Huffpost Spain
Iván Giménez Headshot

La crisis de los nuevos pasaportes chinos

Publicado: Actualizado:

La última semana de noviembre nos ha dejado una nueva polémica entre China y sus vecinos por territorios disputados. Los nuevos pasaportes de la República Popular de China han provocado duras protestas de países como India, Vietnam o Taiwán porque aparece un mapa que incluye bajo soberanía de Beijing algunos territorios que están en disputa, como las islas Paracel o las zonas de Aksai Chin o Arunachal Pradesh que últimamente os he explicado aquí.

La disputa parece que ha llegado en un momento poco propicio. Justo antes se había producido una reunión de países de la ASEAN para intentar consensuar una postura común frente a Beijing para abordar la cuestion de las islas en disputa en el Mar del Sur de China. El secretario general de este organismo, Surin Pitsuwan, ha lamentado el fracaso de asumir una posición conjunta, y ha comparado la región con Palestina en lo referente a la potencialidad de una crisis internacional.

2012-11-29-China_Epossort.jpg
Pasaporte de la República Popular de China emitido este 2012. Fuente: Wikimedia.

Pero la polémica de los pasaportes de momento ha tenido en algún punto un desarrollo menos grave que otras vividas este año con exhibición de fuerza militar. La cuestión ha quedado en una disputa de diseño gráfico entre los dos gigantes asiáticos. La embajada de India en Beijing ha respondido a la crisis de los mapas con sellos que muestran las fronteras desde el punto de vista de Nueva Delhi. Vietnam se lo ha tomado más a pecho y ha asegurado que no aceptara los nuevos documentos para quienes quieran entrar en el país. Filipinas y Taiwán optarán por medidas similiares a las de Hanoi. Estos estados consideran que sería una manera de legitimar las reclamaciones de la República Popular en estas cuestiones territoriales.

2012-11-29-mapadechina.jpg
La crisis de los pasaportes puede dificultar los viajes entre China y sus vecinos. Fuente: Dreamstime.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha dicho que el nuevo diseño del pasaporte no va dirigido a ningún país vecino. En general las autoridades de Beijing han querido quitar hierro al asunto y confían en las relaciones bilaterales con los países afectados. Por cierto, la escala del mapa de la discordia es muy pequeña para mostrar las islas Senkaku/Diaoyu, lo que sin duda no ha incendiado más este otro frente de disputa fronteriza.

Más allá de las respuestas diversas, esta nueva polémica puede convencer aún más a los partidarios de la idea de que China está dejando de lado su política de ascenso pacífico, en favor de posturas más agresivas respecto a su vecinos. Por su parte, Estados Unidos ha pedido a Beijing y los otros países que reduzcan la tensión. Washington mantiene una política de contención de las posibles ambiciones chinas, y su principal interés es mantener la navegación libre en unas aguas que considera de máximo interés estratégico.

En la línea de lo ya ha apuntado, puede parecer que esta disputa tenga un perfil más bajo de las que hemos visto este año con unidades militares de uno y otro lado encarándose en aguas disputadas. Pero sin duda el nuevo liderazgo chino debería vigilar mucho la imagen que adquiere el país frente a sus vecinos. El papel de Beijing como futura primera potencia mundial puede despertar simpatías, pero también puede alimentar miedos por su innegable potencia.