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Los tres ingredientes del arte urbano de Boa Mistura: creatividad, trabajo en equipo y mucho diálogo

29/09/2015 07:49 CEST | Actualizado 29/09/2015 09:02 CEST

Llevan la mezcla en su nombre y también en su ADN. Aunque se les conoce por su faceta de grafiteros, el colectivo Boa Mistura lo componen un arquitecto, dos licenciados en Bellas Artes —uno por la rama de Imagen y otro por Diseño Gráfico—, un ilustrador además de publicista y un ingeniero de Caminos.

"Desde que tengo uso de razón siempre he tenido un boli y un papel", confiesa Javier Serrano, el arquitecto del grupo, a El Huffington Post. "Con Purón [otro de los miembros del equipo], cuando teníamos ocho años, quedábamos un sábado en casa de uno o de otro para dibujar. Pasábamos fines de semana enteros dibujando", recuerda.

"De pequeño, todo el mundo dibuja. Llega un momento de tu vida en el que o dejas de hacerlo o sigues", apostilla su compañero Juan Jaume, uno de los licenciados en Bellas Artes. "Nosotros hemos seguido". Y así, esos cinco colegas de barrio —concretamente de Alameda de Osuna, en Madrid— llevan ya 15 años trabajando juntos, salpicando el mundo con su arte urbano.

Han llenado de poesía los pasos de cebra de Madrid, de color y buenas palabras las casas de una favela de Brasil o de corazones Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Todo ello, con un objetivo: mejorar todo aquel espacio en el que intervienen.

ARTE PARA MEJORAR LA CIUDAD

Dos de los integrantes de Boa Mistura

Los dos han coincidido durante unas horas en Madrid para participar en El futuro de las ciudades, un evento organizado por El Ser Creativo. "Entendemos la ciudad siempre como un organismo vivo", apunta Serrano. "Manifestaciones artísticas en el espacio público son un ejemplo fantástico de cómo una ciudad puede ir actualizándose, cambiando, agitándose, modificándose", enumera.

Más que por los grandes centros urbanos, los dos afirman sentirse atraídos por otros modelos de ciudad más reducidos. "Solemos trabajar en comunidad, en asentamientos informales", explica Serrano. "Es más inspirador porque son paisajes a los que no estás acostumbrado. Te enfrentas a soportes nuevos y para nosotros eso es un reto", añade Jaume.

Dobrich, en Bulgaria, y Bogotá, en Colombia, han sido sus últimos destinos y ya están pintando el siguiente mural: una pared de 6 metros de alto y 60 de largo en Valladolid. Proyectos no les faltan, pero si pudieran poner el dedo sobre un globo terráqueo y elegir un lugar en el que les gustaría trabajar, Javier Serrano lo tiene claro: "Japón. En Asia hemos trabajado poco". A Juan Jaume le gustaría volver a Ciudad del Cabo. "Si es Alpedrete, vale también", le interrumpe su compañero.

TRABAJO E INSPIRACIÓN

Gran parte de las creaciones de Boa Mistura se pueden medir en centenares de metros cuadrados. Por eso, hay un ingrediente fundamental para poder trasladar sus bocetos a esas enormes superficies: el trabajo en equipo. Una vez tienen el soporte elegido, la idea de qué plasmar en él suele surgir de una charla entre ellos.

"Pensar, ejecutar, lo hacemos juntos. Siempre juntos. Cuando falta alguno te sientes un poco manco o un poco cojo", reconoce Juan Jaume. "Durante el proceso son nuestras obras las que están vivas y se modifican: se toman muchas decisiones y estamos acostumbrados a mantener un diálogo constructivo", prosigue.

Making of del proyecto COLOR en el Mercado de la Cebada de Madrid.

"Hemos resuelto un montón de problemas siempre a base de hablar", añade Javier Serrano. Cuenta la leyenda que las posibles discrepancias se resuelven en la mesa de ping-pong del estudio o a los chinos, pero ellos aseguran que estos métodos los utilizan más para repartirse las camas de los hoteles.

