ECONOMÍA

El conflicto de la seguridad privada se extiende a Metro de Madrid

Cierra una de las empresas prestatarias y los vigilantes denuncian sueldos de 800 euros por diez horas al día.

29/08/2017 19:30 CEST | Actualizado 29/08/2017 19:39 CEST
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El conflicto de la seguridad privada amenaza con extenderse a cualquier tipo de espacio donde opera. Trabajadores de seguridad privada de Metro de Madrid se han sumado a las protestas en el sector para denunciar las condiciones laborales con las que trabajan la gran mayoría de los vigilantes en el suburbano. Retrasos en el pago de nóminas que apenas superan los 800 euros netos, a lo que suman la supresión y los recortes injustificados en los complementos salariales, entre sus principales quejas.

A perro flaco todo son pulgas y Seguridad Integral Canaria (S.I.C), la principal empresa prestataria de la seguridad en el Metro de Madrid, cesará en su actividad este mes. Ante la posibilidad de que los vigilantes de seguridad de la red de Metro dejen de cobrar sus salarios, UGT anticipa que habrá conflicto laboral en la seguridad del Metro de Madrid.

S.I.C. es la prestataria de los servicios de vigilancia de la Zona Centro, Metro Sur, Línea 11, Suroeste de Línea 5, Línea 10 y parte de la línea 6, en donde 400 profesionales garantizan la seguridad de las instalaciones, bienes y personas que circulan por la red, pero que desde hace meses vienen sufriendo retrasos continuados en el abono de las nóminas.

Valle Sanz, responsable UGT en SIC –Madrid, ha denunciado en declaraciones a la Cadena SER que S.I.C. "es un claro ejemplo, no el único, de una oferta de seguridad low cost, que tiene como estrategia empresarial situarse en posiciones de dominio en el mercado a partir de rebajar precios, situando a los trabajadores en un marco de relaciones laborales muy regresivo".

Trabajamos diez horas por un sueldo mísero, expuestos a que nos apuñalen por la espalda, nos abran la cabeza, o nos tiren a la vía.

"Trabajamos diez horas por un sueldo mísero, expuestos a que nos apuñalen por la espalda, nos abran la cabeza, o nos tiren a la vía" se lamenta otro trabajador que nos pide anonimato "para evitar problemas". "Me encargo de los carteristas, vendedores, borrachos o grafiteros y encima tengo que comunicar a Metro si hay alguna avería". Y los fines de semana por la noche, añade otra compañera, "sabemos que algún altercado vamos a tener", informa Cadena SER.

Metro de Madrid se encuentra en pleno proceso de licitación y adjudicación del servicio de seguridad, proceso que espera tener resuelta en el mes de noviembre. El servicio de vigilancia privada, que en este momento prestan ocho empresas, tendrá un presupuesto para los próximos cuatro años de 234 millones de euros.

UGT denuncia la contratación pública por parte del Gobierno de Cristina Cifuentes que, "bajo apariencia de legalidad, esconde precariedad en el empleo" y exige "que se termine con esta suerte de dumping social que tiene como objetivo eliminar derechos y bajar salarios de los trabajadores".

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