INTERNACIONAL

Argentina agota el plazo para pactar con los fondos buitre y evitar la suspensión de pagos

31/07/2014 07:40 CEST | Actualizado 31/07/2014 10:30 CEST
REUTERS

Argentina, en suspensión de pagos. El país andino ha entrado técnicamente en default tras cumplirse el plazo fijado para el pago a los tenedores de deuda sin llegar a un acuerdo con los fondos buitre que reclaman el pago de 1.300 millones de dólares apoyándose en la sentencia de un juez estadounidense.

Tras una reunión de más de seis horas en Nueva York, el ministro de Economía argentino, Axel Kicillof, advertía de que Argentina no podía acceder a lo que reclaman los fondos buitre y les ofrecía "las mismas condiciones que dispusieron el resto de los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010", algo que los representantes de los llamados holdouts han rechazado.

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Kicillof ha asegurado que no se va a firmar "nada que comprometa el futuro de los argentinos" y ha insistido en que acudirán al derecho nacional e internacional para que esta situación, que califica de "injusta", no se perpetúe en el tiempo.

Pese a todo, el ministro ha defendido una y otra vez en que el país no entrará en default, ya que el Gobierno ha hecho frente a los pagos de los bonistas que accedieron al canje.

Sin embargo, en noviembre de 2012, Thomas Griesa, juez de Nueva York, falló a favor de los fondos buitre, que demandaron al país sudamericano para lograr que los acreedores que no habían aceptado las quitas de la reestructuración de la deuda cobrasen el 100% de la deuda.

En su sentencia, Griesa obligaba a Argentina a pagar a los demandantes "al mismo tiempo o antes de que cobren los tenedores de bonos reestructurados". Y pese a que el país ha logrado consignar 539 millones en un banco neoyorkino, el juez bloqueó el pago porque debía de pagar 1.330 millones para poder desbloquearlos a riesgo de entrar en impagos.

"Es una situación inédita e insólita", ha denunciado Kicillof en declaraciones al diario Clarín.

Esta es la segunda vez en la que Argentina entra en una suspensión de pagos, después del masivo 'default' de 2001, que es del que proviene la deuda adquirida por el país austral y, por lo tanto, la situación actual a la que se enfrenta el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.

CONSECUENCIAS PARA LOS ARGENTINOS

El mediador Daniel Pollack, designado por el juez Griesa en el caso de la deuda argentina, ya advirtió tras la fallida reunión de que Argentina entraría 'de forma inminente' en una situación de 'default' que, según el abogado, 'no es una mera condición técnica', sino más bien 'un hecho real y doloroso que hará daño a la gente real'.

Entre los que se verán afectados directamente por este hecho Pollack incluye a los propios ciudadanos argentinos, a los tenedores de bonos y a los inversores extranjeros.

'El ciudadano común argentino será la víctima real y última' de este proceso, ha añadido el mediador, que insiste en que aunque las consecuencias del incumplimiento de la deuda por parte del Gobierno argentino no son predecibles, 'ciertamente no serán positivas'.

Pollack fue designado por el propio Griesa para buscar la forma de que Argentina cumpla su sentencia de pagar 1.330 millones de dólares más intereses a inversores 'holdouts', que tienen bonos incumplidos tras su cesación de pagos en el 2002, según detalla la agencia de noticias Reuters.