INTERNACIONAL
12/02/2018 00:29 CET | Actualizado 12/02/2018 15:41 CET

Trump se quita la careta y sale en defensa de los acusados de acoso sexual

Dos altos cargos de la Casa Blanca acusados de maltrato han dimitido este fin de semana.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha provocado una nueva tormenta este fin de semana al cuestionar las denuncias de abusos sexuales de las mujeres y considerar que "simples acusaciones" están destrozando la vida de la gente.

El magnate ha usado Twitter para cuestionar el respeto al debido proceso en su país y lanzar un polémico mensaje en el que parece defender a los hombres acusados de maltrato.

"La vida de la gente está siendo destrozada y destruida por simples acusaciones. Algunas son verdaderas y otras son falsas. Algunas son viejas y otras nuevas. No hay recuperación posible para alguien que ha sido acusado falsamente: su vida y su carrera se van. ¿Es que ya no existe el debido proceso?", ha escrito.

Trump no ha concretado a quién se refería en sus declaraciones, que han recibido fuertes críticas al producirse tras la renuncia de dos empleados de la Casa Blanca por acusaciones de maltrato.

El primero fue Rob Porter, el secretario de personal de la Casa Blanca, que este miércoles abandonó su cargo después de que sus dos exesposas lo acusaran de maltratarlas física y psicológicamente hace años y de que los medios publicaran una fotografía de una de ellas con el ojo morado.

El caso de Porter se ha convertido en un escándalo porque, supuestamente, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, John Kelly, y otros altos funcionarios conocían desde hacía meses las acusaciones contra él y aún así lo habían defendido e incluso promovido su ascenso en el Ala Oeste.

El viernes, en sus primeras declaraciones sobre el asunto, Trump pidió a la prensa que recordara que Porter "dice que es inocente" y aseguró que está viviendo un "momento muy duro".

"Nos enteramos de esto hace poco y me sorprendió, pero ciertamente le deseo lo mejor y es un momento duro para él", dijo Trump, quien aseguró que Porter hizo "muy buen trabajo cuando estuvo en la Casa Blanca" y le deseó "una carrera maravillosa".

Otro presunto maltratador en el equipo de Trump

El segundo funcionario en dimitir fue David Sorensen, quien dejó su puesto como redactor de discursos en la Casa Blanca el viernes por la noche después de que su exmujer lo acusara de haberla maltratado física y emocionalmente durante sus dos años y medio de matrimonio.

Frente a esta situación, Kellyanne Conway, una de las asesoras más cercanas a Trump, ha salido a defender al presidente en una entrevista en la cadena ABC. "Este es un hombre que muestra una gran compasión y compresión por las mujeres en muchos temas diferentes", ha asegurado.

Conway ha añadido que Trump, acusado de abusos por al menos 16 mujeres, cree que "hay que mirar a todos lados", algo que "ha dicho en el pasado también en incidentes relacionados con él".

Legisladoras de la oposición demócrata siguen teniendo muy presentes las acusaciones contra el magnate y, por ello, algunas alzaron la voz tras el polémico tuit de Trump.

La senadora demócrata por Nueva York Kirsten Gillibrand cree que "el presidente ha mostrado con palabras y acciones que no valora a las mujeres" y ha pedido la celebración de audiencias en el Congreso para evaluar las acusaciones de abusos sexuales en su contra.

"Las vidas de las supervivientes de asalto sexual y abuso doméstico son destrozadas cada día. Si quiere debido proceso para las más de docena de acusaciones de abuso sexual contra él, entonces tengamos audiencias en el Congreso mañana. Yo lo apoyaría y mis colegas también deberían", ha defendido.

Organizaciones como Emily's List, dedicada al empoderamiento político de las mujeres, han respaldado las peticiones de Gillibrand y han expresado repulsa por los comentarios de Trump.

La Casa Blanca se ha mostrado incómoda con el movimiento #MeToo (Yo también), que ha provocado la caída de hombres tan poderosos como el productor de Hollywood Harvey Weinstein y ha originado en Estados Unidos un debate sobre la relación entre el poder y el abuso sexual.

Los comentarios de Trump en Twitter son, hasta ahora, su respuesta más directa al movimiento.

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