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El Canal de Panamá, 500 años y un destino

19/07/2014 09:52 CEST | Actualizado 17/09/2014 11:12 CEST


Canción recomendada: Nessun Dorma, Luciano Pavarotti.

Suena de fondo Nessun Dorma de Puccini (ambientada en la China milenaria, la ópera narra la historia de la cruel princesa Turandot quien, en venganza a una antepasada mancillada, decapita a sus pretendientes si no le responden tres adivinanzas), y en el All'alba vincerò! que Pavarotti culmina magistral me viene a la mente: al alba venceré.... Para todo hay un alba victorioso, para todo hay un final satisfactorio siempre que seas fiel a tu idea y tengas ese don divino de la paciencia para poder comprobar y recordar a todos tu fin. Pues sí, 500 años no son suficientes para que no tengamos la memoria de recordar que alguien, ni más ni menos que Carlos I de España y V de Alemania (hijo de Juana la Loca y de Felipe el Hermoso de Castilla) tuvo el osado proyecto de unir el Mar Caribe con el Mar del Sur o Mar de Balboa. ¿Os suena? Llevar a cabo el que hoy es el Canal de Panamá.

500 años hace que el conquistador español Vasco Núñez de Balboa, oriundo de Jerez de los Caballeros (Badajoz) y, degollado por el segoviano Pedrarias Dávila , (quien fuera Gobernador de Castilla de Oro y yerno de Balboa), cruzara el itsmo de Panamá y descubriese un nuevo mar, el Mar del Sur, el Océano Pacífico. Y entonces surgió esa primera idea de cruzarlo navegando. Aunque Carlos I se entusiasmó con la idea, tuvo que dejarla obviamente por las dificultades técnicas y humanas y pasó todo a su hijo Felipe II de España (lo recordarán los menos aplicados en historia por el Monasterio de El Escorial).

Pero a fines del XIX y principios del XX no fueron menos las dificultades para su construcción. Franceses y americanos intentaron llevar a cabo la misma idea que Carlos I. Los primeros, franceses con De Lesseps a la cabeza del canal y del ferrocarril fracasaron. Los segundos, casi. Tuvieron que apelar a la destreza de George Washington Goethals en el año 1907, cuando el presidente Theodore Roosevelt le designara ingeniero jefe del Canal de Panamá para diseñar un sistema de esclusas que hicieran las veces de escalones y elevaran hasta la cota del agua en el lago Gatún, 27 metros. Al momento de su construcción, la represa de Gatún, en el Atlántico, era la mayor represa de tierra en el mundo y el Lago Gatún el cuerpo de agua artificial más grande del mundo. Hoy, el Lago Gatún ni siquiera está entre los treinta más grandes. Pero antes... había que atravesar y trabajar en el Corte Culebra: la maravilla del Canal. Allí, hombres y máquinas trabajaban para conquistar el área de 8,75 millas que se extiende a través de la Cordillera Continental desde Gamboa en el Río Chagres al norte hasta Pedro Miguel en el sur. El punto más bajo en el paso entre el Cerro del Oro, al este, y el Cerro del Contratista, al oeste, se encontraba a 333,5 pies sobre el nivel del mar. Así los americanos consiguieron evitar la barrena natural de la cordillera que impedía la conexión entre ambos mares. Sencillo y limpio: ascendemos del Caribe del nivel del mar hasta la cota 27 del lago Gatún y luego descendemos del lago al nivel del mar de nuevo en el Océano Pacífico.

La clave del éxito: no os volváis locos, el agua. Cómo hacer escalones y conseguir que un barco se eleve hasta el lago Gatún en tres cámaras de nueve metros de altura y descienda después, es básicamente sencillo si aportamos y desalojamos el agua de un escalón (cámara) cerrado con el barco dentro. Las compuertas se abren y cierran y dejan pasar el barco. La cuenca del lago Gatún hace el resto, aportar el agua necesaria.

