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Primarias en el PSOE de Castilla-La Mancha: blanco sobre negro

28/09/2017 07:25 CEST | Actualizado 28/09/2017 07:25 CEST
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La llegada de Pedro Sánchez a la secretaría general y las primarias a celebrar en Castilla-La Mancha en los próximos días, deberían suponer un cambio en la interpretación de los valores políticos en España y en el conjunto de su diversidad territorial. Dos hechos consecutivos que pueden marcar el antes y el después, no sólo en la historia de los socialistas, sino también en el conjunto del proceso político en España, para intentar acabar con la "ley de hierro" que dominaba estas organizaciones, incluido el PSOE, tanto en el ámbito nacional como territorial.

En este escenario, la candidatura de distintas personas enfrentadas en primarias a los vencidos barones socialistas –también la de José Luis Blanco en Castilla-La Mancha- necesariamente deben interpretarse como parte inevitable del mismo proceso renovador. Un nuevo tiempo, con nuevas propuestas, con nuevos equipos, dentro de un nuevo modelo de partido que debe implicara toda su estructura orgánica territorial. Acabar con una "socialdemocracia secuestrada" por las propuestas neoliberales, con unas "aristocracias" que detentaban el poder dentro y fuera de toda nuestra organización.

Esta pérdida de confianza por parte del electorado tradicional del PSOE y de forma muy especial por parte de los jóvenes que se incorporan con desconfianza al proceso electoral, también es consecuencia de estructuras regionales agotadas y esclerotizadas por los tradicionales hábitos de partido y también de las caras de siempre que han demostrado su gran capacidad mimética de adaptación a toda circunstancia o alianza propicia. Por no hablar de la desmoralización de los militantes en una parte significativa de las agrupaciones locales de las cinco provincias castellano manchegas que se mueven entre el desánimo y el abandono.

El nuevo liderazgo regional que el PSOE de CLM busca y necesita, debe ser fruto del compromiso colectivo dentro de sus filas, para conseguir un enfoque más democrático y participativo dentro y fuera de la organización. Propiciar un programa y unas políticas mucho más descentralizadas e inclusivas en la región, facilitar un cambio generacional con un protagonismo prioritario para los más jóvenes y también para los mayores que han dado su vida por nuestra tierra.

El alma central de una renovada propuesta socialdemócrata para Castilla-La Mancha necesita, bajo un nuevo liderazgo regional, constituir un verdadero equipo integrador, para unir el pasado histórico nacional y regional lleno de logros destacados, con un nuevo proyecto de Organización más abierta y moderna, encontrando respuestas reales a viejas y nuevas demandas, pero, sobre todo, para ser la voz de todos y de forma prioritaria de las personas que más lo necesitan.

Durante demasiado tiempo el socialismo regional ha hablado mucho de las cuestiones internas y de familias enfrentadas y muy poco de ciudadanía, de democracia y de las necesidades de las personas.

Para ello, el nuevo PSOE de CLM debe volver a ser útil a los ciudadanos de los pueblos y ciudades, especialmente los más desfavorecidos; los agraviados por el desempleo regional -aún en niveles muy preocupantes-, por el histórico abandono del campo y por la necesidad de mayores políticas activas de inversión rural, por las desigualdades regionales y provinciales ante la falta de una visión equilibrada, descentralizada y equitativa, por la carencia aun significativa de políticas sociales adecuadas para suplir los recortes del PP, por el olvido sistemático de los jóvenes que abandonan su tierra en búsqueda de mejores oportunidades, por la necesidad urgente de políticas más integrales e igualitarias en donde nuestras mujeres sean en el ámbito político institucional territorial lo que ya son socialmente: el soporte fundamental de nuestra región.

En conclusión, el objetivo fundamental de este cambio en el liderazgo y en el modelo de Partido es que el PSOE pueda llegar a ser en Castilla-La Mancha, con permanencia, continuidad y ambición histórica, el motor fundamental transformador y el principal instrumento de modernidad regional. Ser un modelo referente de esta neo-socialdemocracia para España y para Europa, propiciando acuerdos amplios para ayudar a establecer esa necesaria gran coalición de la izquierda europea, pero utilizando, a partir de ahora, los instrumentos más adecuados y de mayor apoyo y respaldo a dichos pactos dentro y fuera del Partido. Unas alianzas que no sean producto de una decisión táctica o estratégica para asegurar la permanencia en el poder, sino una consecuencia natural de un proceso profundo de discusión para establecer un programa común, factible y realista, con instrumentos y presupuestos claramente establecidos, desde los valores y las formas coincidentes de una izquierda democrática participativa dentro y fuera de la región.

Es necesario un nuevo proyecto socialdemócrata global, europeo y regional que ponga la lucha contra la desigualdad, la agenda social y la creación de empleo como centro de una reforma profunda de nuestros sistemas democráticos y de partidos, en donde el ciudadano y sus necesidades sean la principal referencia de la agenda política local, regional y europea. Castilla-La Mancha debe liderar este nuevo proyecto de bienestar social con nuevas políticas, ideas renovadas y, sobre todo, nuevas prácticas con un liderazgo renovador. Ello requiere una verdadera "refundación" del partido en donde las propuestas fruto de esta renovación, se construyan de abajo a arriba en un proceso ciudadano participativo superador de las "aristocracias" partidarias provinciales.

Castilla-La Mancha necesita un nuevo impulso para ocupar un lugar central en la imprescindible reforma constitucional y en el nuevo mapa territorial que, de forma inevitable, deberemos afrontar en España en los próximos meses; sin abandonar la propuesta federal como centro de la propuesta constitucional reformadora, pero sabiendo ubicar las necesidades de esta región en el primer lugar en la nueva agenda política. Sólo con nuevas propuestas y nuevos equipos es posible tener un mayor peso para colocar a Castilla-La Mancha en el lugar que le corresponde.

En Castilla-La Mancha, como en todo España, es urgente reforzar la ecuación entre PSOE, ciudadanía, justicia social y democracia. Durante demasiado tiempo el socialismo regional ha hablado mucho de las cuestiones internas y de familias enfrentadas y muy poco de ciudadanía, de democracia y de las necesidades de las personas. Con las inminentes primarias internas a celebrar en los próximos días, la nueva visión que buscan los socialistas castellano-manchegos es volver a colocar a la ciudadanía en el centro del proceso político regional, desterrando las ambiciones para perpetuarse en el poder y colocando "Blanco sobre negro" para destacar los distintos modelos de hacer las cosas.

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