Ignacio Martínez Mendizábal

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L@s Otr@s

Publicado: 10/07/2012 09:56

Como cada verano, desde hace más de treinta años, decenas de investigadores procedentes de los cuatro puntos cardinales de nuestra Piel de Toro se dan cita en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca. Con gran entusiasmo y profesionalidad, trabajan infatigablemente durante cuarenta y cinco días en los yacimientos de la Trinchera del Ferrocarril, la Cueva Mayor, la Cueva del Mirador y en el tren de lavado y triado de sedimentos instalado en las riberas del río Arlanzón. Y todos lo hacen de manera altruista. Nadie recibe remuneración alguna por su trabajo en las excavaciones.

Declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en los últimos días del pasado siglo XX, los yacimientos de Atapuerca se han convertido en un lugar de peregrinaje. Cada año, miles de personas acuden allí para conocer uno de los lugares más extraordinarios en la historia de la Prehistoria. Vienen de todas partes, a veces solos, en parejas, en familia, grupos escolares o cuadrillas de amigos. Con su cerca de un millón y medio de años de registro arqueológico y paleontológico, la Sierra de Atapuerca es, seguramente, el lugar más histórico del continente europeo. Pero en Atapuerca no hay ruinas, ni pinturas rupestres que admirar, solo pueden verse rellenos de cueva. Por eso, a Atapuerca no solo se va para ver, sino también para escuchar y ensoñar. A escuchar las rigurosas explicaciones de los guías que acompañan a los visitantes y que permiten imaginar las vidas de las personas que vivieron allí desde hace casi un millón y medio de años. Vidas que estuvieron trenzadas con las de las plantas y las de los animales, grandes y pequeños, que habitaron en la zona a lo largo de todo ese tiempo.

Historias como la del primer ser humano registrado en el continente europeo, hace alrededor de un millón trescientos mil años, que sufrió una intensa patología oral que debió causarle fuertes dolores. Un poco más tarde, hace novecientos mil años la Sierra de Atapuerca asistió al primer acto de canibalismo conocido en la historia de la humanidad, en el que fueron devorados al menos siete niños y niñas. No muy lejos de ese lugar, al pie de una profunda sima en el interior de una de las cuevas de la sierra, tuvo lugar, hace alrededor de quinientos mil años, el primer acto funerario del que se tiene noticia, que produjo la mayor acumulación de fósiles humanos del planeta. Y mientras, en la sierra habitaron animales que nos resultan muy exóticos, como mamuts, rinocerontes, tigres dientes de sable, hipopótamos, hienas y leones más grandes que los actuales. Y junto a ellos, otros tan fascinantes como la musaraña gigante que era capaz de inocular veneno a sus presas con sus dientes.

Todos los datos y conocimientos que cubren las paredes del espléndido Museo de la Evolución Humana de Burgos y que nutren las explicaciones que los guías de Atapuerca prodigan a los visitantes proceden del trabajo de las decenas de investigadores que desde hace años trabajan en los yacimientos. Sin su dedicación y profesionalidad, Atapuerca solo sería una hermosa colina arbolada próxima a Burgos.

Cuando piso las tierras de la Sierra de Atapuerca siempre pienso en los humanos del pasado, cuyos restos la hacen tan importante, pero también en los investigadores, cuyo trabajo la ha puesto en valor. Algunos de estos investigadores gozamos de popularidad y reconocimiento social (hasta nos invitan a escribir en blogs muy importantes) pero la mayoría son desconocidos para el gran público. Muchos de ellos vienen realizando su trabajo en condiciones muy precarias. Y sin embargo, ni su vocación, ni su empeño ha menguado nunca. A lo largo de tantos años, la sociedad española ha contraído una deuda con ellos pues una parte muy importante del valor actual de Atapuerca se debe a su trabajo y generosidad. Por eso, no sería justo que, en estos tiempos de recortes, hubieran de pagar por una crisis que no causaron

Cuando pienso en mis compañeras y compañeros del Equipo de Atapuerca recuerdo una anécdota que escuché una vez en la televisión. Preguntado por su nieto si él había sido un héroe, un veterano de la Segunda Guerra Mundial contestó al chiquillo: "Yo no, pero serví junto a ell@s".

 
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23:00 de 03/09/2012
"El extraño caso de los cerebros diferentes "

Con todo respeto, felicitaciones. Soy radioperiodista y resido en Texas, Estados Unidos. He tenido la oportunidad, gracias a quien corresponda, de trabajar con mujeres simplemente brillantes. Más bravas que muchos hombres.
14:35 de 11/07/2012
- Las relaciones entre el Museo de la Evolución (expositivo) y el CENIEH (investigación) son cuando menos frias, casi cercanas a la nulidad. Esto se explica porque el museo depende de la Junta de Castilla y León y el CENIEH del Ministerio (ahora debe ser de industria, pero una vez fue de Ciencia). Es muy triste, dado que es la investigación de centros como el CENIEH (catalogado como Instalaciones Científico-Técnicas Singular) la que debería nutrir al museo de contenidos y facilitar su renovación al ritmo de los nuevos descubrimientos. Es más triste si consideramos que comparten edificio.
13:33 de 11/07/2012
Muchas gracias por el artículo !!!. Muchas gracias por el fantástico trabajo que se está realizando !!! Atapuerca es tan importante y el trabajo que estáis realizando es tan espectacular, que sabemos que van a ser años de alegrías y descubrimiento. Cuando sea posible dar la "vuelta a la tortilla" de esta maldita crisis, sin duda será un vector estratégico. Por ahora un patrimonio que merece ser comprendido y protegido.
08:42 de 11/07/2012
Consumir ciencia, en todas sus facetas, variedades y especialidades.
Cuando interesa, en cuatro dias de medios televisivos, prensa etc, nos convierten en supuestos expertos de opinion de cosas de las que no habiamos oido hablar ni teniamos la menor idea.
No hace falta poner ejemplos, cada dia hay multitud de ellos.
Los cientificos como tu que muestran en los medios la punta del iceberg, enseñan a comprender, admirar y en fin a gustar de unos acontecimientos más interesantes que muchos otros de los que nos muestran las noticias.
La ciencia siempre es noticia pero creo que debe serlo cotidianamente.
Esta ilustración popular, de consumo si se quiere llamar así, es la parte más olvidada pero muy necesaria en un sistema supuestamente democrático.
Un saludo
13:59 de 10/07/2012
Gracias a esos trabajos remunerados con la satisfacción de hacer algo útil, nada más y nada menos, nos conocemos un poco más, aunque de poco les sirve a quienes manejan presupuestos y recortes. Gracias a quienes investigan y les deseo suerte fuera, donde les dé para vivir. http://wp.me/28bRN
13:02 de 10/07/2012
Da gusto leer este tipo de artículos. Además de acercarnos noticias sobre temas apasionantes nos muestran hacia donde debería apostar nuestro país: el conocimiento y su reconocimiento.
10:44 de 10/07/2012
Se agradece cuando hay noticias o información sobre asuntos que escapan a la tiranía de la política. Una vez más compruebo que su sombra es alargada.