El ser multidisciplinares les abre un gran abanico de fuentes de inspiración pero siempre hay momentos en los que ésta se hace de rogar. "La inspiración falta y sobra todos los días. Hasta que la encuentras, que a veces es pronto y a veces es tarde, estás en crisis absoluta. Al final, más acertadamente o menos, acaba saliendo. Nosotros somos tipos de acción, aunque la caguemos, hacemos", dice Javier Serrano.

DE LA IDEA A LA PARED

Una vez que tienen la idea y el soporte definidos, su siguiente paso es generar la documentación necesaria. "Se toman medidas, se generan planos... tiene casi más de arquitectura a la hora de generar la propuesta que de artista en su estudio lanzando pintura a lo loco", prosigue Serrano.

Sobre el terreno, las cosas suelen cambiar. El ejemplo más reciente es el de su última obra en Bogotá (Colombia). Llevaban un estudio previo del lugar donde iba a estar ubicada su obra, en el suelo de una plaza de 5.000 metros cuadrados. "Desde Google Earth veíamos un rectángulo perfecto y nos parecía muy bonito trabajar con la abstracción de un círculo. Cuando llegamos a la plaza empezamos a ver que tenía una topografía muy marcada que era la forma de una hoja... y de hecho se la conoce como la Plaza de la Hoja", cuenta Javier Serrano. Al darse cuenta de que su idea del círculo no casaba demasiado con el entorno, modificaron sus planes.

Esta obra formaba parte de un proyecto para realojar en viviendas del centro de la capital a familias desplazadas por la guerra interna procedentes de todos los puntos del país. "Tienen que aprender a convivir con gente de otras culturas, con otra alimentación, habla... y tienen que empezar a generar una identidad", explica Serrano. Así que finalmente pintaron una hoja formada por "hojitas distintas de todos los ecosistemas que hay en Colombia" con una gran palabra en el medio: vida.

vida

Imagen: cortesía de Boa Mistura

La clave se la dieron las conversaciones que mantuvieron con los vecinos. Según Juan Jaume, intentan siempre involucrar a las personas que van a acabar conviviendo con su obra, "que ellos pinten, que se manchen y que sientan el proceso creativo como suyo".

LADRILLOS CON MENSAJE

Alegría, deseo, calma, amor, belleza, dulzura o pasión son algunas de las palabras que protagonizan algunos de los murales de Boa Mistura. ¿Un mensaje puede contagiarse desde una pared al que pasa por allí? "Sé que es así", afirma Serrano. "Del mismo modo que si tú lees todos los días en las noticias crisis o corrupción te vienes un poquito abajo".

"En el momento en el que trabajas en la calle tienes una capacidad de comunicación visual pero, al mismo tiempo, una responsabilidad. Llegas a muchísima gente sin segmentarla de ningún modo", reflexiona su compañero.

Proyecto Luz nas vielas en una favela en Brasil.

Más allá de los mensajes positivos o buenrrollistas, también buscan frases que abran los ojos a sus lectores. "Viven por encima de nuestras pasividades, una frase de Ajo, hace reflexionar al viandante y darse cuenta del momento que está viviendo", apunta Serrano. "La denuncia directa desde mi punto de vista no construye", asegura, por lo que lo que procuran "mostrar el escenario que podría ser".

En ocasiones han visto cómo sus grafitis han sido tapados. Hace dos años llegaron a vestirse como si fueran operarios municipales para pintar varios murales en Madrid para llamar la atención sobre este hecho. "Madrid está muy bien en muchísimos aspectos, pero hemos vivido unos años bastante oscuros y esperamos que la cosa esté cambiando. Cualquier manifestación en el espacio público del tipo que sea siempre ha sido censurada con gris", recuerda Serrano.

Según afirman, Madrid "se presta al lifting", pero toda propuesta que han presentado al Ayuntamiento ha sido denegada. Sus intevenciones en el espacio público no están permitidas por las autoridades. "Nosotros del Ayuntamiento de Madrid hasta el día de hoy siempre hemos recibido noes y multas", dice Serrano.

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