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Cine: No habrá Paz

20/07/2012 14:26 CEST | Actualizado 19/09/2012 11:12 CEST

Secuencia 1. Exterior Plaza del Rey 19.30 de la tarde a 38 grados en la sombra madrileña de un 19 de julio. Estamos en el año 2012. Una multitud abarrota la plaza con pancartas que dicen "No Habrá Paz" y silbatos. Días antes en el Congreso de los diputados el señor presidente de todos los españoles anunciaba los recortes sociales. Sus acólitos aplaudían, sonreían y una que fue fallera mayor hija del hombre al que más veces en una sola vida le ha tocado la lotería (método blanqueante de divisas más rápido que el "Ariel lava más blanco") gritaba "que se jodan" en el hemiciclo.

Secuencia 2. Interior Casas Privadas. Bares. Calle. Flashback

Un hombre que está a punto de ingerir un trozo de filete a la plancha mientras ve las noticias contempla perplejo el espectáculo en el Congreso.

Corta a

Una chica con el ceño fruncido y los labios apretados sube una foto de la exfallera mayor a Facebook.

Corta a

Un grupo de hombres y mujeres que toman un vermouth acodados en la barra de un bar que tiene la televisión encendida manifiestan su cabreo al escuchar los aplausos de la clase política del PP.

MUJER

Nos están robando nuestro trabajo,

Nos van a robar nuestro dinero...

¿vamos a dejar que nos roben la dignidad...?

Secuencia 3. Exterior Calles de ciudades de toda España. Tarde de jueves.

Con pancartas con la palabra "The End" miles de personas protestan en las calles. El pulso al ciudadano se ha terminado. La lucha acaba de empezar. La gente se manifiesta solidaria y cabreada contra todos los que no se atreven a estar ahí, codo con codo, para salvar a España de esta crisis. España es uno de los países más solidarios del mundo. Su clase política NO.

Secuencia 4. Exterior Plaza del Rey. Ministerio de Cultura. 19.30

Intérpetres, guionistas, escritores, directoras y directores, gentes de la música, técnicos del espectáculos, trabajadores de la exhibición, distribución y márketing del espectáculo gritan "¡Sí se puede!" frente a las cristaleras del Ministerio. Faltan muchos, sin embargo. ¿Dónde están?

Secuencia 5. Exterior Calles de Madrid. 20.30

Las gentes del espectáculo con pancartas de "No habrá Paz", "The End", "The Winter in Coming", con sus perros, sus hijos, algunos con sus disfraces, muchos con sus pancartas y sus silbatos salimos hacia la calle Alcalá para unirnos al resto de los ciudadanos de todos los colectivos que también se manifiestan diciendo en un solo grito "¡Sí se puede!" y "Que el próximo parado sea un diputado".

Secuencia 6. Exterior Calle Alcalá 21.00

El colectivo ciudadano echando un pulso a la clase política nos absorbe y arrastra hacia la puerta del Sol. Pierdo a mi amigo Juan por el camino. Probablemente Esperanza Aguirre volverá a decir, como ya hizo con la entrada de los mineros en Madrid, que eran cientos cuando en realidad eran algunos cientos de miles. Bomberos por todas partes. "Bomberos quemados" dicen sus camisetas. Hombres del tamaño y anchura de Mázinger Z invaden la calle Alcalá con sus cascos plateados, su envergadura y su puesta en escena: un helicóptero de papel maché, cuatro coches de bomberos, montados sobre carritos de supermercado, con sirenas elocuentes anunciando que suben la calle, una pancarta amarillo sobre negro que invade toda la calzada. Y la gente les aplaude, la gente les agradece. Mi amigo Juan envía un sms diciendo "estoy en la reja del Ministerio del Ejército. Te espero. No me muevo". Pero yo ya no puedo retroceder. El mar de bomberos, un hombre disfrazado de la Santa Muerte con pancarta, un comecome gigante con las siglas del Partido Popular invertidas formando un tijera, no me lo permiten.

Mis amigas se dispersan. Me he perdido. Esto nos pasa a los del espectáculo. Que somos de talante curioso. Queremos verlo todo, vivirlo todo, para contarlo después en forma de obra de teatro, película, anuncio, canción, escultura,... La cultura no es un lujo, dicen muchas pancartas. Un país sin cultura es como un retal rebajado en el puesto de un mercadillo de pueblo, pienso.

Secuencia 7. Exterior. Puerto del Sol. 22.30 Noche

El suelo de la plaza nos acoge lleno de espuma. Juan escribe por sms "no me he movido". Curioso recibimiento y curiosa visión para un 19 de julio. Los bomberos siguen estando por todas partes. Ahora también los antidisturbios con postura de antidisturbios: porte muñeco de futbolín de patas abiertas, brazos cruzados sobre el pecho, mirada al infinito y más allá, casco en la cabeza, porra en el cinturón, todavía. Los bomberos pasan y ambos colectivos se miran desafiantes. "No son capaces de embestir contra estos mázinguer humanos", pienso y por si acaso me parapeto tras el bombero más grande que he visto jamás. Mis pies pisan la espuma de estos días y estas noches. Reencuentro a algunas de mis amigas. Juan no está.

Parece que todo termina aquí, pero no. Acaba de comenzar. Señores políticos, es su turno de mover ficha. Si quieren un codo con codo para salir de la crisis, demuestren que saben lo que hacen. Y recuerden que de la miseria de un pueblo son responsables los ricos que la mantienen para sacar beneficios de ella. Y que a un pueblo con siglos de dignidad ganada a pulso, es imposible pretender arrebatársela.