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10 señales de que un matrimonio no va a durar, según organizadores de boda

A veces, los matrimonios no duran para siempre.

09/11/2017 08:16 CET | Actualizado 09/11/2017 08:16 CET
Peter Dazeley via Getty Images

Los organizadores de boda (o wedding planners) no sólo son expertos en discutir con vendedores y en garantizar la ceremonia perfecta. También son bastante buenos determinando qué matrimonios están hechos para durar eternamente... y cuáles son tan inestables como una tarta de cinco pisos en el asiento trasero de un coche que va por un camino rural.

A continuación se enumeran los 10 signos que, para estos organizadores de boda, indican que una pareja va a acabar en divorcio.

1. Uno de los miembros de la pareja se porta fatal con el otro.

"He visto a novios llamar a su pareja cosas despreciables, despropósitos que no te imaginarías. Cuando veo que esto ocurre, me tengo que esforzar mucho por no levantarme del escritorio y dar a la otra persona un gran abrazo. En mi opinión, cuando uno de los novios roza el abuso verbal (además, en público), es señal de una falta de respeto y de un desprecio graves. Es ese caso, es muy probable que lo de casarse no sea buena idea". ― Jenny Orsini, propietaria y directora creativa de Jenny Orsini Events, Inc., en Berkeley Heights, Nueva Jersey (EE UU)

2. El padrino/madrina/dama de honor no menciona al nuevo esposo/a en su discurso.

"Creo que es bastante revelador cuando en el brindis no se menciona a un miembro de la pareja. Tampoco es buena señal si se menciona, pero se hace de una forma sarcástica o pasivo agresiva. Si a tus amigos o a tus familiares no les impresiona la persona con la que planeas vivir el resto de tu vida, quizá está bien parar y preguntarse a qué se debe esto. ¡Son las personas que más te quieren! Puede que hayan visto algo que a ti se te ha pasado. Me alegra mucho cuando veo una conexión genial entre la pareja y los amigos de ambos. Se nota cuándo los amigos son parte de ese amor y creo que eso contribuye a que una relación sea duradera". ― Chelsea Forcum, copropietaria y 'planner' en CK Events en Portland, Oregon (EE UU)

3. Un miembro de la pareja toma decisiones sobre la boda sin que el otro esté delante.

"Cuando la pareja empieza a llamarme independientemente del otro, tratando de cambiar decisiones clave que tomaron juntos, me pone nerviosa. Dicen cosas como: 'No hace falta que menciones esta llamada' o 'ayúdame a convencerlo'. Si no pueden ponerse de acuerdo en el lugar de la boda o en la lista de invitados, me preocupa cómo gestionarán los problemas reales que se encuentren en el futuro". ― Tracie Domino, fundadora y directora creativa de Tracie Domino Events en Tampa, Florida (EE UU)

4. Se interesan más por la boda que por la relación en sí.

"Obviamente, planear bodas de gran presupuesto es bueno para mi negocio, pero me preocupa cuando veo que la gente se gasta un montón de dinero y presta muy poca atención a su futuro matrimonio. Sería ideal que el proceso de organizar la boda fuera súper romántico y se sintiera el amor que emana de los novios. No obstante, a veces, trabajamos con clientes muy jóvenes que parecen no estar preparados para el enorme compromiso del matrimonio y que, en cambio, están encantados con celebrar una fiesta gigante a costa del dinero de mamá y papá. O también se ven clientes mayores que se gastan su propio dinero y quieren usar la boda para demostrar su éxito. En ambos casos, me pregunto cómo se sostendrá la relación cuando se hayan recogido las mesas y las sillas y se haya vaciado la pista de baile". ― Randi Lesnick, CEO y 'planner' en Randi Events en Nashville, Tennessee (EE UU)

5. La familia política ya se está metiendo o haciendo comentarios hostiles.

"Una vez vi a una suegra gritando a la novia cuando se estaban haciendo las fotos de familia. También hubo un suegro que una vez se burló del novio durante el brindis, al decir en broma que su hija podía haber encontrado a alguien mejor. La verdad es que, al principio, tienes que salir a defender a tu pareja y dejar claro que siempre la vas a defender. Y algunas personas no lo hacen". ― Liz Coopersmith, propietaria y 'planner' en Silver Charm Events en Los Ángeles, California (EE UU)

6. Se ponen hasta el culo en la boda.

"Nos gusta que las parejas se lo pasen bien en su boda con su familia y sus amigos. Pero a nadie le gusta ver que uno de los novios se ha quedado dormido encima de la mesa nupcial. Controlarse ese día es clave, pero si ves que ya estás vomitando antes de los postres, ¿qué es lo que está pasando ahí? Es normal ponerse nervioso, pero calmar los nervios con una botella de tequila no es lo mejor ni contribuirá a que tu boda sea un día para recordar". ― Kayla McCaul, copropietaria y 'planner' en CK Events en Portland, Oregon (EE UU)

7. La pareja tiene una mentalidad de "divide y vencerás" cuando saludan a los invitados en la recepción.

"Siempre es un poco descorazonador ver que las parejas se separan por completo cuando llegan los invitados a la recepción. Soy bastante extrovertida y entiendo que quieran distribuirse a la multitud, porque es gente a la que no ven habitualmente y que han querido estar presente en ese día tan especial. No obstante, algunas parejas lo llevan al extremo y, por desgracia, en algunas bodas he visto comportamientos que demuestran una falta de respeto y de consideración hacia su compañero, como aquel novio que ignoró explícitamente (y toda la noche) a su novia para salir a fumar fuera un cigarrillo tras otro". ― Kelly Dellinger, propietaria y 'planner' en Kelly Dellinger Events en Nashville, Tennessee (EE UU)

8. Uno de los miembros de la pareja no tiene ningún interés en el proceso de organización de la boda.

"Sé que a algunas personas (especialmente hombres) les da completamente igual las flores, la decoración y las invitaciones, pero, al menos, suelen estar presentes en las reuniones y dan (pequeñas) muestras de apoyo emocional a su pareja. Cuando veo a gente que en algunas reuniones no hace más que decir: 'Bah, me da igual' o 'me importa una mierda' o, mi favorito, '¿para qué cojones necesitamos esa mierda?', me da muy mala impresión". ― Jenny Orsini

9. Se endeudan para la boda.

"Las bodas son con lo que me gano la vida, así que decir a las parejas que no despilfarren el dinero para su boda no es muy inteligente por mi parte. Dicho esto, creo que es muy arriesgado gastar un dinero que no tienes y endeudarte para tu boda incluso antes de haber empezado una vida juntos. Empezar un matrimonio con 15.000 euros de deuda es la receta perfecta para el desastre". ― Emily Reno, propietaria y 'planner' en Weddings & Events by Emily en Las Vegas, Nevada (EE UU)

10. Desatienden por completo las necesidades de sus invitados (o, peor, las de su pareja).

"Una vez trabajé con una pareja en la que la novia era vegetariana. Pero el novio se negaba a pedir ningún entrante vegetariano, porque sólo había un puñado de invitados que se los comerían. Los vegetarianos comieron las ensaladas que había de acompañamiento. Él insistió en lo de las ensaladas, aunque en el catering se ofrecieron a preparar un plato de pasta a la novia. A día de hoy, ambos están solteros". ― Liz Coopersmith

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' EEUU y ha sido traducido del inglés por Marina Velasco Serrano

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