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Jardines de los sentidos: integración y terapia

12/03/2013 08:16 CET | Actualizado 12/05/2013 11:12 CEST

Los jardines de los sentidos están de moda. No sólo de manera pasajera sino como una forma de integración añadida. Un jardín de los sentidos tiene una temática determinada y está diseñado para exaltar los cinco sentidos o alguno de ellos.

Ejemplos tenemos en todas partes del mundo, como el Jardín de los 5 sentidos en la Isla de Beaulieu en Nantes (Francia) fundado en 1984, que incluye una trampa de olores, juegos de agua y una fuente musical.

No hace falta irnos al país vecino porque en Castellón fue uno de esta temática el que ganó el primer premio de Concursos de proyectos para la urbanización del bulevar central del Campus de Rui Sec, donde el olfato, gusto, tacto, oído y vista comparten espacio. El olfato se disfruta con las plantas aromáticas y medicinales, el gusto mediante una plantación de frutales, el tacto a través de un bosque mediterráneo, el oído por el sonido característico que producen los Populus tremula y bambús y la vista mediante contrastes de formas y colores.


Diseño de planta y perfil. FOTO: VIA arquitectura.

Relacionado con la integración -ha recibido Mención especial en los Premios de Patrimonio Cultural de la Unión Europea/Europa Nostra 2012 en la categoría de Educación, Formación y Sensibilización- existe el Recorrido sensorial en el jardín histórico de Castrelos. Vigo (Pontevedra). Donde se acota una senda concreta mediante una cinta-guía que se habilita como recorrido de ida y vuelta. En él se aglutinan los estímulos táctiles y aromáticos que facilitan la percepción sensorial del jardín. En la banda izquierda de la ida, una cinta metálica se dispone a modo de bordillo de referencia para garantizar la orientación.

Esta idea fue en la que me basé para proyectar la rehabilitación de un jardín a las orillas del río Tormes en Salamanca, un jardín de los sentidos enfocados principalmente a los visitantes invidentes. La cinta-guía sirve para acompañar al visitante a lo largo de todo el jardín. Con una extensión de casi una hectárea, el jardín alterna arbustos aromáticos (olfato), árboles frutales (gusto) y árboles con ramas largas y colgantes (tacto), con mesas interpretativas con información táctil y con un pequeño cajón donde se colocan flores y hojas y se incluyen dibujos en altorelieve e información de la planta en sistema Braille. Aprovechando el enclave único a orillas del río Tormes y el pequeño riachuelo que existe actualmente en el parque, el visitante disfruta del sonido del agua. El gusto estará presente en el todo el jardín mediante la plantación de frutales como almendro, cerezo, ciruelo, acerolo y madroño.


Proyecto Fin de Carrera: Rehabilitación del Parque de los Jerónimos. Salamanca. FOTO: Beatriz Gaher.

Los niños y los sentidos

Otro fin diferente se busca en El Valle de los 6 sentidos, ubicado en Renedo de Esguera en la provincia de Valladolid. Un parque infantil con una temática centrada en el medio ambiente que cuenta con 200 árboles y 7.500 arbustos de diferentes especies.

Ubicado en la finca del antiguo Palacio de los Power tiene como destinatarios a niños con edades comprendidas entre los 3 y 16 años. Alrededor de los cinco sentidos, más la imaginación, se reparten 60 juegos donde pueden disfrutarlos niños con algún tipo de discapacidad física, psíquica o sensorial. Niños en sillas de ruedas o con problemas de movilidad disfrutarán con el puente de cuerdas, que tiene 18 metros de longitud que une dos pirámides a 8 metros de alturas, o con los columpios asociados, que al estar unidos por cadenas cuando uno de ellos alcanza una altura determinada el otro se empieza a mover sin hacer fuerza.


Niños jugando. FOTO: El Valle de los 6 sentidos.

