POLÍTICA

El 'ministro' Garicano aterriza en Bruselas

11/02/2016 17:39 CET | Actualizado 11/02/2016 17:39 CET
EFE

A pesar de los cuarenta diputados que le dieron las elecciones a Ciudadanos con un modesto cuarto puesto, su ofensiva institucional para desempeñar un papel destacado en la formación de un nuevo gobierno se proyecta incluso más allá de la frontera de la política nacional. Esa es la razón por la que Luís Garicano, responsable económico de Ciudadanos, ha aterrizado este jueves en Bruselas. Por la forma en la que ha explicado un detallado plan para el día en que el nuevo Gobierno español regrese a las aulas de la Unión Europea, los observadores españoles en la capital comunitaria han coincidido en señalar que Garicano se ha comportado como si fuera el futuro ministro de economía español.

Mientras en Madrid Albert Rivera le transmitía al presidente en funciones Mariano Rajoy la necesidad de defender en la Unión Europea una prórroga en el cumplimiento de los objetivos del déficit para evitar recortes y subidas de impuestos, Luís Garicano desgranaba este mismo mensaje rodeado de la bandera azul con las estrellas en la planta primera del Parlamento Europeo. La exigencia a la Comisión para que sea flexible será su primera tarea en caso de formar parte del acuerdo para un nuevo Ejecutivo. Será una batalla con Bruselas caracterizada por el europeísmo y la voluntad de cumplir las reglas: “No queremos dar ultimátums a nadie. Somos parte de las instituciones, nos gusta cumplir las reglas, pero sería un suicidio para cualquier Gobierno nuevo hacer recortes por unos 8.000 millones de euros”, ha recalcado en el inicio de su intervención el profesor de la London School of Economics.

El despliegue diplomático de Garicano ha incluido el hacerse acompañar por un alto dirigente del Ministerio de Economía alemán, Jeromin Zettelmeyer. “Existe un mecanismo reconocido por la propia Comisión Europea que permite una mayor flexibilidad presupuestaria a cambio de poner en marcha reformas estructurales”. Según este plan, el nuevo gabinete tendría que aprobar e implementar las reformas de manera exprés, de forma que en septiembre u octubre pudiera realizar su nuevo presupuesto con los deberes hechos. El alemán Zettelmeyer, miembro de uno de los gobiernos más ortodoxos e impulsores de la austeridad en Europa, asentía y sólo ha matizado, tras recordar que no estaba allí representando a su Gobierno: “Es cierto que existe ese mecanismo pero las reformas deben ser profundas”.

NEGOCIACIONES EN MADRID

La conferencia de Garicano ha servido también para tomar la temperatura a las negociaciones que se están produciendo en Madrid. Ha sido sintomático que en la intervención inicial, de unos 40 minutos, el gurú económico de Ciudadanos no ha mencionado al Partido Popular. Tampoco ha citado al partido de Pablo Iglesias de forma directa, salvo para decir que el prestigioso economista Thomas Piketty, autor de la aplaudida obra El Capital en el siglo XXI y asesor de Podemos, se ha mostrado partidario de la propuesta estrella de Ciudadanos para el mercado laboral: el contrato único. Sí ha recalcado que en el ámbito de la educación -“La prioridad número uno para Ciudadanos”- se pueden poner de acuerdo con el partido socialista para elaborar un “Pacto Nacional por la Educación”.

Si bien el acuerdo en materia de educación está cerca con el PSOE –sobre todo en lo que afecta a la educación secundaria, no tanto respecto a los planes de Ciudadanos de financiar las universidades en función de que sus graduados tengan tasas elevadas de contratación–, más difícil parece el espinoso tema de la reforma laboral. “Nosotros no queremos de ninguna manera volver al marco de relaciones laborales de 2012”, ha enfatizado Garicano. Los planes de Pedro Sánchez de derogar la última reforma laboral del Partido Popular recrudecerían el futuro choque con la Comisión Europea para lograr flexibilidad en el presupuesto, puesto que Bruselas ha mirado con buenos ojos la política de reformas del mercado laboral del Gobierno de Mariano Rajoy.

Si el acercamiento con los socialistas en algunos puntos ha quedado claro, la distancia con Podemos también. Javier Nart, eurodiputado de Ciudadanos, ha advertido sobre los riesgos de que España evolucione a situaciones similares a las de Grecia o incluso Venezuela. Garicano, en la sesión de preguntas y respuestas con la prensa, ha afirmado sobre el partido de Pablo Iglesias: “Tenemos algunos diagnósticos coincidentes, pero no sus soluciones… tienen unas recetas que llevarían a España a una situación peligrosa”. Preguntado por la distancia con Podemos y la dificultad numérica que no se despeja en las negociaciones, Garicano ha reconocido: “Quizás he mostrado más optimismo del que debo”.

Ante las insistentes preguntas a Garicano sobre su disposición a ser ministro de Economía de un futuro Ejecutivo, el acto ha concluido con una reivindicación conjunta de la política como herramienta para mejorar la vida de la gente al margen de los puestos. “No nos interesan los sillones, nos interesa la ciudadanía… somos profesionales que no hemos llegado a la política para ser ministros de la cosa”, ha concluido Javier Nart. Al finalizar, el equipo de Ciudadanos se ha dirigido a la Comisión Europea para reunirse con el gabinete del comisario económico, Pierre Moscovici. El entorno naranja en Bruselas asegura a El Huffington Post que tratan de cerrar una reunión con el vicepresidente de la Comisión encargado de la moneda única, Valdis Dombrovskis, para las próximas semanas. La negociación para formar un futuro Gobierno también se juega en Bruselas.

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