TENDENCIAS

Leticia Dolera: "Yo misma caí en la cultura de la violación"

La actriz y directora feminista habla en una entrevista sobre la agresión sexual que sufrió, 'La Manada', la cultura de la violación y los escándalos de Hollywood.

01/12/2017 07:29 CET | Actualizado 01/12/2017 11:53 CET
Carlos Pina /El HuffPost
Leticia Dolera. Foto: Carlos Pina

"Actriz, directora, feminista y mata-zombies profesional". Así se define en su perfil de Twitter la actriz Leticia Dolera, que este lunes ha recogido uno de los premios de El Club de las 25 por su "defensa de los valores feministas" junto a otras caras conocidas, también premiadas, como Ascensión Mendieta, Ágatha Ruiz de la Prada o la periodista Gemma Nierga.

Dolera es de las actrices españolas del momento más comprometidas con los movimientos feministas y es muy activa en las redes sociales con sus denuncias y mensajes de empoderamiento. Hace unas semanas, reveló en un artículo de eldiario.es una agresión sexual por parte de un director cuando ella tenía 18 años.

La actriz de Verónica o El otro lado de la cama y directora de Requisitos para ser una persona normal se sienta en una butaca de el Hotel Palace de Madrid, luciendo el nuevo color de pelo que se ha puesto para su próxima película, y contesta sin medias tintas a las preguntas de El HuffPost.

En este mes y medio han salido a la luz decenas de casos de abusos sexuales en Hollywood ¿Por qué ahora y no antes?

Quizás, gracias a las redes sociales, las mujeres estamos creando un espacio de seguridad y confianza entre nosotras donde no nos juzgamos y donde nos creemos. Y donde la palabra de una vale tanto como la palabra de otra, que es algo que durante siglos se nos ha arrebatado. Y todavía [ocurre] un poco. Durante siglos nuestra palabra ha valido menos socialmente y ha tenido menos credibilidad. Y parecía que nos habíamos acostumbrado a eso. Ya hemos dicho "hasta aquí". Que nuestra palabra vale lo mismo que la de un hombre. Gracias a las redes sociales se ha creado una forma de decir: "Vale, no estoy sola y no estoy loca. Hay otras mujeres como yo en mi ciudad, en otras ciudades y en otros países que también están hartas". Así que no sé si estamos delante de una nueva ola feminista. Ojalá que sí.

Todo esto ha salido a raíz del hijo de Woody Allen y Mia Farrow. Es periodista y ha vivido de primera mano lo que supone que no crean en la palabra de su madre. Fue él quien recopiló testimonios de varias mujeres. Porque algunas de las que denunciaron a Harvey Weinstein ya lo habían hecho en el pasado y no se las había creído. No me parece casual que haya tenido que ser un hombre el que le dé un plus de credibilidad a este asunto.

Ahora que hablas de redes sociales... Parece que cuanto más se empoderan las mujeres, más machismo sale a la luz. ¿Por qué pasa esto? ¿Tienen miedo algunos hombres de perder sus privilegios?

Históricamente, siempre que ha habido avances feministas, el sistema patriarcal ha intentado crear nuevas herramientas para que las mujeres no saliéramos del sitio donde nos habían colocado. Pasó ya en los años 50: las mujeres habían dado pasos en la independencia personal y se creó la figura o el rol de la mujer ama de casa que es feliz con nuevos electrodomésticos tan maravillosos que sólo ella iba a saber usar. Eso se vendía como empoderamiento y se decía que te iba a dar felicidad y que te haría sentir mujer.

En los años 60, con la revolución sexual y los nuevos avances feministas, Naomi Wolf escribió El Mito de la Belleza, porque ya estaba caduca la mujer ama de casa rodeada de electrodomésticos y se creaba este mito de la belleza. Las nuevas cadenas que te vamos a poner son que seas eternamente bella, eternamente joven y eternamente delgada. Y a través de la publicidad y del cine, que son las herramientas que generan referentes, se creó el mito de la belleza. Naomi Wolf escribió este libro que hizo pensar a muchas mujeres que "ojo, igual es una trampa. Igual esto de querer ser bella según un canon concreto no mola tanto".