Pero los retos del S. XXI toparon con las paredes de las cámaras de las esclusas rígidas e inampliables. El comercio mundial necesitaba barcos más grandes y las esclusas medían lo que medían. Y ahí decidieron los panameños ser emprendedores y ambiciosos y ampliar el canal para que barcos mucho mayores (Postpanamax) pudieran pasar por él. Ah, muy importante: Maerks es la naviera mayor que existe y la más interesada por enormes motivos de esa ampliación, pero no hay que confundir naviera con fabricantes de barcos: Eeso es otro mundo, ya que un Postpanamax vale casi lo mismo o más que la ampliación de todo el Canal en sí.

Pero, ¿cómo ampliarlo? Nada fácil y nada difícil, más bien laborioso: generar un nuevo canal excavado que circunvale las actuales esclusas y hacer en él unas nuevas esclusas con mayores dimensiones. Ambicioso, grandioso,... y posible.

Y ahí donde el destino pone a España de nuevo en el sitio en el que se quedó hace cinco siglos, pues como todos sabréis, empresas españolas como Sacyr (no soy quién para hablar de si son o no son los que debieran ser..) trabajan en el tercer juego de esclusas y FCC en Pac4. Además muchas otras participan y lideran proyectos de la ampliación del canal. Y ahí es donde tenemos que tener memoria y afirmar: si Carlos I levantara la cabeza, diría: "Ya lo dije: ¡Al alba venceré!" Puede que el alba canalera haya llegado. Olé al agua, y a Pavarotti.

Os dejo unas fotos para que podáis entender mejor en qué consiste la ampliación. Y, como siempre una receta, esta vez dedicada al Agua. Pavarotti y su ciudad: Módena.

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Detalle del Canal excavado paralelo al actual (al fondo las esclusas de Pedro Miguel y Puente Centenario) y la presa en construcción que divide el nuevo Canal del existente (al fondo un barco haciendo el esclusaje en Pedro Miguel).

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La ciudad de Black Runner Panameña.

#sedcuriosos.

Andrés Madrigal

Ajoblanco malagueño con tartar de carabineros en tres aceites y caviar beluga
tartar

Para el ajoblanco

150g de almendras / 1l de fumet de pescado / 2 dientes de ajo hervidos tres veces / 200cl de aceite de oliva virgen extra / 120g de pan blanco / Sal y pimienta blanca

Para el tartar de carabineros

200g de carabineros pelados / 3 chalotas / 1pizca de curry / 1 pizca de cúrcuma /1 pizca de cebollino picado / Aceite de oliva virgen extra /Unas gotas de aceto de Módena / 1 pizca de albahaca picada

Para los tres aceites

2 cucharadas de curry molido y 200cl de aceite de oliva virgen extra / 1 taza de aceto de Módena y 200cl de aceite de oliva virgen extra / 3g de albahaca fresca / 3g de cebollino fresco / 3g de salvia fresca y 200cl de aceite de oliva virgen extra / 1 pizca de estragón fresco / 3g de hinojo fresco / Sal y pimienta blanca / 100g de caviar beluga

Elaboración

  • Remojar el pan blanco con el fumet de pescado hasta que se quede blando del todo. Rectificar de sal y pimienta.
  • Emulsionar las almendras, el pan, los dientes de ajo y aceite de oliva hasta obtener una crema ligera y aterciopelada. Rectificar la sazón.
  • Picar los carabineros. Añadir las chalotas, el curry, el aceto de Módena, la cúrcuma, la albahaca, el cebollino y el aceite de oliva.
  • Aliñar todo en un bol y rectificar la sazón.
  • Guardar en el congelador durante ½ hora.
  • Emulsionar el curry con el aceite de oliva y repetir la misma operación con las hierbas aromáticas.
  • Reducir el aceto de Módena en una sartén ¾ partes. Dejar enfriar y emulsionar con aceite de oliva.

Acabado y presentación

  • En una copa de cóctel, depositar el tartar de carabineros. Rociar alrededor con el ajoblanco y terminar con una cucharada de caviar por encima del tartar.
  • A continuación, formar un cordón ligero del ajoblanco con el aceite de curry. Después, el aceite de hierbas y, por último, y más ligero, con el aceto de Módena.
  • Se puede acabar con una minúscula ensalada de hierbas encima del tartar.