Eulàlia Lledó Cunill

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Ni menores, ni culpables

Publicado: 14/08/2012 07:00

Cuando se analiza un diccionario, una de las cosas que más llama la atención es la frecuente presentación que se realiza de las mujeres como personas no adultas: o bien tienen tendencia a mostrarlas como niñas, chicas, adolescentes... y, en consonancia, es frecuente también que las presenten mezcladas con las criaturas, como si se tratara de un grupo homogéneo, o bien las dibujan como viejas, pero raramente ejemplifican o definen como mujeres hechas y derechas, mujeres en plenitud de todas sus facultades, sobre todo de aquellas que las definen como seres humanos.

Percibir y hacer ver que las mujeres son básicamente jóvenes o niñas, en definitiva, que no son adultas, no es un rasgo que presenten tan sólo los diccionarios. La publicidad lo acostumbra a hacer. La retransmisión de los Juegos Olímpicos, también; lo delata, por ejemplo, la frecuencia y frivolidad con la que se utiliza la palabra "chicas" para denominar a las deportistas, tengan la edad que tengan, o a que se use sólo el nombre de pila para referirse a ellas. Los legisladores de muchos países -incluidos los europeos-, durante siglos, en algunos todavía actúan así, consideraban que las mujeres eran inmaduras irredentas y las mantenían, por tanto, en situación de dependencia e indefensión, sujetas a un hombre, convirtiéndolas en eternas menores. Hasta el punto que una sabia como Concepción Arenal advertía, no sin ironía, de los peligros que comportaba que el único estado civil deseable fuese el de viuda. (Los legisladores habitualmente han funcionado con una vara de medir para las mujeres y otra para los hombres, extremo que a menudo se olvida).

Este preámbulo viene a cuento del despropósito que planea el PP, abanderado por uno de los mayores generadores de déficit de este Estado -quizás por este motivo elevado a la categoría de ministro-, me refiero al exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón, el mismo personaje que acaba de dar muestras de su estómago y peculiar sensibilidad al expedir el título de marqués justamente al nieto del fascista Queipo de Llano. El titular de Justicia, amarga ironía, la del nombre de su Ministerio, jaleado por el ínclito Juan Cotino, así como por todo su partido, se propone reducir otra vez a las mujeres a la minoría de edad, a atarlas de pies y manos, a tratarlas como objetos sin autonomía, independencia de criterio y derecho a la libre elección desde el momento que coarta su libertad y las incapacita, así, entre otras cosas, las quiere tuteladas y tutorizadas por aquello que denominan pomposamente «los expertos», como si fuesen memas y no supiesen por sí mismas lo que quieren y lo que les conviene. Para esto se disponen a perpetrar una «nueva», digámosle, ley de interrupción voluntaria del embarazo especialmente cavernaria, retrógrada y reaccionaria; incluso me atrevo a añadir que repugnante e insultante por la carga de terror y culpabilidad que suma a una decisión o a un dilema ya de por sí dolorosísimo, terrible y acongojante para cualquier mujer.

Nada que no pueda esperarse de un Gobierno que legisla a auténticos golpes de golpes de Estado y autoritarismo contra la gente y contra la ley. Ni las emergencias de la crisis lo contienen; al contrario, aprovecha la nocturnidad que esta le brinda. Para ilustrarlo, bastan dos detalles: el IVA de los toros (¿pero no habíamos quedado que eran una manifestación suprema, el colmo, vaya, de la cultura y el arte?), o el agua al cuello y el mar de ladrillos con que intenta ahogar estas tierras con la Ley de costas.

Que no nos cieguen sus malas artes. En la cuestión del aborto, no caigamos en su venenosa trampa. No se trata de discutir tal o cual supuesto, tampoco de enzarzarnos en disquisiciones sobre qué grado de malformación podría ser causa o no de un aborto, no. La ley de plazos es de una solvencia perfectamente contrastada, ha mostrado allá donde se aplica que es la única que respeta la voluntad, la autonomía y el criterio de las mujeres, la única que ni les inflige culpabilidad, ni las cuestiona, ni les añade dolor. La única que no viola lo más sagrado, la única que no violenta el cuerpo, el espacio más íntimo, el lugar donde empieza la libertad, puesto que difícilmente puede haberla sin el previo e imprescindible derecho al propio cuerpo. La única que no convierte en un campo de batalla los cuerpos de las mujeres.