También hay cabida para los juegos científicos y juegos formados por piedras, donde los visitantes más pequeños van a descubrir el movimiento y la transmisión del sonido, efectos sonoros y visuales, una colección de grandes piedras. Podrán también balancearse sobre ellas o mover una de gran tamaño. Un conjunto de juegos de agua divertidos, con la función de concienciar de la importancia de ahorrar agua, invita a los niños a atravar un estanque sobre una balsa y dirigir el agua a través de canales y presas.

El maravilloso proyecto El jardín de mi hospi nace de una original idea fruto de la colaboración de Juegaterapia y el Hospital Infantil de La Paz de Madrid. Se trata de crear un "submundo verde" dentro del hospital como lugar de esparcimiento, en un entorno natural que aporte libertad a los niños hospitalizados.

El proyecto se puso el marcha el pasado 15 de febrero coincidiendo con el Día Internacional del Niño enfermo de Cáncer. Este día, el presidente de honor, Pablo Ibáñez (El Hombre de Negro) plantó la primera semilla. Con la colaboración del programa El Hormiguero, Vicente del Bosque y su esposa, y el diseño del arquitecto Joaquín Torres, se convertirá en un espacio de juego y encuentro habilitado para los niños.

Los hospitales tienen en su mayoría salas de juego y aulas para los pacientes de pediatría, pero no les ofrecen la posibilidad de salir al exterior, de contar con un espacio verde propio y permitirles así escapar de los edificios hospitalarios.


Siembra de la primera semilla. FOTO: Juegaterapia.

La cubierta del Hospital Universitario La Paz, con 800 m2, se ha diseñado mediante unos elementos circulares, como zona de juego y estar, con un camino sinuoso que recorre toda la superficie, acompañado de plantas y árboles, césped artificial y un vinilo que recubre una de las fachadas transmitiendo así el contacto con la naturaleza.

En la cubierta existen diferentes elementos:

- Un arenero, pensado para la zona de juegos de los más pequeños.

- Unas jardineras arboladas que a su vez funcionan como bancos y como lugar de descanso y lectura.

- Una pérgola-mesa, pensada para juegos, dibujo y pintura.

- Zona deportiva y Mosaico Pixel XL, formado por piezas imantadas para variar los dibujos y con bancos circulares de apoyo.


Cubierta actual del Hospital La Paz. FOTO: Juegaterapia.

En la Terraza de hospitalización, se crea un jardín terapéutico para los sentidos:

- Jardín del olfato con especies de plantas aromática.

- Jardín de la vista con plantas de gran colorido.

- Jardín del gusto formado por especies hortícolas de fruto.

- Jardín del tacto con plantas con interesantes texturas.

- Jardín del oído, especies que generan distintos sonidos al combinarse con el viento.

Y una zona destinada de propagación, para que los niños puedan plantar sus propias plantas, contribuyendo a la mejora del estado.


Futuro proyecto actualmente en construcción. FOTO: Juegaterapia

Además en este proyecto podemos colaborar todos de diferentes maneras sembrando nuestra semilla. La construcción de este jardín es un proyecto pionero en España y se espera conseguir que muchos hospitales infantiles tengan un espacio similar.

Uno de los ejemplos más famosos de jardines sensoriales está en Amagasaki, Japón: El Jardín del Hospital de Kansai Rosai. Inaugurado en 2004 como parte del proyecto de renovación en la celebración del 50 aniversario del Hospital, el jardín de curación es el primero de su tipo en Japón. El jardín no es sólo un espacio para el descanso y la meditación, es también un lugar único y útil para llevar a cabo sesiones de terapia.

El Royal Talbot Rehabilitation Centre en Melbourne (Australia) es un centro de rehabilitación para pacientes que se recuperan de lesiones. Aquí, Steven Welles ha desarrollado en los últimos nueve años, financiado por donaciones, un jardín sensorial con vivero e invernadero, con gran variedad de plantas nativas y exóticas mezcladas para crear un rico tapiz de colores y texturas.


Jardín de los sentidos Royal Talbot Rehabilitation Centre. FOTO: Garden DesignFest.

El sol, el aire, la gama de colores, el agua y las experiencias sensoriales nuevas y diferentes que experimentamos en un jardín de los sentidos sólo puede hacer que nos sintamos mejor.

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