La gente me pregunta mucho por qué no digo el nombre de la persona que abusó de mí. No lo digo porque no quiero poner el foco en el morbo

Contabas hace unas semanas una agresión sexual que sufriste por parte un director con 18 años. ¿Están muy normalizadas en el mundo del cine o de la TV?

Están normalizadas en la sociedad. Nosotras, al dedicarnos al cine, tenemos un altavoz que parece que da más importancia a lo que pasa. Y creo que ese altavoz hay que usarlo con responsabilidad. Pero, por ejemplo, hubo un caso de reponedoras en un supermercado que tuvieron que grabar con el móvil el acoso sexual de su jefe, una vez más, para que las creyeran. Es un tema que está a la orden del día.

La gente me pregunta mucho por qué lo conté y por qué no digo el nombre de la persona. No digo el nombre de la persona porque no quiero que parezca una telenovela y no quiero poner el foco ahí: en el morbo. El foco hay que ponerlo en la cultura de la violación y en por qué se normalizan estos comportamientos.

Estos días, me ha pasado una cosa pensando en ello. Me escribieron de muchas revistas femeninas para hablar de esto a raíz del caso Harvey Weinstein y me resistía porque me daba palo ponerme en el foco y porque no me gustaba que fueran revistas femeninas. No creo que sea un tema de mujeres, es un tema social y es importante verlo: los problemas de las mujeres no son sólo problemas de las mujeres. Son problemas sociales que nos afectan a todos y a todas.

Yo misma caí en la propia cultura de la violación. Cuando me preguntaron qué contaría sobre esto [el acoso], recordé a ese hombre que me tocó la teta dos veces delante de otros hombres que lo naturalizaron. Nadie reaccionó de ninguna manera. Nada. Cero. Con lo cual me mandaban el mensaje de que no era tan grave lo que estaba sucediendo. Cuando lo recordé, yo misma me dije: "¿Como voy a contar esto cuando hay situaciones mucho más graves y extremas?". Pero no, un momento, pensé: "Esta es la movida. No puedo decir que 'ah bueno, me tocaron una teta sin permiso. No es para tanto". Ahí fue cuando decidí escribirlo.

Carlos Pina /El HuffPost
Leticia Dolera. Foto: Carlos Pina

Escribías en el artículo que ahora lo denunciarías. ¿Qué crees que pasaría si lo denunciases y no fueses Leticia Dolera, sino una chica anónima?

¿Qué pasaría? Que no me creerían. Como soy una mujer... Sería una actriz que intenta llamar la atención...

¿Qué hubiera pasado si lo hubieses denunciado cuando ocurrió?

No lo sé.

La respuesta de algunos medios con el caso de 'La Manada' me ha parecido irresponsable

¿Qué te parece el tratamiento social que se ha dado al juicio de 'La manada'? Por un lado la dinámica de muchas personas en las redes y medios de culpabilizar a la víctima y por otro la respuesta feminista y el "Yo te creo".

La respuesta de algunos medios me ha parecido irresponsable. Le podría poner más adjetivos pero, sobre todo, es irresponsable. Porque tú estás construyendo un relato cuando tienes un medio de comunicación, una película, un libro... Y es irresponsable seguir construyendo este mito de que la culpa es de la persona agredida. No tiene sentido. Es intolerable y a la vez me da mucha pena que haya tenido que pasar algo tan grave. Porque ya hablamos de este caso como si fuera ficción. Parece una peli, pero hablamos de una chica de 18 años violada por cinco tíos en un portal. Me da pena que haya tenido que pasar esto y que haya habido esta reacción, que un juez que admita como prueba la vida que ella llevó después...

