucho valor añadido y que otros países van a producir igual de bien y más barato, como China y Europa del Este.

-¿Hasta donde se pueden bajar los salarios, según ustedes? ¿Cuánto margen hay?

Rubio-Ramírez.- Hasta que sean capaces de vender el producto. No es un problema de margen, sino de productividad.

Conde-Ruiz.- Por desgracia, cerca de cuatro de los seis millones de parados no han acabado la educación secundaria y no tienen experiencia más que en sectores sin futuro. La empresa no los va a contratar si no le aportan más de lo que producen. La única oportunidad que tienes de emplearlos al principio de su vida es con salarios más bajos. Ellos adquirirán luego el capital humano, mejorarán su formación y ganarán más.

Rubio-Ramírez.- Toma por ejemplo la fabricación de teléfonos móviles. Si quieres venderle teléfonos móviles a Alemania, pero en otra parte de este mundo globalizado alguien los produce por menos que tú, el alemán no te los comprará a ti. Y muchos de los trabajadores jóvenes están cualificados para ese tipo de trabajos, por lo que los salarios de la gente joven tiene que bajar.

Conde-Ruiz.- ¡Es que el propio trabajador compraría el producto más barato! La economía funciona así. Si miras la cesta de productos que consumen muchos de los que se llenan la boca con que no se bajen los sueldos, son racionales. ¿Para qué van a comprar cosas más caras teniéndolas más baratas?

EL MERCADO DE TRABAJO Y CRISTIANO RONALDO

-¿Qué puede aprender el mercado laboral de Cristiano Ronaldo o la liga de fútbol?

Rubio-Ramírez.- Pues fíjate: los salarios en la liga española han bajado. Se han hecho también más desiguales, pero ha habido un ajuste más a su productividad y han bajado 100 millones de euros en conjunto. De Cristiano Ronaldo no tenemos que aprender nada, pero del sector sí: que salarios y productividad marginal están relativamente bien ajustados.

Conde-Ruiz.- Y ser jugador de fútbol, desde el punto de vista de la productividad, no es sólo los goles que meta. También las camisetas que vende, los espectadores que tiene, la publicidad y sus giras, etc.

Celentani.- Han bajado también porque se han ido. Sobre esto hay que recordar que el sector del fútbol no está regulado y España es líder mundial. Hay un compañero que dice que en España el fútbol es un sector importante y por eso no se cometen errores. En otros, como la investigación, los salarios están controlados por ley.

Rubio-Ramírez.- Muchos investigadores que reciben ofertas del extranjero no quieren irse, pero se encuentran con que sus universidades no pueden ofrecerle nada mejor porque todo está regulado.

EL SECTOR PÚBLICO ES INSOSTENIBLE SIN MÁS IMPUESTOS

-"En España, por ejemplo, se está desmantelando la sanidad pública porque pagamos pocos impuestos", escriben. Sin embargo, la sanidad no ha tenido que ver en la crisis actual y hasta ahora se financiaba.

Rubio-Ramírez.- No nos referimos sólo la sanidad, todo el sector público. De cada 100 euros que se producen en España de PIB se pagan al fisco 36,4 euros. En Italia, que es un país parecido al nuestro, se pagan 46. Llegará un día en el que no podamos financiar los servicios públicos.

Conde-Ruiz.- Lo cual no quiere decir que haya que dejar de pagarlos. Lo que decimos es que con este nivel de impuestos no nos podremos permitir servicios públicos al estilo europeo. Ahora tenemos que decidir, o pagar más impuestos o pagarnos la sanidad privada. Las cuentas dicen eso.

-Están en contra de ofrecer casas de bancos a personas desahuciadas, como hizo Andalucía. "Si a una persona le dan una casa gratis simplemente por no tener renta, ¿entonces para qué va nadie a trabajar?", escriben. ¿Es eso válido para una situación tan difícil como la actual?

Celentani.- La solución no es paralizar los desahucios o introducir la dación en pago. Hay que dar una solución al endeudamiento de los hogares, no al endeudamiento de personas que han comprado una vivienda. Es cierto que la mayoría de los hogares endeudados tiene problemas por la compra de una vivienda, pero lo que hay que hacer es introducir la exoneración de las deudas en los concursos de acreedores de las personas físicas. Es decir, en vez de establecer por decreto una serie de requisitos para acceder a esas viviendas, que un juez valore tu situación y recursos.

Conde-Ruiz.- A unos dación en pago, a otros se les exonera parte de las deudas y a otros se les obliga a pagar.

(En la foto. Conde-Ruiz, Celentani y Rubio-Ramírez, este lunes en Madrid).