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Carlos, ganador de MasterChef 3 2015

01/07/2015 01:32 CEST | Actualizado 01/07/2015 11:12 CEST
TWITTER/MASTERCHEF

Carlos es el ganador de la tercera edición de MasterChef. Fue esperado, sí, pero no por eso tuvo menos emoción, como es ya clásico en estos lares: la tercera edición de MasterChef vivió una final muy reñida en la que el vencedor estuvo acompañado por Sally, que quedó segunda. El chaval descarado de Talavera, de 25 años, vendedor ambulante junto a sus padres, partía como favorito gracias a su cocina creativa, divertida e innovadora, sobre todo para alguien que apenas ha pisado otras cocinas ni ha visto mundo, como el mismo reconocía. "He viajado, he ido a sitios que no he conocido en mi vida... ¡qué contento estoy!", exclamaba poco antes de la prueba final. "Ha nacido para esto", decían sus compañeros sobre Carlos.

Tras él —y después de disputarse el trono en un duro y deseado duelo—, quedó Sally, paraguaya inmigrada a España y con una larga historia de superación detrás, una de las lloronas de la edición, que ha echado de menos inmensamente a su hija, pero que ha logrado convencer al jurado poco a poco con su tesón y ganas de aprender. Sin embargo, su soberbia no ha convencido al público, que la ha criticado intensamente en las redes sociales, y al final ha quedado en un más que honroso segundo lugar.

Tras ellos, el tercer lugar fue para Andrea, una parlanchina modelo y estudiante barcelonesa de 22 años, y el cuarto para Antonio, sevillano, el más simpático pero seguramente menos favorito de los cuatro finalistas de esta edición.

En la final de la tercera edición de MasterChef estuvo presente una imponente plantilla de chefs, además de los ya clásicos Pepe Rodríguez (propietario de El Bohío), Jordi Cruz (de Abac) y Samantha Vallejo-Nágera (que precisamente esta semana se ha enfrentado a una intensa polémica en las redes sociales) . En el plató estuvieron presentes Jordi Roca, Ferrán Adrià, Joan Roca y Andoni Luis Aduriz.

El ganador se llevó un máster en cocina técnica y producto en el Basque Culinary Center, así como 100.000 euros y la publicación de su propio libro de recetas. El segundo logró un máster en pastelería y el tercero un curso de especialización de ocho semanas.

EN LOS FOGONES

Las pruebas estuvieron divididas en dos retos, de los que salieron los dos últimos finalistas, y un desafío final, en el que se enfrentaron. La primera prueba fue de alta repostería. De la mano de Jordi Roca, maestro pastelero de El Celler de Can Roca y Mejor Pastelero del Mundo en 2014, tuvieron que crear un postre llamado Flower Bomb, una burbuja de azúcar, siguiendo sus instrucciones paso a paso. Entre otras partes del proceso, tuvieron que crear varias esferas de caramelo, una nube de algodón de azúcar hecha a base de azúcar de violetas, así como una confitura de violetas, un sorbete de manzanilla con azúcar invertido, una gelatina de miel, una ensalada de flores y, por supuesto, unos toques de nitrógeno líquido. Una prueba que ganó Sally, logrando el primer pase para la final.

La segunda prueba tuvo lugar en Ibiza, donde tuvieron que cocinar un menú de superlujo en el restaurante Sublimotion, donde solo comen 12 personas a 1.700 euros el cubierto. Cada uno preparó dos platos de un menú degustación. Unos platos tan complejos que Cruz, Vallejo-Nágera y Rodríguez tuvieron que echarles una mano incorporando a personal del restaurante.

Carlos decidió realizar un iceberg de gazpacho con una crema de tomate y un plato llamado Infierno con buey wagyu, bizcocho de sésamo negro y polvo de harina negro similar a ceniza; Andrea realizó una versión de fresas con nata llamada París que requería siete elaboraciones diferentes y una caracola rellena de moluscos, llamada El mar en la boca; y Antonio, tercero en elegir, tuvo que conformarse con unos globos rellenos con tortillitas de camarones y crujiente de kikos rellenos de guacamole (aunque el crujiente no llegó a salir), y un gran huerto de verduras realizado con tierra de aceituna negra, con tres capas enterradas y verduras encima, que necesitaba una hora de emplatado.

Tras la prueba, Carlos se clasificó para la final ante Sally, y Andrea quedó tercera.

TAMBIÉN: Masterchef y el menú de 1.700 euros de Sublimotion, protagonistas de los tuits de la final

LA GRAN FINAL

Acompañados de sus familiares y de todos sus excompañeros de MasterChef 3 (incluido Alberto, autor del mítico León Come Gamba), los aspirantes se pusieron manos a la obra. Tuvieron que elaborar dos raciones de un entrante, dos de un principal y dos de un postre en 150 minutos.

En la final estuvieron presentes Ferrán Adrià, Joan Roca y Andoni Luis Aduriz, que alabaron el nivel de los dos aspirantes y ayudaron a los tres chefs habituales a calificar los platos.

El menú de Sally consistió de primero en un lomo de atún en sal pasado por soplete con crema de aguacate y wasabi (que iba a ser una esferificación que no pudo conseguir) y brotes, de segundo en un rabo de toro de segundo en su salsa con reducción de Oporto ("un guiso con toda la esencia, espectacular", afirmó Roca), y de postre un crumble de cereza con velo de azúcar y bombón trufado dentro acompañado de helado de cereza, interpretación del clásico bombón Mon Cheri.

El menú de Carlos fue, de primero, un bocadillo de calamares en tempura con pan de tinta de sifón y esféricos de mayonesa de aceite de oliva y de chipirones en su tinta (de "maravilla" lo calificó Adrià) ; de segundo, una merluza a baja temperatura con ensalada de huevas de la propia merluza, perrechicos y salsa de ajo negro ("muy atrevido pero muy buen resuelto; fantástico", afirmó Roca; "tres estrellas sin problema", aseguraba Adrià; "yo también quiero la receta", pedía Aduriz).

De postre preparó una torrija con pan brioche, nata y yema, helado de yuzu y frutos del bosque, al que intentó poner hielo seco por debajo para crear burbujas, pero no logró "Si no hubieses dicho nada, me hubiera quedado fascinado", decía Aduriz. "No hay que decir si hay algún fallo: aquí se ve lo que es ser honesto", destacó Adrià. Unas técnicas y unas elaboraciones que le hicieron ganador.

"Hemos vivido una experiencia gastronómica espectacular, con técnicas, sabor e ideas únicas", afirmó Cruz. "Estamos muy orgullosos de los dos, y estamos seguros de que vais a llegar muy lejos en el mundo de la cocina", contaba Vallejo-Nágera. Ahora tanto Carlos como Sally tendrán que demostrar su valía con lo que aprendan su máster, con sus publicaciones... y con sus creaciones culinarias.

MasterChef 3 se despidió con su mejor dato de audiencia de la temporada y siendo la segunda final más vista de su historia. Consiguió casi 3,8 millones de espectadores y un 26,8% de cuota de pantalla. 8.538.000 espectadores llegaron a ver al menos algún momento del programa, siendo el minuto de oro a las 23:40, con 4.196.000 seguidores.

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