Pero, a la vez, este caso ha hecho que digamos todas y muchos: "Basta. ¿Qué más hace falta? Hay vídeos". Que incluso habiendo vídeos quieran colarnos el relato de la mujer que se lo inventa, que se siente mal ella porque claro, se fue con unos tíos y luego no quería. ¡Como si se fue con unos tíos y luego no quería! ¡Como si estás en mitad de un polvo con uno o con cinco y estáis desnudos y ya habéis empezado el acto sexual y cambias de opinión a la mitad! Estás en el derecho de pararlo en cualquier momento.

El silencio te hace cómplice

Contabas la reacción del resto de personas que estaban delante cuando a ti te agredieron. No hicieron nada. En 'La Manada', se pasó el vídeo de la violación por un grupo de Whatsapp de más de 20 personas y nadie dijo nada. ¿También son manada los que callan?

Claro. El silencio te hace cómplice, sí. A mí me gustaría, igual que muchos medios nos preguntan a mí y a mis compañeras si esto pasa y si conocemos a alguna chica que le haya pasado; que pregunten a mis compañeros actores, productores... En todos los gremios. Que les pregunten: "Tú, ahora que sabes lo que es la cultura de la violación, ¿crees que has vivido situaciones donde ha reinado a sus anchas?". O incluso: "¿Has vivido situaciones que, si ahora lo piensas con perspectiva feminista, eran situaciones de acoso que has presenciado y naturalizado porque vives en una cultura que te enseña que eso es lo normal?". Y me gustaría que hubiese hombres valientes que rompiesen contra eso. Porque parece que tenemos que ser nosotras las valientes y bueno, aunque este es un lema feminista muy manido, yo no quiero ser valiente, quiero ser libre.

¿Lloramos cuando ya es demasiado tarde o vamos a hacer algo?

Hace poco salía un informe que decía que 1 de cada 4 jóvenes ve normal la violencia machista en el seno de la pareja. ¿Qué mensaje les estamos dando a los jovenes?

Pues uno muy malo. Pero claro, como da igual... Como somos unas pesadas... Eso sí, cuando en el Congreso o en un barrio hay una víctima de violencia machista, ahí sí que todo el mundo se siente mal, mira al suelo, piensa que debemos hacer algo... Pero luego se toleran estos chistes machistas, estos comportamientos... La tele está plagada de programas que están fomentando la violencia machista y no pasa nada. ¿Entonces qué? ¿Lloramos cuando ya es demasiado tarde o vamos a hacer algo?

¿Aceptarías actuar en una serie o película que reproduzcan estereotipos machistas o agresiones?

He rechazado pelis en momentos donde no podía permitírmelo porque me parecía que reproducían estereotipos sexistas, que hacen que luego uno de cada cuatro jóvenes vea la violencia contra la pareja normal. Pero también es verdad que los márgenes son muy románticos. Puedes estar muy cómoda porque tus ideales y lo que piensas te define y te sientes bien. Pero desde ahí no hay estrategia. Desde ahí no cambias nada. Al final, yo creo que si quieres cambiar algo, hay que colarse en las grietas del sistema. Puede que sea más productivo, ya no para mí como actriz, sino por el relato cultural, entrar a formar parte de una peli que a lo mejor no refleja al 100% lo que te gustaría contar pero que, una vez dentro, puedes hacer pequeños cambios para que esa película tenga menos vicios machistas.

Eso no hay que perderlo de vista. Si tú te quedas en los márgenes, ya no vas a entrar en el sistema y es el sistema el que genera la hegemonía del pensamiento.

Has contestado a un tuit de la Policía que llamaba a no ejercer violencia de género porque las mujeres pueden ser "tu madre, tu hermana, tu amiga"... Tu les has dicho que no, que se debe respetar a las mujeres porque son seres humanos. ¿Nos explicas esta frase?

No hay que imaginarse a las mujeres como seres subordinados a otro ser humano y que por eso tienen un valor, y por eso hay que respetarnos. Hay que respetarnos porque somos seres humanos. Punto. Tú no dirías "piensa que puede ser tu hermano". No. "Piensa que es una persona". Es lo que decía Angela Davis: "El feminismo es la idea radical de que las mujeres somos personas".

Para leer más entrevistas como esta síguenos en El HuffPost Feminismos.