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Cirugía contra la migraña: en qué consiste y qué efectividad tiene

Aunque la Sociedad Española de Neurología no apoya esta técnica, este especialista defiende que más del 90% de los pacientes presenta una mejora significativa.

28/09/2017 09:32 CEST | Actualizado 28/09/2017 10:54 CEST
GTRESONLINE

"Como un clavo caliente y sin filo que está siendo martillado por el lado derecho de mi cabeza" o "como si mi cerebro estuviera siendo golpeado rítmicamente por un boxeador con guantes" son algunas elocuentes descripciones que han dado personas que sufren migraña sobre su mal. Esta complicada enfermedad, que puede estar causada por múltiples factores, afecta a unos cinco millones de españoles (alrededor del 12,6% de la población). De ellos, según los datos de la Sociedad Española de Neurología, un millón y medio la sufre de forma crónica: les duele la cabeza más de 15 días al mes.

Su diagnóstico es complicado y los tratamientos —fármacos, bótox, acupuntura...— no siempre funcionan. Por ese motivo la cirugía de migraña se alza como una esperanza para quienes la sufren pero, ¿realmente es eficaz? ¿Cualquiera puede someterse a ella? ¿Tiene riesgos? El doctor Ahmed Saad, uno de los fundadores del Migraine Surgery Center en San Diego (Estados Unidos) y que desde hace poco ofrece esta técnica en el Instituto Javier de Benito de Barcelona responde a estas cuestiones.

"Hay mucha demanda. No es muy conocida porque es una cirugía nueva pero los resultados son fenomenales", asegura por teléfono a El HuffPost. "Cuando hay compresión en alguna de las ramas del nervio trigémino eso puede causar migraña", apunta. Su técnica consiste en liberar la presión de esos puntos en el córtex cerebral, un procedimiento que dura entre 15 minutos y una hora.

Este especialista en cirugía plástica y reparadora destaca que la mayoría de las incisiones necesarias "son mínimamente invasivas y quedan debajo del pelo". Aunque puede haber distintos casos, en general "en dos o tres días los pacientes pueden regresar al trabajo. Normalmente no experimentan molestias, algunos quizá presentan adormecimiento en el nervio, pero se pasa a las semanas o meses".

"Más del 90% de los pacientes tiene una mejora significativa. Algunos incluso no vuelven a tener migraña", asegura el doctor Saad. "Mis resultados son todavía mejores porque el protocolo de selección de los pacientes es muy duro. Cada persona que llama necesita un diagnóstico de un neurólogo y rellenar dos informes: un registro de las migrañas y un cuestionario".

No cualquier persona con migraña, por tanto, puede ser candidato a la operación. "Para quien toma pastillas y le funciona no veo razón para la cirugía", reflexiona Saad.

En 2015 la Sociedad Española de Neurología puso en tela de juicio este tipo de intervenciones contra la migraña. Este organismo advirtió de que "no hay evidencia científica necesaria y suficiente para respaldar este tipo de técnicas quirúrgicas". El HuffPost se ha puesto en contacto con este organismo, que señala que sigue manteniendo la misma postura respecto a la cirugía de migraña.

El doctor Saad asegura que "hay mucha evidencia ahora para apoyar la validez de esta cirugía", como los estudios A Review of Current Evidence in the Surgical Treatment of Migraine Headaches (Una revisión de la evidencia actual en el tratamiento quirúrgico de los dolores de cabeza por migraña) y A Placebo Controlled Surgical Trial of the Treatment of Migraine Headaches (Un ensayo quirúrgico controlado con placebo del tratamiento de la migraña). "La persona que descubrió esto es un cirujano plástico. Trabajamos con los nervios superficiales y conocemos la anatomía de la cara y sus músculos más que otras especialidades. Para descomprimir esos nervios se necesita esta experiencia y formación", defiende.

Aunque no indica cuánto puede costar una cirugía de migraña —puede depender de cuántos puntos haya que descomprimir, si la anestesia es local o general...—, sí destaca que en Estados Unidos "se está trabajando con las aseguradoras para que la cubran". "Este campo evoluciona mucho y muy rápido", apunta Saad, quien contribuye él mismo a expandir impartiendo cursos a cirujanos de otros países.