Este artículo está disponible también en catalán.

 
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03:30 AM on 08/20/2012
Lo que propone Gallardón es absurdo, es sólo un guiño a lo más cerril del submundo patrocinador del PP para que le den el _nihil obstat_ a su posible sucesión al quemado de Rajoy.

Ahora, para hablar de hombres también se dice nuestros muchachos, nuestros chicos...

Muchas mujeres se llaman unas a otras niñas...

Relacionar eso con la ley del aborto de Gallardón es buscarle tres pies al gato. Seguro que hay líneas de pensamiento mejores.
02:00 PM on 08/19/2012
Brillante!!!Gracias!
10:28 AM on 08/19/2012
Muchas gracias por su artículo, estoy de acuerdo.
12:09 PM on 08/16/2012
Toda la razón, todo lo que no sea una ley de plazos supone coartar derechos a las mujeres.
07:56 PM on 08/15/2012
Moitas grazas polo seu impecable artigo!
12:04 PM on 08/15/2012
Creo que Doña Eulalia tiene una empanada mental, y mezcla los temas sin ninguna relación, con tal de llegar a lo que le interesa: soltar toda la bilis acumulada contra el PP.
Los temas del aborto se pueden razonar, sin duda, y hay cierto tufillo católico que puede y debe evidienciarse, sin necesidad de llamar a la gente fascista.
Las chicas olímpicas estuvieron soberbias, y no creo que se avergüencen de ser chicas, jóvenes y guapas.
No se preocupe Doña Eulalia, que con esa mala leche que rezuma, a Vd. nunca la llamarán chica.
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LopezAzor
Hoy, ha de ser mejor que ayer.
05:51 AM on 08/15/2012
Estoy de acuerdo en lo referente al menosprecio de la mujer adulta y a la super protección de la chica joven, que no sabe, ni entiende de nada. Es el cinismo del machista. En la posguerra española se trataba a las mujeres de igual forma. En la actualidad nos gobierna un partido político nacional-catolicista. El sr. Ministro de Justicia está cambiando las leyes del aborto, porque las "chicas" no saben decidir su futuro solas. Mujeres de España, de que os quejais, antes de noviembre de 2011, todas esperaban que ganara el PP. ¿Es que las mujeres no les han votado?. No saben de pie cojean la Sra. Botella, la presidenta de Madrid y todas las mujeres de la derecha. Cuando el PP, les quite los derechos ganados hasta noviembre de 2011, pasaran muchas décadas para volver a instaurarlos. En estas décadas no se avanzará nada, pues solo es reconstruir las leyes anteriores.
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10:30 AM on 08/14/2012
gallardon un buen ministro de INJUSTICIA.
04:54 AM on 08/14/2012
suscribo todas y cada una de tus palabras.

Y luego decimos que los talibanes son los "cocos" por ser extremistas religiosos.... que es el pp?
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HUFFPOST SUPER USER
Senselimits
Hay un mundo mejor pero es carísimo
04:17 AM on 08/14/2012
Noto un cierto tufillo feminista un tanto exagerado.
Creo que no es tan malo que a las mujeres jóvenes, cuando digo jóvenes me refiero entre 15 y mas o menos 25 años se les llame chicas, creo que ocurre lo mismo con los hombres.
En lo del aborto y Gallardón absolutamente de acuerdo.
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l0ck0
bioque??
02:18 PM on 08/15/2012
como se te ocurra llamar mujer o peor aun señora a una persona de sexo femenino de 20 años para arriba te puedes llevar una bofetada, un rodillazo o incluso un mordisco
06:42 AM on 08/22/2012
Y si es la tuya, lo mismo no te habla en dos meses