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Messi revoluciona al Barça ante el Bayern de Guardiola (3-0)

06/05/2015 20:24 CEST | Actualizado 06/05/2015 23:13 CEST
REUTERS

Quién iba a ser, sino Messi, el auténtico protagonista de la noche en el regreso de Guardiola al Camp Nou. Un regreso que su ojito derecho, ese futbolista sin límites que llevó a su histórico equipo a las cotas más gloriosas del fútbol, le amargó en apenas cinco minutos.

Dos suspiros, dos flechazos que este genio de este deporte se inventó, bastaron al Barcelona para afrontar la vuelta en Múnich con una renta que, cuando apenas faltaba un cuarto de hora para el final, nadie podía sospechar.

Pero los grandes jugadores están para resolver en las grandes ocasiones. Y Messi no es de los que se echa al aparte. Más bien al contrario. El argentino revolucionó el partido con dos acciones de auténtica clase: un disparo fuerte con la zurda y una jugada de dibujos animados. La guinda fue el pase del tercero a Neymar, que cerró el marcador al final del partido.

Un encuentro que transcurrió en la belleza estética que genera ver a dos conjuntos librar una batalla estratégica con piezas de renombre. La partida no fue un tostón, sino un toma y daca entre dos equipos con figuras de primer orden, que demostraron por qué están en semifinales de la Copa de Europa.

El Barça y el Bayern se repartían entrega y jugadas de ataque, si bien es cierto que los locales disfrutaron de las oportunidades más claras. Sobre todo Luis Suárez y Alves, que se toparon con ese muro teutón que es Neuer.

El portero despejó con su pierna derecha un disparo de Suárez, que trató de definir por bajo un mano a mano con el cancerbero del Bayern. Su segunda gran parada llegó a disparo de Alves, que se aprovechó de un genial pase de Iniesta.

Neuer apareció mucho más que Ter Stegen, portero culé, quien sólo sufrió un par de centros con mucho peligro alemán. Lewandowski, el enmascarado delantero del Bayern, no lograba enganchar ninguno de los pases que llegaban al área, pese a las imprecisiones de Piqué.

El descanso dejó una sensación agridulce: se había visto una buena primera parte pero faltaban los goles. Y el segundo tiempo se manejó en los mismos parámetros, con un Barça más dominante y un Bayern que trataba de llegar al gol a balón parado.

DOS GENIALIDADES EN CINCO MINUTOS

El empuje de los de Luis Enrique se pudo ver en el primero de los goles. Tras una polémica jugada en la que Neymar reclamó penalti, Alves recuperó el balón en la banda y se lo entregó a Messi. El argentino, en la frontal del área, uno de sus lugares favoritos del campo, levantó la vista y fusiló con la zurda, introduciendo el cuero entre el palo y el guante izquierdo de Neuer.

Explotó Messi y explotó el Camp Nou, que ya se veía sufriendo en Múnich si los suyos se dejaban un empate sin goles. Y como el gol tampoco solventaba nada, otra recuperación, esta vez de Rakitic, llegó a Messi de nuevo apenas unos minutos después. 'La Pulga' se presentó ante Boateng y, con un quiebro exquisito, le dejó sentado para quedarse solo frente a Neuer. Otro toque de genialidad, picando el balón suavemente con la derecha, le bastó para superar al gigantón portero alemán y revolucionar un partido que parecía destinado al empate.

Si el Barça ya tenía un gran trabajo hecho de cara a la final, el tanto de Neymar puso pie y medio culé en Berlín. Una buena recuperación de Luis Suárez llegó hasta Messi, que vio adelantado al brasileño y Neymar, mano a mano con Neuer, le batió entre las piernas sentenciando a Guardiola.

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