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¿Hay que ser rico para viajar por todo el mundo?

26/08/2014 14:20 CEST | Actualizado 26/08/2014 14:20 CEST
martinak15 / Flickr

Existen muchos modos de transporte y alojamiento, y todo tipo de estrategias para llegar a cualquier rincón del mundo sin pedir una hipoteca al banco. Desde Planeta LowCost te ayudamos a recorrer el planeta con los recursos justos y necesarios.

¿PLANEAR O NO PLANEAR?

Al principio planearás tu gran escapada, ya que llegar al primer destino será lo más costoso, tanto a nivel económico como de tiempo. Deberás saber cuál será el punto de partida para poder comprar el billete. Lee foros como Thorn Tree de Lonely Planet y blogs de viajes para saber por dónde empezar. Una vez cerrado el origen, entra en agregadores como Kayak y compara vuelos para conseguir la mejor fecha y precio a la hora de emprender tu aventura.

A partir de ahí es mejor no planear cada detalle. Escoge actividades que no quieras perderte por nada del mundo y deja el resto del tiempo libre para lo que vaya surgiendo. No sabes lo que te vas a encontrar hasta que no estés allí, qué te va a gustar y con quién te vas a cruzar por el camino. Puede que conozcas gente nueva que pueda llevarte a experiencias que nunca hubiesen pasado por tu cabeza.

¿CUÁNTO TIEMPO ME QUEDO?

El que quieras. Como vas sin planes, tú decides si la ciudad a la que has llegado requiere más días o sólo una noche para coger fuerzas y seguir rumbo a nuevos destinos.

Una de las mejores experiencias de conocer otros rincones del planeta es vivir como los nativos. Si te enamoras de un lugar y quieres pasar el tiempo suficiente para conocer cómo es la vida allí, ¿por qué no aprovechar para ganar algo de dinero de cara al resto del viaje? Existen muchas posibilidades, desde explotar una de tus artes por las calles de la ciudad (si es legal), buscar trabajos temporales en el destino escogido (conductor, cortador de césped, traductor…), escribir sobre tu viaje en Internet, vender fotografías, estar de freelance...

Otra opción es la del voluntariado. Si en el destino escogido hay ONGs o fundaciones, acércate y pregunta si necesitan ayuda. No obtendrás dinero pero sí alguna comida, alojamiento, etc. Algo similar ofrece la red Wwoof: comida y alojamiento gratis a cambio de trabajar en una granja.

¿CÓMO ADMINISTRAR EL DINERO?

Compartir es ahorrar. El transporte, el alojamiento y la comida son los elementos más caros de un viaje, pero los dos primeros los puedes conseguir gratis o por precios muy económicos intercambiando casa por trabajo, atreviéndote a vivaquear, haciendo couchsurfing, autoestop, andando, etc.

La cultura del mochilero consiste en andar mucho y coger pocos transportes. Estarás recorriendo el mundo, así que tampoco tendrás prisa por llegar a donde quiera que toque. Disfruta del viaje, haz ejercicio y ahórrate unos eurillos en billetes de autobús o tren.

Con la comida es más complicado, pero siempre se puede sustituir un buen filete en la terraza que está a orillas del mar por un bocata con atún que puedes comprar por muy pocos euros en un supermercado, ¿no?

Por último, un consejo: confía en las personas. No te estamos llamando a abrir la mano a cualquiera que pase por la calle pero existen infinidad de personas buenas e interesantes. Son muchos los países donde están acostumbrados a este tipo de viajeros sin un duro y en busca de ayuda, y algunos no dudarán en echarte una mano en la medida de lo posible.

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