Federico Hernández

Recibir actualizaciones de Federico Hernández
 

¿Qué es un concierto?

Publicado: 19/06/2012 11:07

Desde hace dos años, don Alfonso lleva negociando con la Orquesta de la Gewandhaus. La orquesta tiene previsto organizar una gira europea a dos años vista y su oficina lleva a cabo negociaciones complejas para conseguir que escojan Madrid en detrimento de otras ciudades europeas.

Primero ha fijado una fecha. No es nada fácil ya que a lo largo del año trae veinticuatro orquestas y muchas veces las fechas son coincidentes o cercanas. Otras veces el Auditorio está ocupado las fechas en que está prevista la gira. Después se negocia un programa: parece sencillo pero al público no le gusta que las obras se repitan en la misma temporada o que coincidan en años alternos. Otras veces, el repertorio está manido o no tiene gancho para los abonados.

Al mismo tiempo, se busca hotel para más de cien personas, que esté cerca del Auditorio pero que sea a la vez asequible, se buscan vuelos para todos, se acuerda un horario de ensayos. La orquesta, por su parte, ha reservado un espacio en su calendario para ensayar, escoge los músicos que pueden acudir esa semana y estos a su vez preparan, entre concierto y concierto, las obras que van a llevar de gira.

Antes de que empiece la temporada, se anuncia y se publicita para hacer del concierto una gran fiesta.

Una vez en España, todo es un caos. Cien personas de viaje generan doscientos problemas y con ellos viaja un equipo de varias personas que se encarga de solucionarlos ¡No sería la primera vez que algún músico acabase en el hospital y hubiese que buscar un reemplazo de última hora!

Un camión ha viajado desde Leipzig con los instrumentos y en cada Auditorio tienen que montar y desmontar el escenario para ensayos y concierto. Los músicos tienen un organigrama detallado para no perder un solo autobús del hotel al Auditorio. Después de ensayar en la sala, descansar en el hotel y volver para el concierto, el tiempo se acerca. Salen todos al escenario, las luces se apagan y, tras dos años de esfuerzo, empieza la magia; suena la orquesta: más que magia, es un milagro; es un regalo de la naturaleza hacer coincidir tanto talento en un punto del universo, en un momento concreto.

Todo esto pasaba por mi cabeza mientras veía al señor del asiento de al lado roncar como un bendito y pensaba cuántas cosas maravillosas tenemos a nuestro alcance y dejamos perderse porque estamos dormidos.

 
Seguir a El HuffPost
 
 
Los comentarios se han cerrado para esta entrada.
Ver todas
Más reciente  | 
Popularidad
foto
Superusuario de El HuffPost
Jose Luis Gamboa
Nací en Madrid, a escasos 100 metros del Retiro;
19:31 de 23/06/2012
Hace unos años quedé asombrado. Acudí a las cercanías del Pérez Galdós de Las Palmas de Gran canaria. Era justo la noche de la Inauguración de la temporada oficial de ópera. La temperatura en Febrero suele ser suave u tropical, unos 22 grados aquella noche. Las damas lucían todas abrigo de piel. Por supuesto pregunté por aquello a una dama que tomaba un café a mi lado; me respondió que había muy pocas ocasiones en la vida como aquella para lucir un buen abrigo de visón y que lo del calor... Que a fin de cuentas era solo un rato pero que a la ópera había que ir con abrigo de piel. Juro por todos los dioses que es cierto. Y no era ella sola; todos los palcos y gran parte de la platea los lucían.

Vanidad humana...
foto
Bloguero de El HuffPost
Federico Hernández
13:45 de 10/07/2012
Eso es inevitable. Un punto de vanidad hay siempre. Alquien me contaba que una vez querían retrasar 30 minutos una representación porque un cantante tenía un problema vocal y el público no lo permitió porque... tenían sus reservas en los restaurantes para después del concierto...
18:14 de 19/06/2012
Yo voy casi todos los domingos al auditorio de Madrid a oír a la ONE y puedo asegurar que paso uno de los ratos más felices de la semana. ¡ Hasta se me olvida que existe la maldita crisis ! Después, mi aperitivo con los amigos, que es perfectamente compatible con la pasión por la música. ¡Faltaría más!
foto
Bloguero de El HuffPost
Federico Hernández
13:40 de 10/07/2012
Gracias por tu comentario Theresitah pero sobre todo gracias por venir cada semana a visitarnos a la orquesta. Cualquier apoyo y cualquier apoyo se agradece. Espero poder entretenerte con mis artículos. Un saludo
16:55 de 19/06/2012
Es que además de los dormilones nuestras salas de concierto están pobladas de vanidosos que solo escuchan la música sin ver sus simbolismos, ni percibir la perturbación del romanticismo beethoveniano. Tampoco comprenden la fuerza libertaria de Brahms, o la explosión trágica de Mahler. Solo los convoca el acto social y la cañita junto al cotilleo posterior al concierto. Quizás un diez por cien de los que pueblan los asientos, aacude preparado y sabiendo que va escuchar.
foto
Bloguero de El HuffPost
Federico Hernández
13:43 de 10/07/2012
Es un tema muy complicado. Es muy interesante ver las motivaciones de cada persona cuando va a un concierto y fascina pensar todas sus implicaciones. Una sala de conciertos no deja de ser una especie de "santuario" y tiene distintos atractivos para cada tipo de persona. Cada uno disfruta a su manera y es una pena que no todos puedan sentir esa poderosa fuerza cada vez que escuchan música.